Diese Präsentation wurde erfolgreich gemeldet.
Wir verwenden Ihre LinkedIn Profilangaben und Informationen zu Ihren Aktivitäten, um Anzeigen zu personalisieren und Ihnen relevantere Inhalte anzuzeigen. Sie können Ihre Anzeigeneinstellungen jederzeit ändern.

Csv psicología primera guía bases biológicas 2014 con formato

1.518 Aufrufe

Veröffentlicht am

Guias de bases biológicas del comportamiento

Veröffentlicht in: Bildung
  • Login to see the comments

  • Gehören Sie zu den Ersten, denen das gefällt!

Csv psicología primera guía bases biológicas 2014 con formato

  1. 1. Filosofía – tercer año medio – primer trimestre 20141 La siguiente selección de textos tiene como objeto revisar los contenidos contemplados en el programa. Su lectura atenta es indispensable para ampliar nuestro conocimiento de las bases biológicas del comportamiento. Además, su manejo será considerado en evaluaciones de contenido específico. Recomendamos leer atentamente y consultar todas las dudas que surjan en la lectura guiada por el profesor. A final encontrarás una actividad evaluada de integración de los contenidos. Las tres preguntas más originarias que planteamos los seres humanos son ¿Quién soy yo? ¿De dónde vengo? ¿Qué es lo que me espera?. La segunda pregunta fue tradicionalmente respondida por los mitos o por las creencias religiosas (respuestas obviamente no exentas de polémicas o de debates). Es que es difícil para el ser humano aceptar cualquier respuesta para esas preguntas; ya sea si nos dicen que el mundo siempre ha existido, si fue un huevo puesto por una gran ave ancestral o si fue la obra de 7 días de un señor bondadoso de barba blanca y túnica. Hoy contamos con una nueva alternativa de respuesta, tan criticable como las otras: La voz de la ciencia. Sin embargo, aquí existe un problema. Los seres humanos somos una unidad, una sola cosa.Claro, una cosa compleja, un ser que es un todo al fin y al cabo, como un panqueque es un panqueque y no un simple “poner juntos” la harina, los huevos, el manjar y la azúcar flor. Pero, la ciencia parece afanada en estudiar lo humano por separado: por allá sus átomos, por acá sus células, por al medio sus moléculas, su mente y sus procesos como algo distinto del funcionamiento de los órganos de su cuerpo. Mientras esto sea así, la pregunta ¿quiénes somos? seguirá sin responderse y seguirán existiendo enormes lagunas en la enciclopedias humanas. Presentaremos una visión que sin esperar a la verdad total, pretende dar una imagen más amplia, menos fragmentada. Es una alternativa para no tragarnos lo primero que nos ofrezcan como respuesta tranquilizadora. El ser humano es un universo. Un microcosmos que lleva dentro el macrocosmos, es un espejo de la naturaleza pero algo más que eso. Si lo analizamos en lo más pequeño, las partículas mínimas que nos componen datan casi del origen de nuestro universo (15.000 millones de años atrás) en sus primeros segundos de vida. Cuando nace el cosmos nace la semilla del ser humano. Las fuerzas de la gravedad, la energía termoeléctrica, grandes bolsones de hidrógeno acumulado fueron dando forma a las estrellas y al mismo tiempo los átomos de carbono que son los ladrillos mínimos de la vida. De las condensaciones de materia sin forma se fue configurando poco a poco nuestro hogar galáctico: la vía láctea, y dentro de ella, las estrellas aglomeraban diversos cuerpos a su alrededor. Una estrella pequeña y relativamente joven, ubicada en un lugar alejado del centro de la Vía Láctea, es la fuente de la vida de nuestro hogar. La tierra tiene unos 5.000 millones de años. Durante el periodo de formación era un caldero hirviente de radiaciones UV, explosiones volcánicas y descargas de eléctricas. A “fuego alto” se cocinaban cuatro tipos de gases principales: el amonio, el helio, hidrogeno y el metano. En este ambiente se formaron las moléculas orgánicas sobre la base de carbono, hidrógeno, nitrógeno y oxígeno. Ellas son la base de la vida, y ellas son las grasas, los ácidos nucleicos, proteínas, y los azúcares. La versatilidad de estas moléculas permiten adoptar muchas formas y tamaños. Una de esas combinaciones tiene a) la capacidad de reproducir sus propios componentes y b) de fijar límites respecto a un entorno mediante una TEXTO 1: DEL COSMOS A LA VIDA. INTRODUCCIÓN A LA UNIDAD I. UNIDAD 1: Los procesos psicológicos básicos del individuo. Tema: introducción, las bases biológicas del comportamiento humano. Objetivos: desarrollar las habilidades de comprensión lectora, manejar un vocabulario básico sobre la comprensión biológica del comportamiento y sintetizar por escrito ideas relativas a los orígenes y características humanas. CSV MACUL - GUÍA DIDACTICA – TERCER AÑO MEDIO – FILOSOFÍA Y PSICOLOGÍA – PRIMER TRIMESTRE 2014.
  2. 2. Filosofía – tercer año medio – primer trimestre 20142 membrana, su nombre es célula. Hace 3400 millones de años sobre la tierra aparecieron las primeras células, hacia los 2000 millones de años aparecen las primeras algas y bacterias. Los eventos sucesivos son conocidos. Una cadena de seres vivos que van perfeccionando su adaptación al medio: peces, anfibios, reptiles, grandes dinosaurios, aves, mamíferos, etc. En el periodo del Cuaternario, unos 2,5 millones de años a 1,6 millones de años aparece el ser humano en una evolución o proceso de hominización que va del habilis al erectus pasando por el neandertal hasta el homo sapiens – sapiens. Ese proceso de hominización involucra: a) bipedización: posición erecta y en dos pies b) cerebralización: aumento de la capacidad craneal c) manualización: posibilidad de manipulación de objetos con las manos d) juvenilización: desarrollo incompleto y flexible en las crías humanas, cuerpo en constante desarrollo y crecimiento hasta edad tardía e) complejidad social: modos de organización social y relaciones afectivas duraderas y estables. Estos elementos son la base de la cultura. El cerebro humano se fue modificando apareciendo nuevas estructuras sobre el viejo paleocortex encargado de los instintos y la agresividad. Una de ellas es el mesocortex, encargado de la afectividad y las emociones. La etapa más tardía es el neocortex, encargado del razonamiento lógico y el lenguaje. Podemos comprender al ser vivo humano como compuesto de 3 dimensiones básicas: cuerpo, emociones y lenguaje. Al ser materia orgánica, dicho cuerpo está conectado con la evolución del cosmos y de la vida, es un sistema unitario desde las partículas, pasando por las macromoléculas, las células, los tejidos y todo el organismo. La emociones son una expresión de un ser vivo, sin embargo la afectividad fue vital para fortalecer los lazos familiares y sociales, indispensables para crear la sociedad y la cultura. El lenguaje permite la comunicación, la coordinación social, pero no es posible que este ser de lenguaje se desarrolle fuera de una sociedad, de una pluralidad de hombres y mujeres relacionados entre sí. Así, si bien somos individuos no podemos vivir, ni pensar, fuera de una sociedad. El proceso necesario para comerse una manzana es inmensamente complicado. De hecho, si tuviese que sintetizar todas mis enzimas, si tuviera que recordar y dirigir conscientemente todos los pasos necesarios para sacar energía de la comida, probablemente moriría de hambre. Pero incluso las bacterias hacen una glucólisis anaeróbica, gracias a la cual las manzanas se pudren: hora del almuerzo para los microbios. Ellos, nosotros y todos los seres intermedios poseemos muchas instrucciones genéticas similares. Nuestras bibliotecas genéticas separadas tienen muchas cosas en común, lo cual es otro recordatorio de nuestra común herencia evolutiva. Nuestra tecnología sólo puede duplicar una diminuta fracción de la intrincada bioquímica que nuestros cuerpos llevan a cabo sin esfuerzo: apenas hemos empezado a estudiar estos procesos. Sin embargo, la evolución ha dispuesto de miles de millones de años de práctica. El ADN lo sabe. Pero supongamos que lo que tuviésemos que hacer fuese tan complicado que fueran insuficientes incluso varios miles de millones de bits de información. Supongamos que el medio ambiente estuviese cambiando tan rápidamente que la enciclopedia genética precodificada que sirvió perfectamente hasta entonces ya no fuera del todo adecuada. En este caso no sería suficiente ni una biblioteca genética de 1 000 volúmenes. Es por esto que tenemos cerebros. Como todos nuestros órganos el cerebro ha evolucionado, ha aumentado su complejidad y su contenido informativo a lo largo de millones de años. Su estructura refleja todas las fases por las que ha pasado. El cerebro evolucionó de dentro a fuera. En lo hondo está la parte más antigua, el tallo encefálico, que dirige las funciones biológicas básicas, incluyendo los ritmos de la vida, los latidos del corazón y la respiración. Según un concepto provocativo de Paul MacLean, las funciones superiores del cerebro evolucionaron en tres fases sucesivas. Coronando el tallo encefálico está el complejo R, la sede de la agresión, del ritual, de la territorialidad y de la jerarquía social, que evolucionó hace centenares de millones de años en nuestros antepasados reptilianos. En lo profundo de nuestro cráneo hay algo parecido al cerebro de un cocodrilo. Rodeando el complejo R está el sistema límbico del cerebro de los mamíferos, que evolucionó hace decenas de millones de años en antepasados que eran mamíferos pero que todavía no eran primates. Es una fuente importante de nuestros estados de ánimo y emociones, de nuestra preocupación y cuidado por los jóvenes. Y finalmente en el exterior, viviendo en una tregua incómoda con los cerebros más primitivos situados debajo, está la corteza cerebral, que evolucionó hace millones de años en nuestros antepasados primates. La corteza cerebral, donde la materia es transformada en consciencia, es el punto de embarque de todos los viajes cósmicos. Comprende más de las dos terceras partes y es el reino de la intuición y del análisis crítico. Es aquí donde tenemos ideas e inspiraciones, donde leemos y escribimos, donde hacemos matemáticas y componemos música. La corteza regula nuestras vidas conscientes. Es lo que distingue a nuestra especie, la sede de nuestra humanidad. La civilización es un producto de la corteza cerebral. El lenguaje del cerebro no es el lenguaje del ADN de los genes. Lo que sabemos está ahora codificado en células llamadas neuronas: elementos de conexión electroquímica, microscópicos, en general de unas centésimas de milímetro de diámetro. Cada uno de nosotros tiene quizás un centenar de miles de millones de neuronas, cifra comparable al número de estrellas en la galaxia Vía Láctea. Muchas neuronas tienen miles de conexiones con sus vecinas. Hay aproximadamente cien billones, 1014, de estas conexiones en la corteza del cerebro humano. Charles Sherrington imaginó las actividades de la corteza cerebral al despertar: [La corteza] se convierte ahora en un campo chispeante de puntos de luz destelleando rítmicamente con trenes de chispas que se desplazan afanosamente por todas partes. El cerebro se está TEXTO 2: LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA (EL CEREBRO COMO BIBLIOTECA) LIBRO: COSMOS AUTOR: CARL SAGAN.
  3. 3. Filosofía – tercer año medio – primer trimestre 20143 despertando y con él retorna la mente. Es como si la Vía Láctea iniciase alguna danza cósmica. [La corteza] se transforma rápidamente en un telar encantado donde millones de lanzaderas veloces tejen una forma en disolución, siempre una forma con sentido, pero nunca permanente, una armonía de subformas desplazándose. Ahora, a medida que el cuerpo se despierta, subformas de esta gran armonía de actividad descienden hacia las rutas no iluminadas del [cerebro inferior]. Rosarios de chispas destelleantes y en movimiento conectan sus enlaces. Esto significa que el cuerpo se ha levantado y se está enfrentando con su día de vigilia. Incluso en el sueño el cerebro está pulsando, palpitando y destelleando con el complejo negocio de la vida humana: soñar, recordar, imaginar cosas. Nuestros pensamientos, visiones y fantasías poseen una realidad fisica. Si nos encogiéramos al nivel de las neuronas, podríamos presenciar formas elaboradas, intrincadas y evanescentes. Una podría ser la chispa de un recuerdo o el olor de lilas en un camino campestre de nuestra infancia. Otra podría ser un ansioso boletín enviado a todos los puntos: ¿Dónde he dejado mis llaves? Hay muchos valles en las montañas de la mente, circunvoluciones que aumentan mucho la superficie disponible en la corteza cerebral para almacenar información en un cráneo de tamaño limitado. La neuroquímica del cerebro es asombrosamente activa, son los circuitos de una máquina más maravillosa que todo lo que han inventado los hombres. Pero no hay pruebas de que su funcionamiento se deba a algo más que a las 1014 conexiones neurales que construyen una arquitectura elegante de la consciencia. El mundo del pensamiento está dividido más o menos en dos hemisferios. El hemisferio derecho de la corteza cerebral se ocupa principalmente del reconocimiento de formas, la intuición, la sensibilidad, las intuiciones creadoras. El hemisferio izquierdo preside el pensamiento racional, analítico y crítico. Estas son las fuerzas duales, las oposiciones esenciales que caracterizan el pensamiento humano. Proporcionan conjuntamente los medios, tanto para generar ideas como para comprobar su validez. Existe un diálogo continuo entre los dos hemisferios canalizado a través de un haz inmenso de nervios, el cuerpo calloso, el puente entre la creatividad y el análisis, dos elementos necesarios para comprender el mundo. El contenido de información del cerebro humano expresado en bits es probablemente comparable al número total de conexiones entre las neuronas: unos cien billones (1014) de bits. Si por ejemplo escribiéramos en inglés esta información llenaría unos veinte millones de volúmenes, como en las mayores bibliotecas del mundo. En el interior de la cabeza de cada uno de nosotros hay el equivalente a veinte millones de libros. El cerebro es un lugar muy grande en un espacio muy pequeño. La mayoría de los libros del cerebro están en la corteza cerebral. En el sótano están las funciones de las que dependían principalmente nuestros antepasados remotos: agresión, crianza de los hijos, miedo, sexo, la voluntad de seguir ciegamente a los líderes. Algunas de las funciones cerebrales superiores lectura, escritura, lenguaje parecen localizadas en lugares concretos de la corteza cerebral. En cambio las memorias están almacenadas de modo redundante en muchos puntos. Si existiera la telepatía, una de sus maravillas sería la oportunidad de leer los libros de las cortezas cerebrales de nuestros seres queridos. Pero no hay pruebas seguras de la telepatía, y la comunicación de este tipo de información continúa siendo tarea de artistas y escritores. El cerebro hace mucho más que recordar. Compara, sintetiza, analiza, genera abstracciones. Tenemos que inventar muchas más cosas de las que nuestros genes pueden conocer. Por esto la biblioteca del cerebro es unas diez mil veces mayor que la biblioteca de los genes. Nuestra pasión por aprender, evidente en el comportamiento de cualquier bebé, es la herramienta de nuestra supervivencia. Las emociones y las formas ritualizadas de comportamiento están incrustadas profundamente en nosotros. Forman parte de nuestra humanidad. Pero no son característicamente humanas. Muchos otros animales tienen sentimientos. Lo que distingue a nuestra especie es el pensamiento. La corteza cerebral es una liberación. Ya no necesitamos estar encerrados en las formas de comportamiento heredadas genéticamente de las lagartijas y los babuinos. Cada uno de nosotros es responsable en gran medida de lo que se introduce en nuestro cerebro, de lo que acabamos valorando y sabiendo cuando somos adultos. Sin estar ya a merced del cerebro reptiliano, podemos cambiamos a nosotros mismos. Texto Nº 1.1. Nuestro sistema nervioso comparado con el de otras especies Francisco Varela: “En primer lugar, quisiera señalar que en la historia de la vida hay algo muy interesante que sucede cuando los seres conscientes adquieren la capacidad de moverse: el sistema nervioso está ligado fundamentalmente a la capacidad de movimiento. Consideremos por ejemplo, un animal diminuto, la ameba. Algunas de ellas viven en nuestros intestinos y pueden moverse. Estiran sus protuberancias, semejantes a unos dedos. En la figura 2 la ameba está a punto de engullir una célula más pequeña. Ahí tenemos movimiento. (...) Déjenme darles otro ejemplo. Los unicelulares con una cola movediza, o flagelum, son muy diminutos. Se requiere un microscopio para verlos. Lo interesante del caso es que cuando esta criatura toca otra superficie, el flagelum se arquea y, al hacer esto, la célula es capaz de cambiar de dirección y alejarse del obstáculo. (...) En estos dos casos de unicelulares asistimos a dos TEXTO 3: EL SISTEMA NERVIOSO. LIBRO: UN PUENTE PARA DOS MIRADAS. AUTOR: FRACISCO VARELA (Y OTROS).
  4. 4. Filosofía – tercer año medio – primer trimestre 20144 fenómenos fundamentales de la vida y que están relacionados con la existencia del movimiento: cada vez que hay comportamiento y movimiento, hay un componente motor y un componente sensorial, y esto es, ni más ni menos, la historia del sistema nervioso. Dalai Lama: Tomemos por ejemplo una planta con su sistema de raíces. Cuando hay un fertilizante en el suelo, ¿no es acaso verdad que las raíces de la planta en cuestión se van a desarrollar en esa dirección? ¿Puede considerarse esto como un movimiento? ¿Es esto el mismo tipo de movimiento o no? Varela: Sí, es el mismo tipo de movimiento. La estrategia de vida de las plantas es permanecer en el mismo lugar. Mueven sus raíces un poco, pero eso es todo. En consecuencia no tienen sistema nervioso.(...)Pero cuando nos referimos a animales, este comportamiento primitivo puede volverse más interesante. Es ahí cuando el sistema nervioso realmente comienza a aparecer. (...) De modo que tenemos un componente sensorial y un componente motor. Es interesante que los biólogos descubrieron que estos animales (la hidra) tienen, por primera vez en la historia de la evolución, algo que crece entre los músculos y las células sensoriales. Lo que crece entre estos dos elementos son células muy largas llamadas células nerviosas, o neuronas, término que va a ser muy importante en toda discusión sobre el cerebro. La hidra contiene la historia básica del sistema nervioso: células sensoriales, células motoras y una red de células que crecen entre ambas. Esta red de neuronas permite cosas antes imposibles. Los tentáculos son sensitivos y la base responde con el movimiento, lo que hace que la hidra sea capaz, por ejemplo, de seguir una presa. Cuando uno observa este comportamiento se pregunta ¿cómo es posible?. La explicación que los biólogos dan es que es posible porque las cosas que sienten y las que mueven están en contacto. Dalai lama: ¿Cuál es pues el papel crucial de las neuronas, puesto que aparentemente la planta y la ameba pueden hacer lo mismo sin neuronas?, ¿cuál es el factor distintivo?. En ambos casos, hay un elemento sensorial, ¿cuál es pues la diferencia entre un mensaje sensorial proveniente de una neurona y uno que se produce sin ese intermediario? Varela: La diferencia es que, sin neuronas, no hay manera de que una célula sensorial en un extremo de la planta pueda saber lo que otra célula de ese tipo detecta en el otro extremo de la planta. Este es el meollo de la cuestión: las neuronas pueden desempeñar este papel porque son muy largas. Si uno tiene músculos, o factores, y sensores, y éstos no saben cómo juntarse o actuar conjuntamente, entonces son muy pocas las cosas que pueden suceder. Es por eso que las plantas no se mueven, simplemente permanecen ahí. (...) Nuestra pequeña hidra tiene más células sensoriales y motoras que neuronas. En los seres humanos, sin embargo, por cada neurona sensorial hay aproximadamente cien mil interneuronas, esto es, neuronas situadas a lo largo del camino entre una extremidad sensorial y una extremidad motora”. (Un puente para dos miradas. Conversaciones con el Dalai Lama sobre las Ciencias de la Mente, editado por Francisco Varela y Jeremy Hayward. Dolmen, Santiago, 1997) La novia de Virgil lo había convencido de que se hiciera la operación. Después de quedar ciego a los diez años a causa de cataratas, el hombre de 50 años se sometió a una operación para extraérselas. Por fin, después de cuarenta años de vivir como un ciego, Virgil podía ver y comenzar una vida normal. Sin embargo cuando abrió los ojos, el hombre no tenía idea de qué era lo que el miraba; había luz, había movimiento y había color, pero todo mezclado y sin sentido. Entonces salió una voz de alguna parte y dijo: ¿y bien? Sólo entonces comprendió que ese caos de luces y de sombras debía ser una cara. Aunque recuperó el funcionamiento de sus ojos, el cerebro de Virgil no podía integrar y comprender lo que veía, las imágenes no tenían sentido. No eran los objetos familiares que él conocía muy bien a través de otros sentidos. Después de muchos meses, frustrado y deprimido por un lento aprendizaje y por problemas de salud, Virgil ya nose apoyaba en su limitada visión y recurría cada vez más a su familiar experiencia del tacto y la audición. El mundo como lo percibimos es una construcción que el cerebro realiza sobre la base de la actividad de nuestros órganos sensoriales y de la experiencia. Sin órganos sensoriales o sin experiencia (como el caso de Virgil y otros pacientes similares) el cerebro construye un mundo propio y distinto con aquellas experiencias sensoriales disponibles. No basta entonces que la retina proyecte una cierta imagen para que uno la vea; se requiere además que el cerebro relacione la forma, color, y movimiento de lo que ve, con la actividad que simultáneamente proviene de otros sentidos. Este proceso no es en absoluto pasivo. En todo momento el cerebro compara, clasifica y selecciona esta experiencia sensorial echando mano a percepciones previas, en un continuo e interminable aprendizaje. El cerebro humano es un órgano de poco más de un kilo de peso, que contiene más de 10 billones de neuronas conectadas entre sí por más de 350.000 kilómetros de cables membranosos y está constituido por cerca de un 80% de grasa. En la última década hemos avanzado significativamente en nuestro conocimiento de los procesos básicos que ocurren en el cerebro, pero aún se mantienen varios mitos sobre lo que este órgano puede hacer. El mito más común considera que el cerebro solo funciona en un 10%de su capacidad. Si se examina la actividad cerebral, ya sea con métodos de registro eléctrico, como el electroencefalograma, o a través de las modernas técnicas de imágenes como la Resonancia Magnética Funcional nos damos cuenta que cuando realizamos las conductas más comunes, como por ejemplo mirar televisión, leer un libro o conversar con otra persona, gran parte del cerebro está TEXTO 4: EL CEREBRO HUMANO, DESAFÍO PARA EL NUEVO MILENIO. AUTOR: PEDRO MALDONADO. LIBRO: NUEVOS PARADIGMAS A COMIENZOS DEL TERCER MILENIO.
  5. 5. Filosofía – tercer año medio – primer trimestre 20145 activo. Si pudiéramos medir la actividad cerebral mientras realizamos las actividades de un día cualquiera, hallaremos que todas las partes del cerebro han sido activadas en algún momento. No existen áreas del cerebro que algún día podrían despertarse para realizar una función especial sorprendente. De hecho se sabe que si un grupo de neuronas se quedaran inactivas por un tiempo demasiado prolongado, se mueren. Las células del cerebro requieren de una constante actividad para mantenerse con vida. Aquellas neuronas que están más activas refuerzan sus conexiones sinápticas con otras que están tan activas como ellas. A la inversa, tienden a disminuir las conexiones con neuronas poco activas, y a reemplazar esas conexiones hacia otras neuronas con las que no sehabían conectado. Esto explica por qué el mapa del cerebro cambia constantemente a lo largo de la vida. Esto significa, además, que el cerebro de cada persona se moldea en relación a la propia historia conductual, en relación a las tareas que les dedica más tiempo y práctica. Pero en todos los casos utilizamos todo el cerebro. ¿Es el cerebro humano algo muy especial y diferente del de los otros animales? Ciertamente no somos los animales que mejor veamos, escuchemos u movamos de toda la naturaleza. Lo más notable del cerebro humano es su capacidad para la reflexión y el lenguaje, pero no existe la certeza de que somos los únicos animales que muestran estas conductas. Si uno observa con detalle la anatomía del cerebro humano y la de otros animales observará una enorme similitud de estructuras. Se sabe que los chimpancés poseen áreas de la corteza que en los seres humanos posibilitan lenguaje. La particularidad humana reside en el hecho que tenemos mayor corteza que otros animales, que es una estructura multipropósito que amplia nuestro rango de posibilidades de actuar. A veces se suele comparar nuestro cerebro con un computador pero esto no es del todo acertado. Si bien es cierto que las neuronas funcionan con dos estados básicos como los bits de un computador (que funcionan con estado 0 y 1), eso es casi todo lo que podemos asemejar. Mientras el computador tiene una estructura central que procesa lineal y secuencialmente las tareas, el cerebro actúa en red activando al mismo tiempo y sin jerarquías, distintas funciones. Muchas veces estas funciones actúan como módulos o departamentos separados, encargados de realizar una y solo una tarea, ignorando lo que ocurre con las demás. Tampoco es correcto decir que “el cerebro procesa información”. De hecho, las neuronas son pésimas conductoras de información (si las midiéramos en bits) y los modelos computacionales son muy pobres en rendimiento en comparación a un cerebro. Un niño de tres años puede hacer una acción muy trivial que un supercomputador no puede. Mientras un computador procesa información linealmente, el cerebro es no lineal y funciona,, como ya dijimos con operaciones paralelas. Otra confusión es asemejar cerebro y computador porque tienen una memoria. En un computador, la memoria es una dirección física en sus circuitos que pueden contener un valor numérico y que pueden ser extraídos en cualquier momento que se acceda a esa dirección física. En el cerebro no existe nada así. No hay ninguna área conocida que al ser dañada produzca la pérdida selectiva de la memoria, por ejemplo, de una cara, un objeto o una persona. Al contrario cuando sele pide a sujetos que recuerden una cara o un objeto muchas áreas cerebrales se encienden. Por otra parte, sí se sabe de algunas estructuras esenciales para la formación de memorias nuevas como es el caso del hipocampo. Varios pacientes que muestran lesiones en el hipocampo son capaces derecordar eventos anteriores a su lesión, pero son incapaces de formar nuevas memorias. Leen un libro y al día siguiente no recuerdan haberlo leído, o no reconocen al médico que los ha tratado por meses. Lo que sí se sabe con certeza sobre la memoria y el cerebro es que para que un evento u objeto quede integrado en la memoria, deben ocurrir cambios morfológicos entre las conexiones de muchasneuronas. Sin estos cambios, no hay memoria y sin memoria no hay aprendizaje. Nuestros cerebros están entonces en continuo y constante cambio físico, mientras que en un computador las conexiones son permanentes. Finalmente, esimportante destacar que a diferencia de los computadores, las funciones del cerebro humano no se basan exclusivamente en la actividad eléctrica de las neuronas, sino que existe un componente crucial de esta actividad que tiene que ver con la acciónde innumerables compuestos químicos que inician o modulan esta actividad. Ninguna explicación sobre la función cerebral puede estar completa sin que entendamos bien las múltiples interacciones bioquímicas que ocurren en nuestros cerebros. En los últimos años, se han logrado enormes avances para relacionar desbalances bioquímicos del cerebro con una serie de enfermedades que van desde el Parkinson hasta la depresión y la esquizofrenia. En muchos de estos casos, la medicina puede modificar el balance químico mediante drogas que disminuyan o mitigan estos desbalances. Hoy todo el mundo sabe que Charles Darwin expuso la teoría de la evolución en su libro El origen de las especies, con el que revolucionó la concepción del mundo de su época. Sus tesis eran novedosas y chocantes: - La historia de la creación que presenta la Biblia no es la Palabra de Dios, dictada en forma de prólogo por el Espíritu Santo, sino una colección de leyendas bastante dudosa. - Pero, sobre todo, ni el hombre ni las demás criaturas han sido creados por Dios tal como son: el hombre procede de una familia con desagradables antepasados, como el chimpancé y el gorila. - El mundo no tiene, como se había creído siempre, sesenta mil años de edad, sino que se originó hace millones de años. TEXTO 5: CHARLES DARWIN Y LA IDEA DE EVOLUCIÓN AUTOR: DIETRICH SCHWANITZ LIBRO: CULTURA, TODO LO QUE HAY QUE SABER
  6. 6. Filosofía – tercer año medio – primer trimestre 20146 Todo esto provocó un sentimiento de pérdida de referencias temporales; era como si de repente los hombres viajasen solos por espacios vacíos. Hasta Darwin, la idea de la evolución de las distintas especies estaba bloqueada por un paradigma en el que había dos bandos enfrentados: los uniformistas y los catastrofistas. Los primeros, liderados por el geólogo Charles Lyell, creían que la Tierra y la vida existente en ella se habían transformado a lo largo de prolongados periodos de tiempo, y que todavía podían observarse las fuerzas responsables de esta transformación: el clima, los cambios de temperatura y los desplazamientos de la corteza terrestre. Esta teoría era considerada como la explicación más científica. Por otro lado, y liderados por Georges Cuvier, los catastrofistas se centraban en las rupturas del desarrollo terrestre, que parecían quedar demostradas por los hallazgos prehistóricos, los sedimentos, los fósiles y el volcanismo. Sobre esta base, los catastrofistas sostenían la tesis de que la Tierra había sufrido una serie de catástrofes que habían aniquilado repetidamente toda forma de vida, por lo que Dios había tenido que volver a crear nuevas especies. Esta tesis ofrecía la posibilidad de armonizar la ciencia con la Biblia y sus relatos de catástrofes, sin tener que abandonar la idea de que el hombre, como todas las especies, había sido creado directamente por Dios y no había salido de la tripa de un chimpancé más o menos listo. Así pues, los defensores de la idea de una diversidad de especies y los propagandistas de la idea de desarrollo pertenecían a frentes distintos, y la teoría de la evolución permaneció bloqueada mientras no se combinaron ambos conceptos. Darwin logró romper este bloqueo porque era un científico marginal (había estudiado teología y su hobby era la biología) y no había sido tocado por la controversia. Además, su punto de vista era interdisciplinar: en su viaje a las Islas Galápagos, leyó al economista Thomas Malthus, quien afirmaba que la población siempre crecía más rápidamente que las reservas de alimentos, por lo que la beneficencia podía remediar la pobreza, pero nunca hacerla desaparecer. Cuando Darwin se adentró en las Galápagos, miró la abundancia de especies existentes con los ojos de Malthus y exclamó «¡eureka!»: había descubierto que la presión ejercida por los límites del crecimiento de la población constituía el principio de selección para la supervivencia de las especies mejor adaptadas. Lo que en la teoría de la evolución costaba tanto aceptar no era solamente nuestro parentesco con los monos, aunque en verdad esto hería profundamente el amor propio del hombre. A este hecho se añadía la imposibilidad de concebir un proceso que, aunque no obedecía a ningún plan y carecía de toda finalidad, tampoco era caótico ni desordenado. Antes de Darwin circulaba el célebre argumento del reloj de Paley. Paley era un teólogo que hacía esta consideración: si paseando por el bosque encontrásemos inesperadamente un reloj, de ello deberíamos concluir necesariamente la existencia de un relojero. Y el propio Newton había demostrado que el mundo era un mecanismo similar a un reloj: por tanto, Dios existía, y aunque se pareciese a un relojero, se estaba feliz de poder salvarlo. La idea de Darwin de un proceso que había tenido lugar sin ser planificado por Dios, pues se trataba de un proceso autodirigido, echaba a perder la última esperanza de los teólogos. Las ideas de que el mundo obedecía a un plan y de que la historia natural tenía una finalidad se volvían superfluas. Asimismo, el hombre dejaba de ser la culminación de la creación y se convertía en un simple estadio del proceso evolutivo, en un ser menesteroso y lleno de imperfecciones, un producto de las circunstancias y del azar, un simple mono si se lo comparaba con el superhombre que podía llegar a ser. En realidad, la vida se reproduce a través del sexo y no necesita ningún Dios que la planifique. Los dos miembros de la pareja fueron el caos y el orden. Constituyeron la primera diferencia. Cuando, por azar, en algún lugar hubo más orden que en otras partes -por ejemplo en una molécula o en una célula-, el orden operó como principio de selección para introducir el desorden. Y de este modo, el primer día de la creación aparecieron ya la variación y la selección. Los órdenes seleccionados sólo tenían que estabilizarse para poner en marcha el proceso evolutivo. La combinación de estos tres principios -variación, selección y estabilización de las selecciones- permitió que lo improbable, el orden, se hiciese probable o, dicho de otro modo, que nacieran organismos superiores -corderos, lobos, primates, aficionados al fútbol y científicos- y que se hicieran probables. La idea de la evolución junto con la idea de la lucha por la vida y la supervivencia del más apto se ha transferido a la sociedad, con la recomendación de volver a adaptar la sociedad a la naturaleza: esta transferencia recibió el nombre de darvinismo social, y sus representantes más delirantes fueron los nazis. Éstos ignoraban que, con el hombre, la evolución había cambiado su forma de proceder, pues había dado origen a una especie que mediante la cultura había creado su propio mundo simbólico y técnico; y que la lucha entre las distintas especies no podía transferirse sin más a las relaciones existentes en el seno de una misma especie. Pero éste es precisamente el error que cometieron los nazis: trataron a las razas como si fueran especies. Así, el concepto de evolución ha retomado su trabajo, sobre todo en las ciencias de la sociedad y de la cultura. Se habla de la evolución de las ideas. En biología, la idea de gen egoísta ha llevado a la invención de la memoria egoísta, y en la teoría de sistemas se habla de evolución sociocultural. Así pues, el paradigma de la evolución ha revolucionado nuestra concepción del mundo, nuestro pensamiento y nuestra concepción del puesto del hombre en la historia. Este paradigma ha despachado la concepción teleológica de la historia (dirigida hacia una meta); de ahí que todas las ideologías –sobre todo el marxismo- lo hayan considerado como un instrumento del diablo. Y hace que se mire con escepticismo la idea de que la historia sea planificable, por lo que provoca la ira de todos los representantes del progreso. Uno de los supuestos de este paradigma es la imposibilidad de pronosticar con absoluta certeza los procesos de desarrollo. El principio de las variaciones no puede por menos de traer sorpresas, del mismo modo que la mutación genética bombardea a los organismos con toda clase de azares. A consecuencia de este escepticismo, unos piensan que el concepto de evolución constituye un freno realista para las ideologías, mientras que otros lo consideran como la máscara ideológica de los conservadores.
  7. 7. Filosofía – tercer año medio – primer trimestre 20147 ACTIVIDAD 1: SINTESIS E INTEGRACIÓN DE INFORMACIONES. ELABORACIÓN DE ESCRITOS. Este ejercicio consiste en que cada pareja sea capaz de elaborar una respuesta escrita, un pequeño ensayo que sintetice las lecturas examinadas, las conversaciones en clases y los cortometrajes exhibidos. El miniensayo tiene como tema ¿QUÉ ES EL SER HUMANO, DE DONDE VIENE Y HACIA DONDE VA? EL ENSAYO TIENE QUE TENER COMO EXTENSIÓN NO MÁS DE 2 PLANAS, FUENTE ARIAL O TIMES 12, ESPACIO DE INTERLINEADO 1,5, PÁRRAFOS JUSTIFICADOS Y USO DE NOTAS AL PIE DE PAGINA SEÑALANDO LOS TEXTOS O VIDEOS QUE USAN COMO REFERENCIA O FUENTES. INDICADORES SOBRESALIENTE (3) el indicador esta desarrollado de una manera profunda y excelente, destacando el compromiso con el resultado. (tres puntos) LOGRADO (2) el indicador está presente y su desarrollo es suficiente y aceptable en relación al trabajo exigido. (dos puntos) MEDIANAMENTE LOGRADO (1) el indicador está presente pero su desarrollo es pobre, pudiendo mejorar mucho más (un punto) NO LOGRADO (0) : el indicador no se presenta, está muy incompleto o impresentable (cero punto) Respeta reglas de ortografía. Se ajusta a las formalidades. El ensayo es pertinente y bien delimitado. Redacta sus ideas de forma clara y precisa. El ensayo tiene una estructura clara formada por una introducción, un desarrollo y una conclusión Sus opiniones las apoya con razones y definiciones claras. Hay un argumento identificable a través de una idea que se desarrolla a lo largo del ensayo. En cada párrafo se desarrolla una o dos ideas de forma precisa y clara. Hay coherencia lógica entre las ideas y los párrafos. Incorpora, desarrolla y aplica adecuadamente los contenidos respecto a la evolución cósmica. Incorpora, desarrolla y aplica los contenidos que tienen que ver con el sistema nervioso Incorpora y desarrolla algunas ideas respecto a la teoría de la evolución Incorpora algunas ideas respecto a el funcionamiento del cerebro Hay capacidad de síntesis y buena delimitación de la respuesta. Hay aportes reflexivos, críticos, interrogativos. TOTAL:

×