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El poder de los dichos de la boca y el pensamiento

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A través del tiempo, el hombre en diferentes lugares se ha preguntado cómo fue creado el Universo y todo cuanto existe en él, a la fecha sigue cuestionando y buscando su origen...

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El poder de los dichos de la boca y el pensamiento

  1. 1. 1 Introducción Desde hace más de cuatro mil años, sin lugar a dudas, en cualquier parte del mundo, más de alguna persona se ha preguntado hasta el día de hoy, cómo fue creado el planeta tierra y todas las formas de vida que existen, y esto es debido al asombro, de los más de 115 elementos de la tabla periódica, que a la fecha se conoce gracias al trabajo realizado por científicos desde el año de 1700. En estos últimos trescientos años, la ciencia y la tecnología, indudablemente, han logrado innumerables avances en diferentes disciplinas científicas, sin embargo, aún siguen varias preguntas por resolver, como las siguientes: 1.- ¿Quién creo este planeta tierra y la constelación de la vía láctea en la cual nos encontramos (su estructura tanto lo ancho como el largo es asombrosa), así mismo también, cómo y cuándo fueron creadas las demás constelaciones que existen en el Universo y cuál es el propósito de ellas y qué relación tienen con la nuestra? 2.- Si existe alguna forma de vida humana en otras constelaciones, porque no nos han conquistado, si se supone que tienen tecnologías más avanzadas que la nuestra. Nosotros apenas conocemos la estructura de la materia y la energía. Estas preguntas y muchas más, a lo largo de estos dos mil años algunos pensadores griegos y de otras nacionalidades, han tratado de darles una explicación desde el punto de vista intelectual, no obstante, a la fecha siguen siendo un misterio. A pesar de no contar con respuestas bien argumentadas, con evidencias en relación a las preguntas formuladas, lo que si nos ha quedado claro, es que la vida del ser humano data más de 60 o 100 mil años, y esto en relación al tiempo que tienen los océanos y las montañas, dado que, en estos elementos se encuentra una huella notable de un evolución y de una erosión que presentan, debido a los cambios de la
  2. 2. 2 materia y a los factores ambientales, que constantemente han estado modificando las formas iniciales. En esta descripción no pretendemos profundizar en las maravillas, que existen en nuestro planeta y en las constelaciones, dado que, estamos conscientes del grado de complejidad que presentan en sus estructuras y funciones y con esto nos basta, para convencernos que detrás de todos estos misterios en el Universo, esta una mente extraordinaria, quién es el creador y autor de todo cuanto existe. “Nada puede existir de la nada, la nada no puede crear a la materia y a la energía”, que se necesitan para poner en marcha, un proyecto tan extraordinario y maravilloso, como es la “vida humana y la creación de todas las plantas y los animales”. Todo cuanto existe en el universo es admirable y complejo. Por lo tanto, lo que pretendo en este documento es mostrar un área de un conocimiento, que durante mucho tiempo ha estado presente (a la fecha son 4 mil años), sin embargo, muy pocas personas han tenido la oportunidad de acceder a este tipo de sabiduría espiritual. Pero primeramente debemos de reconocer, que la humanidad desde hace más de 10 mil años, ha estado sometida a un sinnúmero de dificultades y estas han traído dolor, sufrimiento, angustia debido a la pérdida de un ser querido, o a una enfermedad que llegan a causar la muerte, o un accidente. Toda persona sin distinción alguna, sin importar su raza y su situación socioeconómica en algún momento de su vida, ha pasado por una situación muy difícil, que le ha producido dolor y sufrimiento. Es decir, ha lastimado su alma y a su espíritu. Ha dejado un dolor muy profundo dentro de su ser.
  3. 3. 3 El dolor y el sufrimiento humano en estos cuatro mil años, se ha incrementado de manera alarmante en cualquier sociedad del mundo. Nadie ha quedado exento de pasar por alguna situación difícil en cualquier momento de la vida. Ante este problema social, que aqueja la salud emocional y física de las personas a la fecha, las instituciones de salud no han sido capaces de ayudar de manera integral a las personas que de alguna forma, han tenido algún tipo de pérdida, ya sea económica o material, o bien de un ser querido o algo, que afecto las emociones o sentimientos de la persona. Por ejemplo, las guerras y los enfrentamientos por el poder en el mundo, han sido causas de sufrimiento, así también como la falta de empleo, la falta de medicamentos, la desnutrición crónica y la pobreza en una gran población, ha afectado a un gran número importante de personas, principalmente a los niños, niñas y adultos mayores, quienes son los grupos vulnerables más susceptibles. Ante estas situaciones que he descrito, es como nace nuestro interés de proponer el siguiente material, que considero muy importante para sanar nuestra alma y espíritu, dado que, los seres humanos nos vemos afectados principalmente por nuestras emociones y sentimientos, que se ponen en conflicto a la hora de pasar por situaciones difíciles o desagrables. A continuación, quiero compartir algunos pasajes de un libro muy importante, que ha logrado recoger una interesante historia a través de más de cuatro mil años, y el pasaje que aparece a continuación, fue escrito hace 2 mil ochocientos ochenta años aproximadamente, y dice lo siguiente: Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos. Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu. (Salmos 34: 15 y 18).
  4. 4. 4 Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová. El guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado. Jehová redime el alma de sus siervos, y no serán condenados cuantos en él confían. (Salmos 34: 19-22). Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres. Porque sacia al alma menesterosa, y llena de bien el alma hambrienta. (Salmos 107: 8-9). Fueron afligidos los insensatos, a causa del camino de su rebelión, y a causa de sus maldades; su alma abominó todo alimento, y llegaron hasta las puertas de la muerte. Pero clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones. Envió su palabra, y los sanó, y los libro de su ruina. (Salmos 107: 17-20). El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió. (Lucas 10:16). Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Pero no os regocijéis, de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos. (Lucas 10: 17-20). En aquella misma hora, Jesús se regocijó en el Espíritu y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó.
  5. 5. 5 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiere revelar. (Lucas 10: 21-22). Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta, se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude, respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas, pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. (Lucas 10: 38-42). Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido. Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. Porque todas las cosas buscan las gentes del mundo, pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas. Más buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. (Lucas 12: 22-31). No temáis, manada pequeña, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. Porque donde está vuestro tesoro, ahí estará también vuestro corazón. (Lucas 12: 32-34).
  6. 6. 6 Quiero continuar con otro importante pasaje de un hombre, que se llamó Abram en sus inicios, y después cambio este nombre, por el de Abraham. Con este personaje, inicia la historia de este importante recorrido a través de todo este tiempo. Estos hechos ocurrieron hace 4 mil años en Mesopotamia, y dice lo siguiente: Taré vivió setenta años, y engendró a Abram, a Nacor, y a Harán. Estas son las generaciones de Taré: Taré engendró a Abram, a Nacor y a Harán; y Harán engendró a Lot. Y murió Harán antes que su padre Taré en la tierra de su nacimiento en Ur de los Caldeos. (Génesis 11: 26-27). Y tomó Taré a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo, y salió con ellos de Ur de los Caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y vinieron hasta Harán, y se quedaron allí. (Génesis 11: 21). Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. (Génesis 12: 1-3). Y se fue Abram, como Jehová le dijo: y Lot fue con él. Y Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán. Tomó, pues, Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y todos sus bienes que había ganado y las personas que había adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron. (Génesis 12: 4-5). Este grandioso libro del que les quiero hablar, ha sido traducido en más de 100 idiomas y tiene 1773 páginas, desde 1517 a la fecha, y en su interior hay una gran sabiduría que permite sanar las heridas del alma y del espíritu. LA BIBLIA.- Es la palabra de Jehová Dios. ¿En qué consiste la biblia?
  7. 7. 7 Es un libro inspirado por el Espíritu Santo de Jehová Dios, en el cual a través de profetas, transmite UN CONOCIMIENTO SOBRE LA NATURALEZA DEL HOMBRE, EL PORQUÉ Y EL PARA QUÉ DE SU EXISTENCIA. Es un conjunto de libros, los cuales suman 66, y estos fueron escritos en diferentes épocas y con dos estilos literarios diferentes. El primero de ellos, es una narración en la cual el escritor no es parte de los hechos, y sólo describe y explica, los acontecimientos de forma indirecta. Es decir, sin estar él ahí presente. El segundo estilo literario, se encuentra en el nuevo testamento, principalmente en los libros de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, en los libros siguientes encontramos a un ministro muy destacado conocido como Paulo, quien en otro tiempo, fue conocido como Saulo de Tarso, este escritor es autor de los 10 libros siguientes: 1.- Romanos; 2.- I Corintios; 3.- II Corintios; 4.- Efesios; 5.- Gálatas; 6.- I Tesalonicenses; 7.- II Tesalonicenses; 8.- Hebreos; 9.- Filipenses; 10.- Colosenses. La biblia letra grande o también conocida como Santa Biblia, revisión de 1960. La antigua versión, fue traducida del arameo y griego al español por Casiodoro de Reina en el año de 1569, y años más tarde, fue revisada por Cipriano de Valera en el año de 1602. (Hoy, le llamamos la Reina Valera: RVR1960). Existen otras versiones como la de 1862, 1909 y la última, que hemos mencionado, la cual fue en el año de 1960. Esta última versión, es la que actualmente, se usa en la gran mayoría de los servicios cristianos en todas las iglesias, que se encuentran ubicadas en más de 165 países del mundo. Las Sociedades Bíblicas unidas desde 1964 a la fecha se han encargado de imprimir este grandioso libro. Por ejemplo, a través de la editorial Caribe en 1998, la Biblia que su servidor utilizó para redactar el libro titulado EL PODER DE LOS DICHOS DE LA BOCA Y LOS PENSAMIENTOS, fue impresa en Corea, y consta de 1, 773 páginas.
  8. 8. 8 A partir de la hoja número uno hasta la página 1, 318 se desarrollan los libros siguientes: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, estos primeros cinco libros son conocidos como la Tora o el Pentateuco. Después tenemos los libros siguientes: Josué, Jueces, Rut, 1 Samuel, 2 Samuel, 1 Reyes, 2 Reyes, 1 Crónicas, 2 Crónicas, Esdras, Nehemías, Esther, Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los cantares. Estos son 17 libros que narran y explican, la conducta de un pueblo elegido por Jehová Dios, que después de vivir 400 años en cautiverio en Egipto, fue rescatado y posteriormente, debido a su forma de proceder volvió nuevamente a sufrir la esclavitud por 70 años. Posteriormente, encontramos los profetas mayores como son: Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel. Después de estos profetas mayores tenemos los profetas menores, el uso del adjetivo mayor y menor no tiene ninguna valor en el contenido, únicamente es una forma de identificarlos. Los libros de los profetas menores son los siguientes: Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hegeo, Zacarías, Malaquías. Como podemos apreciar, estos son doce libros, y con ellos, se cierra el antiguo Testamento, que suma un subtotal de 38 libros. Ahora vamos a describir el Nuevo Testamento, este se encuentra conformado por 28 libros, siendo unos de los principales: Mateo, Marcos, Lucas, Juan. Después tenemos, Hechos de los Apóstoles escrito por el médico Lucas, Romanos, 1 Corintios, 2 Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, 1 Tesalonicenses, 2 Tesalonicenses, 1 Timoteo, 2 Timoteo, Tito, Filemón, Hebreos, Santiago, 1 Pedro, 2 Pedro, 1 Juan, 2 Juan, 3 Juan, Judas y por último, está el libro del Apocalipsis o Revelación.
  9. 9. 9 Como podemos apreciar, en estos 28 libros el estilo literario se manifiesta mediante la observación directa del autor, es decir, el escritor fue un testigo directo de los acontecimiento que se narran. Uno de los autores con 10 libros, es el Apóstol Pablo, conocido como Saulo de Tarso. Dado que escribió los libros siguientes: Romanos, 1 Corintios, 2 Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, 1 Tesalonicenses, 2 Tesalonicenses, Hebreos y Colosenses. En conclusión, podemos mencionar que estos 66 libros nos permiten conocer el proceder, es decir, los actos (conducta) de un pueblo elegido por Jehová Dios para que fuese un ejemplo de las naciones del mundo. Al cual se le entregó, esta serie de escritos para que formara parte de una guía práctica y espiritual de la naturaleza humana, y así de esta forma, guiaran su vida cotidiana para obtener los frutos del Espíritu como son: Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza. La máxima fuerza que existe en el Universo, es el Amor o también conocido como Ágape. Este tiene una onda de frecuencia superior a cualquier tipo de energía, conocida hasta hoy en nuestro planeta tierra, con este me refiero a los rayos Gamma, Beta, o Ultravioleta, o energía oscura. Nuestro verdadero origen es Divino, es decir, somos seres espirituales teniendo experiencias humanas a través de un cuerpo físico, sin embargo, una gran mayoría de las personas en el mundo, se aferran tanto a la naturaleza humana, que se olvidan de lo grandioso que somos. Fuimos hechos, a imagen y semejanza de Jehová Dios. ¿Usted cree esto?
  10. 10. 10 Dice la Escritura, parafraseando el libro de Génesis en el capítulo 2, y versículo 4, que una vez que Jehová Dios termino de crear los cielos y la tierra, y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que nacieses. Porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra, sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra. En el capítulo uno, versículo 26 encontramos que, Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, e imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creo. (Génesis 1: 26-27). En el versículo 7 del Capítulo 2 menciona, que entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. Sigue diciendo, y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer, también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal. (Génesis 2: 9). Finalmente, quiero mencionar que la biblia es uno de los más maravillosos libros, jamás escritos, y además, es la guía que permite informarnos sobre nuestro proceso de creación, y de nuestro creador o fabricante. A través del tiempo, ha ayudado a cambiar conductas inapropiadas de mujeres y hombres, y les ha permitido, nacer de nuevo. Es decir, comenzar una nueva vida, llena de dicha y felicidad.
  11. 11. 11 …¡Ahora tiene, esta gran oportunidad, de Usted depende aprovecharla! Que Jehová Dios, lo Bendiga y sea siempre, su refugio. Es para su servidor un gran placer poner a disposición de todos los lectores del mundo, este sencillo material esperando que sea de gran utilidad en cualquier momento de su vida, sin importar su edad, nacionalidad o posición socioeconómica. Su humilde servidor Ramón Ruiz Limón, desea que Jehová abra su entendimiento y le de gracia y discernimiento para comprender y aplicar en su vida diaria este conocimiento espiritual. Únicamente necesita comenzar a leer este material y poco a poco, se ira integrando a su vida, y se dará cuenta, que cada vez que lo lea, algo comienza a pasar en su interior. La vida en la ciudad y en nuestra sociedad postmoderna, cada día deja un enorme vació en la vida de los seres humanos, sin importante su posición social, edad, género y su raza o nacionalidad. Sin embargo, a través de la lectura diaria se dará cuenta que su alma y su espíritu, comienzan a alimentarse de algo verdaderamente diferente, y una vez que así sea, por favor no pare de seguir con la lectura. Mil gracias por su tiempo y espero que su cambio en su forma de vivir, sea a través de nuevas formas de conducta, que le permitan aceptarse asimismo, y aceptar la cosas que suceden, aunque estas en ciertos momentos parezcan totalmente negativas o desagradables, recuerden que todas las experiencias en la vida tienen un propósito, debemos de buscar en cada una de ellas, ese propósito y aprovecharlas para disfrutar cada momento en la vida, como si fuere el último minuto o segundo. Cada decisión que tomamos tiene un resultado… y un efecto.
  12. 12. 12 EL PODER DE LOS DICHOS DE LA BOCA Y LOS PENSAMIENTOS 1.-EL LENGUAJE O LOS DICHOS DE LA BOCA (LAS PALABRAS) El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; y le será pagado según las obras de sus manos. (Proverbios 12:14). Del fruto de su boca el hombre comerá el bien… (Proverbios 13:2). El que guarda su boca y su lengua su alma guarda de angustias. (Proverbios 21:23). La muerte y la vida están en PODER DE LA LENGUA. (Proverbios 18:21). Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios. (Proverbios 6:2) ¿Por qué es importante cuidar y observar nuestras expresiones o palabras? 1.1. Ejemplo de este poder, lo vemos en la mujer con flujo de sangre. Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; porque decía dentro de sí: Si tocaré solamente su manto, seré salva. Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora. (Mateo 9:20-21). Más yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. (Mateo 12:36-37). Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar; y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo; ¡Un Fantasma! y dieron voces de miedo. (Mateo 14:22-32)
  13. 13. 13 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; soy yo, no temáis! Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! La blanca respuesta quita la ira; más la palabra áspera hace subir el furor. La lengua de los sabios adornará la sabiduría; más la boca de los necios hablará sandeces. (Proverbios 14:1-2). La lengua apacible es árbol de vida; más la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu. (Proverbios 14:4). 1.2.- Los tres hebreos son echados al horno ardiente en Babilonia. Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. (Daniel 3:14 y 16-18). Y mandó a hombres muy vigorosos que tenía en su ejército, que atasen a Sadrac, Mesac y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego ardiendo. Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus turbantes y sus vestidos, y fueron echados adentro del horno de fuego ardiendo. (Daniel 3: 20-23). Y como la orden del rey era apremiante, y lo habían calentado mucho, la llama del fuego mató a aquellos que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abed-nego.
  14. 14. 14 Y estos tres varones, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo. (Daniel 3: 22-23). Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó apresuradamente y dijo a los de su consejo: ¿No echaron a tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey. Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses. Entonces Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiendo, y dijo: Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salid y venid. Entonces Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron de en medio del fuego. Y se juntaron los sátrapas, los gobernadores, los capitanes y los consejeros del rey, para mirar a estos varones, cómo el fuego no había tenido poder alguno sobre sus cuerpos, ni aun el cabello de sus cabezas se había quemado; sus ropas estaban intactas, y ni siquiera olor de fuego tenían. (Daniel 3: 24-27). Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios. (Daniel 3: 28). Por lo tanto, decreto que todo pueblo, nación o lengua que dijere blasfemia contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sea descuartizado, y su casa convertida en muladar; por cuanto no hay dios que pueda librar como éste. Entonces el rey engrandeció a Sadrac, Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia. (Daniel 3: 29). Nabucodonosor rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que moran en toda la tierra: Paz os sea multiplicada. Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo.
  15. 15. 15 ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potente sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su señorío de generación en generación. (Daniel 4: 1-3). Las palabras de los impíos son asechanzas para derramar sangre; más la boca de los rectos los librará. (Proverbios 12:6). La boca de los sabios esparce sabiduría; no así el corazón de los necios. (Proverbios 15:7). 1.3.- ELÍAS TISBITA Y LA VIUDA DE SAREPTA DE SIDÓN. Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra. (1 Reyes 17:1). Y vino a él palabra de Jehová, diciendo: Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán. Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer. Y él se fue e hizo conforme a la palabra de Jehová; pues se fue a vivir junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán. Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo. Pasando algunos días, se secó el arroyo, porque no había llovido sobre la tierra. (1 Reyes 17:2-7). Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo: Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente. Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba. Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano.
  16. 16. 16 Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos y nos dejemos morir. Elías le dijo: No tengas temor; ve haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra. Entonces ella fue e hizo como dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días. Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías. (1 Reyes 17:8-16). Este gran profeta, vivió en los tiempos de Acab rey de Israel y su reino lo tenía en Samaria, Gobernó veintidós años mientras que Asa era rey de Judá. Acab hizo lo malo ante los ojos de Jehová, más que todos los que reinaron antes de él. Tomó por mujer a Jezabel, hija del rey de los sidonios, y fue y sirvió a Baal, y lo adoró. E hizo altar a Baal, en el templo de Baal que él edificó en Samaria, también hizo una imagen de Asera; esto provocó la ira de Jehová Dios de Israel. (1 Reyes 16:29-33). Pasados muchos días, vino palabra de Jehová a Elías en el tercer año, diciendo: Ve, muéstrate a Acab (rey de Israel), y yo haré llover sobre la faz de la tierra… y el hambre era grave en Samaria. (1 Reyes 18:1-2). En estos cuatro casos, vemos la mano de Jehová Dios cuidando de sus siervos. El primero de ellos, es la mujer que hacía mucho tiempo tenía ese malestar muy grave por doce años, al parecer sin ninguna esperanza, dado que, ya había recurrido a todas aquellas posibilidades. En el caso de los discípulos, que se asustaron de gran manera por el fuerte viento y las olas del mar, clamaron por ayuda y les fue dado conforme a su corazón. Todos ellos fueron socorridos.
  17. 17. 17 1.4.- LA VIDA DE JOSÉ EL SOÑADOR GOBERNADOR EN EGIPTO E HIJO DE JACOB. Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos la nuestro hermano y encubramos su muerte? Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él. Y cuando pasaron los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y les vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata, y llevaron a José a Egipto. (Génesis 37:26-28) Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá. Más Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio. Así halló José gracia en sus ojos, y le servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía. (Génesis 39:1-4). Y tomó su amo a José, y lo puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la cárcel. Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel. Y el jefe de la cárcel entregó en mano de José el cuidado de todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que se hacía allí, él lo hacía. No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba. (Génesis 39:20-23) Entonces dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros. Pues y ha habido dos años de hambre en medio de la tierra, y aún quedan cinco años en los cuales ni habrá arada ni siega.
  18. 18. 18 Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación. Dios me ha puesto por señor de todo Egipto; ven a mí, no te detengas. (Génesis 45:5-9). Así José hizo habitar a su padre y a sus hermanos, y les dio posesión en la tierra de Egipto, en lo mejor de la tierra, en la tierra de Ramesés, como mandó Faraón. (Génesis 47:11). ¿Cómo llegó la familia de José a Egipto? Llegaron a la tierra de Egipto; el padre de José y sus hermanos, el total de ellos fueron 70 personas, y después de 400 años de estar en la esclavitud de los egipcios, salieron 600 mil personas. (Génesis 15:13). La tierra de Egipto delante de ti está; en lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos; habiten en la tierra de Gosén; y si entiendes que hay entre ellos hombres capaces, ponlos por mayorales del ganado mío. (Génesis 47:6) Entonces compró José toda la tierra de Egipto para Faraón, pues los egipcios vendieron cada uno de sus tierras, porque se agravó el hambre sobre ellos; y la tierra vino a ser de Faraón. (Génesis 47:20). Y vivió Jacob en la tierra de Egipto diecisiete años; y fueron los días de Jacob,...ciento cuarenta y siete años. Y murió José a la edad de ciento diez años… (Génesis 47:28) En este pasaje apreciamos, que como dice la escritura en Esdras 8:22,… La mano de nuestro Dios para bien sobre todos los que le buscan; mas su poder y su furor contra todos los que le abandonan. En aquel tiempo envió a pedir el rey Acaz rey de Judá a los reyes de Asiria que le ayudasen. Porque también los edomitas habían venido y atacado a los de Judá y habían llevado cautivos. Asimismo los filisteos se habían extendido por las ciudades de la Sefela y del Neguev de Judá, y habían tomado Bet-semes, Ajalón, Gederot, Soco con sus aldeas, Timma también con sus aldeas, y Gimzo con sus aldeas, y habitaban en ellas. (2 Crónicas 28:16-18).
  19. 19. 19 Porque Jehová había humillado a Judá por causa de Acaz rey de Israel, por cuanto él había actuado desenfrenadamente en Judá, y había prevaricado gravemente contra Jehová. También vino contra él Tigrat-pileser rey de los asirios, quien lo redujo a estrechez, y no lo fortaleció. No obstante que despojó Acaz la casa de Jehová, y la casa real, y las de los príncipes, para dar al rey de los asirios, éste no le ayudó. (2 Crónicas 28:20-21). 1.5.- REINADO DE JOSAFAT: hijo de Asa gobernó como rey de Judá. En el año treinta y nueve de su reinado, Asa enfermó gravemente de los pies, y en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los médicos. (2 Crónicas 16:12). Reinó en su lugar Josafat su hijo, el cual se hizo fuerte contra Israel. Y Jehová estuvo con él, porque anduvo en los primeros caminos de David su padre, y no buscó a los baales, sino que buscó a Dios de su padre y anduvo en sus mandamientos, y no según las obras de Israel. (2 Crónicas 17:1-4). Y cayó el pavor de Jehová sobre todos los reinos de las tierras que estaban alrededor de Judá, y no osaron hacer guerra contra Josafat, y traían de los filisteos presentes a Josafat, y tributos de plata. Los árabes también le trajeron ganados, siete mil setecientos carneros y siete mil setecientos machos cabríos. (2 Crónicas 17:10-11). Subieron, pues, el rey de Israel Acab, y el rey de Judá Josafat, a Ramot de Galaad. Y dijo el rey de Israel a Josafat: Yo me disfrazaré para entrar en la batalla, pero tú vístete tus ropas reales. Y se disfrazó el rey de Israel y entró en la batalla. Había el rey de Siria mandado a los capitanes de los carros que tenía consigo, diciendo: No peleéis con chico ni con grande, sino sólo con el rey de Israel.
  20. 20. 20 Cuando los capitanes de los carros vieron a Josafat, dijeron: Este es el rey de Israel. Y lo rodearon para pelear, más Josafat clamó, y Jehová lo ayudó, y los apartó Dios de él; pues viendo los capitanes de los carros que no era el rey de Israel, desistieron de acosarle. Más disparando uno el arco a la ventura, hirió al rey de Israel (Acab) entre las junturas y el coselete. El entonces dijo al cochero: Vuelve las riendas y sácame del campo, porque estoy mal herido. Y arreció la batalla aquel día, por lo que anduvo el rey de Israel en pie en el carro enfrente de los sirios hasta la tarde, y murió al ponerse el sol. (2 Crónicas 18:28-34). Josafat rey de Judá volvió en paz a su casa en Jerusalén. Y le salió al encuentro el vidente Jehú hijo de Hanani, y dijo al rey Josafat: ¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová? Pues ha salido de la presencia de Jehová ira contra ti por esto. Pero se han hallado en ti buenas cosas, por cuanto has quitado de la tierra las imágenes de Asera, y has dispuesto tu corazón para buscar a Dios. (2 Crónicas 19:1-3). Y así dijo a los jueces Josafat: Mirad lo que hacéis; porque no juzgáis en lugar de hombre, sino en lugar de Jehová, el cual está con vosotros cuando juzgáis. Sea, pues, con vosotros el temor de Jehová; mirad lo que hacéis, porque con Jehová nuestro Dios no hay injusticia, ni acepción de personas, ni admisión de cohecho. (2 Crónicas 19:6-7). …, aconteció que los hijos de Moab y de Amón, y con ellos otros de los amonitas, vinieron contra Josafat a la guerra. Y acudieron algunos y dieron aviso a Josafat, diciendo: Contra ti viene una gran multitud del otro lado del mar, y de Siria; y he aquí están en Hazezon-tamar, que es En-gadi. Entonces él también tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová e hizo pregonar ayuno a todo Judá. (2 Crónicas 20: 1-3).
  21. 21. 21 Y se reunieron los de Judá para pedir socorro a Jehová; y también de todas las ciudades de Judá vinieron a pedir ayuda a Jehová. (2 Crónicas 20: 2). Entonces Josafat se inclinó rostro a tierra, y asimismo, todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová. Y se levantaron los levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré para alabar a Jehová el Dios de Israel con fuerte y alta voz. (2 Crónicas 20: 18-19). Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados. (2 Crónicas 20: 20). Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab, y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros. Porque los hijos de Amón y Moab se levantaron contra los del monte de Seir para matarlos y destruirlos; y cuando hubieron acabado con los del monte de Seir, cada cual ayudó a la destrucción de su compañero. (2 Crónicas 20: 22-23). Y luego que vino Judá a la torre del desierto, miraron hacia la multitud, y he aquí yacían ellos en tierra muertos, pues ninguno había escapado. Viniendo entonces Josafat y su pueblo a despojarlos, hallaron entre los cadáveres muchas riquezas, así vestidos como alhajas preciosas, que tomaron para sí, tantos, que no los podían llevar, tres días estuvieron recogiendo el botín, porque era mucho. (2 Crónicas 24-25). Y puso capitanes de guerra sobre el pueblo,… y habló al corazón de ellos, diciendo: Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni a toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él. (2 Crónicas 32: 6-8).
  22. 22. 22 Fue elevado, pues, Joram (hijo de Josafat) al reino de su padre; y luego que se hizo fuerte, mató a espada a todos sus hermanos, y también a algunos de los príncipes de Israel. Cuando comenzó a reinar era de treinta y dos años, y reinó ocho años en Jerusalén. (2 Crónicas 21: 1-7). Tú hiciste señales y portentos en tierra de Egipto hasta este día, y en Israel y entre los hombres; y le has hecho nombre, como se ve en el día de hoy. Y sacaste a tu pueblo Israel de la tierra de Egipto con señales y portentos, con mano fuerte y brazo extendido, y con terror grande; y les diste esta tierra, de la cual juraste a sus padres que se la darías, la tierra que fluye leche y miel; y entraron, y la disfrutaron; pero no oyeron tu voz, ni anduvieron en tu ley; nada hicieron de lo que les mandaste hacer; por tanto, has hecho venir sobre ellos todo este mal. He aquí que con arietes han acometido la ciudad para tomarla, y la ciudad va a ser entregada en mano de los caldeos que pelean contra ella, a causa de la espada, del hambre y de la pestilencia; ha venido, pues, a suceder lo que tú dijiste, y he aquí lo estás viendo. (Jeremías 32:19-24) Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre. Si faltaren estas leyes delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente. (Jeremías 31:35-36) He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí? (Jeremías 32:27) Por lo tanto, así ha dicho Jehová: He aquí voy a entregar esta ciudad en mano de los caldeos, y en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y la tomará. (Jeremías 32:28) La conducta de las mujeres y hombres hebreos, como podemos apreciar después de pasar 400 años en esclavitud en tierra de los egipcios, es decir, en Egipto forjaron su carácter y personalidad de acuerdo con las costumbres y tradiciones de este pueblo, y fue necesario pasar otros 70 años en esclavitud.
  23. 23. 23 1.6.- EL PUEBLO DE ISRAEL ES ENTREGADO A NABUCODONOSOR Después, dice Jehová, entregaré a Sedequías rey de Judá, a sus criados, al pueblo y a los que queden de la pestilencia, de la espada y del hambre en la ciudad, en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, en mano de sus enemigos y de los que buscan sus vida, y él los herirá a filo de espada; no los perdonará, ni tendrá compasión de ellos, ni tendrá de ellos misericordia. (Jeremías 21: 4-7). Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí, yo traigo sobre esta ciudad y sobre todas sus villas todo el mal que hablé contra ella; porque han endurecido su cerviz para no oír mis palabras. (Jeremías 19:15). Y Vendrá los caldeos que atacan esta ciudad, y la pondrán a fuego y la quemarán, asimismo, las casas sobre cuyas azoteas ofrecieron incienso a Baal y derramaron liberaciones a dioses ajenos, para provocarme a ira. (Jeremías 32:29). Porque los hijos de Israel y los hijos de Judá no han hecho sino lo malo delante de mis ojos desde su juventud; porque los hijos de Israel no han hecho más que provocarme a ira con la obra de sus manos, dice Jehová. (Jeremías 32:30). Así ha dicho Jehová Dios de Israel: He aquí yo vuelvo atrás las armas de guerra que están en vuestras manos con que vosotros peleáis contra el rey de Babilonia; y a los caldeos que están afuera de la muralla y os tienen sitiados, yo los reuniré en medio de esta ciudad. Pelearé contra vosotros con mano alzada y con brazo fuerte, con furor y enojo e ira grande. Y heriré a los moradores de esta ciudad y a los hombres y las bestias morirán de pestilencia grande. Porque así ha dicho Jehová: He aquí, haré que seas un terror a ti mismo y a todos los que bien te quieren, y caerán por la espada de sus enemigos, y tus ojos lo verán; y a todo Judá entregaré en manos del rey de Babilonia, y los llevará cautivos a Babilonia, y los matará a espada. Entregaré asimismo toda la riqueza de esta ciudad, todo su trabajo y todas sus cosas preciosas; y daré todos los tesoros de los reyes de Judá en manos de sus enemigos, y los saquearán, y los tomarán y los llevarán a Babilonia. (Jeremías 20:4-5)
  24. 24. 24 Porque así ha dicho Jehová acerca de la casa del rey de Judá: Como Galaad eres tú para mí, y como la cima del Líbano; sin embargo, te convertiré en soledad, y como ciudades deshabitadas. Prepararé contra ti destruidores, cada uno con sus armas, y cortarán tus cedros escogidos y los echarán en el fuego. Y muchas gentes pasarán junto a esta ciudad, y dirán cada uno a su compañero: ¿Por qué hizo así Jehová con esta gran ciudad? Y se les responderá: Porque dejaron el pacto de Jehová su Dios, y adoraron dioses ajenos y les sirvieron. (Jeremías 22:6-9) ¡Ay del que edifica su casa sin justicia, y sus salas sin equidad, sirviéndose de su prójimo de balde, y no dándole el salario de su trabajo¡ (Jeremías 22:13) Y entregaré a los hombres que traspasaron mi pacto, que no han llevado a efecto las palabras del pacto que celebraron en mi presencia, dividiendo en dos partes el becerro y pasando por medio de ellas; a los príncipes de Judá y a los príncipes de Jerusalén, a los oficiales y a los sacerdotes y a todo el pueblo de la tierra, que pasaron entre las partes del becerro, los entregaré en mano de sus enemigos y en mano de los que buscan su vida; y sus cuerpos muertos serán comida de las aves del cielo, y de las bestias de la tierra. Y a Sedequías rey de Judá y a sus príncipes los entregaré en mano de sus enemigos, y en mano de los que buscan la vida, y en mano del ejército del rey de Babilonia, que se ha ido de vosotros. He aquí mandaré yo, dice Jehová, y los haré volver a esta ciudad, y pelearán contra ella y la tomarán, y la quemarán con fuego; y reduciré a soledad las ciudades de Judá, hasta no quedar morador. (Jeremías 34: 18-22) He aquí que yo los reuniré de todas las tierras a las cuales los eché con mi furor, y con mi enojo e indignación grande; y los haré volver a este lugar, y los hará habitar seguramente; y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios.
  25. 25. 25 Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos sus hijos después de ellos, y haré un pacto con ellos pacto eterno, que no me volverán atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí. (Jeremías 32:37-40) Y los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí; y perdonaré todos sus pecados con que contra mí pecaron, y con qué contra mí se rebelaron. Y me será a mí por nombre de gozo, de alabanza y de gloria, entre todas las naciones de la tierra, que habrán oído todo el bien que yo les hago; y temerán y temblarán de todo el bien y de toda la paz que yo les haré. (Jeremías 33:8) Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. Jeremías 33:3 Por cuanto conozco que eres duro y barra de hierro tu cerviz, y tu frente de bronce, te lo dije ya hace mucho tiempo; antes que sucediera te lo advertí, para que no dijeras: Mi ídolo lo hizo, mis imágenes de escultura y de fundición mandaron estas cosas. (Isaías 48:4-5). Más Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. (Jeremías 20:11) Oh Jehová de los ejércitos, que pruebas a los justos, que ves los pensamientos y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque a ti he encomendado mi causa. (Jeremías 20:12) Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti. (2 Crónicas 16:9). Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos, y a todo su ejército mandé. Yo lo desperté en justicia, y enderezaré todos sus caminos; él edificará mi ciudad, y soltará mis cautivos, no por precio ni por dones, dice Jehová de los ejércitos. (Isaías 45:12-13).
  26. 26. 26 Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fueses habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro. No hablé en secreto, en un lugar oscuro de la tierra; no dije a la descendencia de Jacob: En vano me buscáis. Yo soy Jehová que hablo justicia, que anuncio rectitud. (Isaías 45:18-19). Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero; que llamo desde el oriente al ave y de la tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir, lo he pensado, y también lo haré. (Isaías 46:9-11). Oídme, duros de corazón, que estáis lejos de la justicia: Haré que se acerque mi justicia; no se alejará, y mi salvación no se detendrá. Y pondré salvación en Sión, y mi gloria en Israel. (Isaías 46:12-13). No tuvieron sed cuando los llevó por los desiertos, les hizo brotar agua de la piedra; abrió peña, y corrieron las aguas. No hay paz para los malos, dijo Jehová. (Isaías 48:20-22). …, para que digas a los presos: Salid; y a los que están en tinieblas: Mostraos. En los caminos serán apacentados, y en todas las alturas tendrán sus pastos. No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas. (Isaías 49:8-10). Así dijo Jehová el Señor: He aquí, yo tenderé mi mano a las naciones, y a los pueblos levantaré mi bandera; y traerán en brazos a tus hijos, y tus hijas serán traídas en hombros.
  27. 27. 27 1.7.- LOS PENSAMIENTOS EQUIVOCADOS DEL PUEBLO DE ISRAEL Y SUS ACCIONES LOS ALEJARON DE LA GLORIA DE JEHOVA. Tú eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran. Tú eres, oh Jehová, el Dios que escogiste a Abram, y lo sacaste de Ur de los caldeos, y le pusiste de nombre de Abraham; y hallaste fiel su corazón delante de ti, e hiciste pacto con él para darle la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del jebuseo y del gergeseo, para darla a su descendencia; y cumpliste tu palabra, porque eres justo. (Nehemías 9:6-8). Y miraste la aflicción de nuestros padres en Egipto, y oíste el clamor de ellos en el Mar Rojo; e hiciste señales y maravillas contra Faraón, contra todos sus siervos, y contra todo el pueblo de su tierra, porque sabías que habían procedido con soberbia contra ellos, y te hiciste nombre grande, como en este día. Dividiste el mar delante de ellos, y pasaron por medio de él en seco, a sus perseguidores echaste en las profundas aguas. Con columna de nube los guiaste de día, y con columna de fuego de noche, para alumbrarles el camino por donde habían de ir. Y sobre el monte de Sinaí descendiste, y hablaste con ellos desde el cielo, y les diste juicios rectos, leyes verdaderas, y estatutos y mandamientos buenos, y les ordenaste el día de reposo santo para ti, y por mano de Moisés tu siervo les prescribiste mandamientos, estatutos y la ley. Les diste pan del cielo en su hambre, y en su sed les sacaste aguas de la peña; y les dijiste que entrasen a poseer la tierra, por la cual alzaste tu mano y juraste que se las darías.
  28. 28. 28 Más ellos y nuestros padres fueron soberbios, y endurecieron su cerviz, y no escucharon tus mandamientos. No quisieron oír, ni se acordaron de tus maravillas que habías hecho con ellos; antes endurecieron su cerviz, y en su rebelión pensaron poner caudillo para volverse a su servidumbre. Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia, porque no los abandonaste. Además, cuando hicieron para sí becerro de fundición y dijeron: Ese es tu Dios que te hizo subir de Egipto; y cometieron grandes abominaciones, tú, con todo, por tus muchas misericordias no los abandonaste en el desierto. La columna de nube no se apartó de ellos de día, para guiarlos por el camino, ni de noche la columna de fuego, para alumbrarles el camino por el cual habían de ir. Y enviaste tu buen Espíritu para enseñarles, y no retiraste tu maná de su boca, y agua les diste para su sed. Los sustentaste cuarenta años en el desierto; de ninguna cosa tuvieron necesidad; sus vestidos no se envejecieron, ni se hincharon sus pies. Y les diste reinos y pueblos, y los repartiste por distritos; y poseyeron la tierra de Sehón, la tierra del rey de Hesbón, y la tierra de Og rey de Basán. Multiplicaste sus hijos como las estrellas del cielo, y los llevaste a la tierra de la cual habías dicho a sus padres que habían de entrar a poseerla. Y los hijos vinieron y poseyeron la tierra, y humillaste delante de ellos a los moradores del país, a los cananeos, los cuales entregaste en su mano, y a sus reyes, y a los pueblos de la tierra, para que hiciesen de ellos como quisieran. Y tomaron ciudades fortificadas y tierra fértil, y heredaron casa llenas de todo bien, cisternas hechas, viñas y olivares, y muchos árboles frutales; comieron, se saciaron, y se deleitaron en tu gran bondad. Pero te provocaron a ira, y se rebelaron contra ti, y echaron tu ley tras sus espaldas, y mataron a tus profetas que protestaban contra ellos para convertirlos a ti, e hicieron grandes abominaciones.
  29. 29. 29 Entonces los entregaste en manos de sus enemigos, los cuales los afligieron. Pero en el tiempo de su tribulación clamaron a ti, y tú desde los cielos los oíste; y según tu gran misericordia les enviaste libertadores para que los salvasen de mano de sus enemigos. (Nehemías 9:6-36). Pero una vez que tenían paz, volvían a hacer lo malo delante de ti, por lo cual los abandonaste en mano de sus enemigos que los dominaron; pero volvían y clamaban otra vez a ti, y tú desde los cielos Mejor es confiar en Jehová, que confiar en el hombre. Mejor es confiar en Jehová, que confiar en príncipes. (Salmos 118:8-9). En aquel tiempo Abías hijo de Jeroboam cayó enfermo. Y dijo Jeroboam a su mujer: Levántate ahora y disfrázate, para que no te conozcan que eres la mujer de Jeroboam, y ve a Silo; porque allá está el profeta Ahías, el que me dijo que yo había de ser rey sobre este pueblo. Y la mujer de Jeroboam lo hizo así; y se levantó y fue a Silo, y vino a casa de Ahías. Y ya no podía ver Ahías, porque sus ojos se habían oscurecido a causa de su vejez. Más Jehová había dicho a Ahías: He aquí que la mujer de Jeroboam vendrá a consultarte por su hijo, que está enfermo; así y así le responderás, pues cuando ella viniere, vendrá disfrazada. Cuando Ahías oyó el sonido de sus pies, al entrar ella por la puerta, dijo: Entra, mujer de Jeroboam. ¿Por qué te finges otra? He aquí yo soy enviado a ti con revelación dura. Ve y di a Jeroboam: Así dijo Jehová Dios de Israel: Por cuanto yo te levanté de en medio del pueblo, y te hice príncipe sobre mi pueblo Israel, y rompí el reino de la casa de David y te lo entregué a ti, y tú no has sido como David mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón, haciendo solamente lo recto delante de mis ojos. Sino que hiciste lo malo sobre todos los que han sido antes de ti, pues fuiste y te hiciste dioses ajenos e imágenes de fundición para enojarme, y a mí me echaste tras tus espaldas.
  30. 30. 30 Por tanto, he aquí que yo traigo mal sobre la casa de Jeroboam, y destruiré de Jeroboam todo varón, así el siervo como el libre de Israel; barreré la posteridad de la casa de Jeroboam como se barre el estiércol, hasta que sea acabada. El que muera de los de Jeroboam en la ciudad, lo comerán los perros, y el que muera en el campo, los comerán las aves del cielo; porque Jehová lo ha dicho. Y tú levántate y vete a tu casa; y al poner el pie en la ciudad, morirá el niño. (2 Reyes 14: 1- 11). Jehová sacudirá a Israel al modo que la caña se agita en las aguas; y él arrancará a Israel de esta buena tierra que había dado a sus padres, y los esparcirá más allá del Éufrates, por cuanto han hecho sus imágenes de Asera, enojando a Jehová. Y él entregará a Israel por los pecados de Jeroboam, el cual pecó y ha hecho pecar a Israel. Entonces la mujer de Jeroboam se levantó y se marchó, y vino a Tirsa; y entrando ella por el umbral de la casa, el niño murió. Y lo enterraron, y lo endechó todo Israel, conforme a la palabra de Jehová, la cual él había hablado por su siervo el profeta Ahías. El tiempo que reinó Jeroboam fue veintidós años; y habiendo dormido con sus padres, reinó en su lugar Nadab su hijo. (1 Reyes 14: 14-20). Roboam hijo de Salomón reinó en Judá. De cuarenta y un años era Roboam cuando comenzó a reinar, y diecisiete años reinó en Jerusalén, ciudad que Jehová eligió de todas las tribus de Israel, para poner allí su nombre. El nombre de su madre fue Naama, amonita. Y Judá hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y le enojaron más que todo lo que sus padres habían hecho en sus pecados que cometieron. Porque ellos, también se edificaron lugares altos, estatuas, e imágenes de Asera, en todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso. Hubo también sodomitas en la tierra, e hicieron conforme a todas las abominaciones de las naciones que Jehová había echado delante de los hijos de Israel. (1 Reyes 14: 21-24). Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasarán
  31. 31. 31 vosotros para tomarla; para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días sean prologados. Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el dios de tus padres. (Deuteronomio 6: 1-3). Porque ¿qué es el hombre, para que oiga la voz del Dios viviente que habla de en medio del fuego, como nosotros la oímos, y aún vida? (Deuteronomio 5: 26). ¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen y guardasen todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre. (Deuteronomio 5: 29). Mirad, pues, que hagáis como Jehová vuestro Dios os ha mandado; no os apartéis a diestra ni a siniestra. Andad en todo el camino que Jehová vuestro Dios os ha mandado, para que viváis y os vaya bien, y tengáis largos días en la tierra que habéis de poseer. (Deuteronomio 5: 32-33). Circuncidaos a Jehová, y quitad el prepucio de vuestro corazón, varones de Judá y moradores de Jerusalén; no sea que mi ira salga como fuego, y se encienda y no haya quien la apague, por la maldad de vuestras obras. (Jeremías 4: 4). Recorred las calles de Jerusalén, y mirad ahora, e informaos; buscad en sus plazas a ver si halláis hombre, si hay alguno que haga justicia, que busque verdad; y yo la perdonaré. Oh Jehová, ¿no miran tus ojos a la verdad? Los azotaste, y no les dolió; los consumiste, y no quisieron recibir corrección, endurecieron sus rostros más que la piedra, no quisieron convertirse. Pero yo dije: Ciertamente éstos son pobres, han enloquecido, pues no conocen el camino de Jehová, el juicio de su Dios. Iré a los grandes, y les hablaré, porque ellos conocen el camino de Jehová, el juicio de su Dios. Pero ellos también quebrantaron el yugo, rompieron las coyundas. (Jeremías 5: 1-5). Lava el corazón de maldad, oh Jerusalén, para que seas salva, ¿Hasta cuándo permitirás en medio de ti los pensamientos de iniquidad? (Jeremías 4: 14).
  32. 32. 32 Tu camino y tus obras te hicieron esto; esta es tu maldad, por lo cual amargura penetrará hasta tu corazón. (Jeremías 4: 18). Quebrantamiento sobre quebrantamiento es anunciado; porque toda la tierra es destruida; de repente son destruidas mis tiendas, en un momento mis cortinas. ¿Hasta cuándo he de ver bandera, he de oír sonido de trompeta? Porque mi pueblo es necio, no me conocieron; son hijos ignorantes y no son entendidos; sabios para hacer el mal, pero el bien no supieron. Miré la tierra, y he aquí que estaba asolada y vacía; y a los cielos, y no había en ellos luz. (Jeremías 4: 20-23). Porque resueltamente se rebelaron contra mí la casa de Israel y la casa de Judá, dice Jehová. Negaron a Jehová, y dijeron: Él no es, y no vendrá mal sobre nosotros, ni veremos espada ni hambre; antes los profetas serán como viento, porque no hay en ellos palabra, así se hará a ellos. Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos: Porque dijeron esta palabra, he aquí yo pongo mis palabras en tu boca por fuego, y a este pueblo por leña, y los consumirá. (Jeremías 5: 11:14). Corrígete, Jerusalén, para que no se aparte mi alma de ti, para que no te convierta en desierto, en la tierra inhabitada. Así dijo Jehová de los ejércitos: Del todo rebuscarán como a vid el resto de Israel; vuelve tu mano como vendimiador entre los sarmientos. (Jeremías 6: 8-9). Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia, y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores. Y curan la herida de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, Paz; y no hay paz. (Jeremías 6: 13- 14). Así dijo Jehová: Paraos en los caminos y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Más dijeron: No andaremos. (Jeremías 6: 16). Oye, tierra: He aquí yo traigo mal sobre este pueblo, el fruto de sus pensamientos; porque no escucharon mis palabras, y aborrecieron mi ley.
  33. 33. 33 Por tanto, Jehová dice esto: He aquí yo pongo a este pueblo tropiezos, y caerán en ellos los padres y los hijos juntamente; el vecino y su compañero perecerán. (Jeremías 6: 19 y 21). Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la ley de Jehová. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan; pues no hacen iniquidad; los que andan en sus caminos. (Salmos 119:1-3). Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos. (Salmos 103:19). ¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría; la tierra está llena de tus beneficios. Envías tu Espíritu, son creados, y renuevas la faz de la tierra. (Salmos 104:24 y 30). Gloriaos en su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan a Jehová. Buscad a Jehová y su poder; buscad siempre su rostro. (Salmos 105:3-4). El pueblo de Israel por su desobediencia pasó 70 años como esclavo. Porque tú has sido mi refugio, y torre fuerte delante del enemigo. (Salmos 61:3). Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio. (Salmos 62:8). Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en la tierra seca y árida donde no hay aguas. (Salmos 63:1). No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordene. (Deuteronomio 4:2). Cuando me acuerde de ti en mi lecho, cuando medite en ti en las vigilias de la noche. Porque has sido mi socorro, y así en la sombra de tus alas me regocijaré. Está mi alma apegada a ti; tu diestra me ha sostenido. (Salmos 63:6-8). Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están tus caminos. (Salmos 84:5).
  34. 34. 34 Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad. Porque sol y escudo es Jehová Dios; gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad. (Salmos 84:10-11). Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas; sólo tú eres Dios. Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; afirma mi corazón para que tema tu nombre. (Salmos 86:10-11). El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora, con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya. (Salmos 91:1-6). Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el áspid pisarás; hollarás al cachorro de león y al dragón. (Salmos 91:11-13). El justo florecerá como la palmera; crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán. Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes. Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, y que en él no hay injusticia. (Salmos 92:12-15). Los que amáis a Jehová, aborreced el mal; el guarda las almas de sus santos, de mano de los impíos los libra. (Salmos 97:10). Reconoced que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; pueblo suyo somos y ovejas de su prado. (Salmos 100:3). Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Más tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. (Santiago 1:2-4). El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos. (Santiago 1:8).
  35. 35. 35 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. (Santiago 1:12-14). Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos. Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal. (I Tesalonicenses 5:15.22). Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. (I Timoteo 4:16). Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia,.. (I Timoteo 4:1-4). Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza,… ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza,… ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. (I Timoteo 4:12-15). Los pecados de algunos hombres se hacen patentes antes que ellos vengan a juicio, más otros se les descubren después. Asimismo se hacen manifiestas las buenas obras; y las que son de otra manera, no pueden permanecer ocultas. (I Timoteo 5:24-25). Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos. (I Timoteo 6:12).
  36. 36. 36 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros. (2 Timoteo 1:7 y 14). Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor, la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que son mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él. (2 Timoteo 2:22- 26). Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrendar todo el cuerpo. He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo. (Santiago 3:2-3). Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere. Del fruto de la boca el hombre se llenará su vientre; se saciará del producto de sus labios. (Proverbios 18: 20-21). Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; más la lengua de los sabios es medicina. (Proverbios 12: 18). El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; y se le será pagado según la obra de sus manos. (Proverbios 12: 14). Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal; pero alegría en el de los piensan el bien. (Proverbios 12: 29). Abominación son a Jehová los perversos de corazón; más los perfectos de camino le son agradables. (Proverbios 11: 20).
  37. 37. 37 1.8.- La Lengua es un fuego,… es un mal que no puede ser refrendado. Así también la lengua es un miembro muy pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosques enciende un pequeño fuego! (Santiago 2:4-5). Y la LENGUA es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. Porque naturaleza de bestias y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; pero ningún hombre puede domar la LENGUA, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. (Santiago 3:6-8). Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. (Santiago 3:9-10). ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce. (Santiago 3:11-12). ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. (Santiago 3:13:17). Y el fruto de la justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz. (Santiago 3:18).
  38. 38. 38 Falto el misericordioso de la tierra, ninguno hay recto entre los hombres; todos acechan por sangre; cada cual arma red a su hermano. Para completar la maldad con sus manos, el príncipe demanda, y el juez juzga por recompensa; y el grande habla el antojo de su alma, y lo confirman. (Miqueas 7:2-3). No creías en amigo, ni confiéis en príncipe; de la que duerme a tu lado cuídate, no abras tu boca. Porque el hijo deshonra al padre, la hija se levanta contra la madre, la nuera contra la suegra, y los enemigos del hombre son los de su casa. (Miqueas 7:5-6). Comerás, y no te saciarás, y tu abatimiento estará en medio de ti; recogerás, más no salvarás, y lo que salvares, lo entregaré yo a la espada. Sembrarás, más no segarás; pisarás aceitunas, más no te ungirás con el aceite; y mosto, más no beberás el vino. (Miqueas 6:14-15). Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. (Hageo 1: 5-6). Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y yo lo disiparé en un soplo. ¿Por qué? Dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa. (Hageo 1: 9). Por eso se detuvo de los cielos sobre vosotros la lluvia, y la tierra detuvo sus frutos. Y llamé la sequía sobre esta tierra, y sobre los montes, sobre el trigo, sobre el vino, sobre el aceite, sobre todo lo que la tierra produce, sobre los hombres y sobre las bestias, y sobre todo trabajo de manos. (Hageo 1: 10-11). Pues ahora, Zorobabel, esfuérzate, dice Jehová; esfuérzate también Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote; y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos. Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará en medio de vosotros no temáis.
  39. 39. 39 Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca; y haré temblar a todas las naciones y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos. (Hageo 2:4-7). Y el juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a las naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más la guerra. Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado. (Miqueas 4:3-4). Y se levantó Jonás, y fue a Nínive conforme a la palabra de Jehová. Y era Nínive ciudad grande en extremo, de tres días de camino. Y comenzó Jonás a entrar por la ciudad, camino un día, y predicando diciendo: De aquí a cuarenta días Nínive será destruida. (Jonás 3:3-6). Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su silla, se despojó de su vestido de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza. E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua; sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértanse cada uno de su mal camino, de la rapiña que en sus manos. (Jonás 3:7-8). En este pasaje bíblico se puede apreciar, que este varón de Dios, en un principio sintió temor de ir a Nínive para anunciar la palabra de Dios, esto por saber, que los habitantes de esta ciudad, era mucha su maldad y tuvo miedo, de que lo matarán o le hicieran daño alguno. Este hecho, aconteció posiblemente en el siglo VIII a. C. en tiempos de Jeroboam II (783 a 743 a.C.). La ciudad de Nínive era la capital de Babilonia del imperio de Asiria.
  40. 40. 40 Dijo Jehová Dios: ¿Y no tendré yo piedad de Nínive aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales? (Jonás 4: 11). Sin embargo, una vez que se dio cuenta y acepto, Jonás, que el Espíritu de Dios lo acompañaba entonces se armó de valor para pregonar por las calles y así de esta manera les advirtió de lo que había de venir sobre ellos como resultado de su conducta y de las acciones en las cuales estaban envueltos cada día. Cada uno de estos ejemplos, o casos, como siervos de Dios, nos sirven para reflexionar y aceptar, que Jehová Dios cuida y proteje, a los justos y tiene misericordia de quienes ama. Sin olvidarnos, que todas las personas que tienen el favor de él, es porque cumplen sus mandamientos y le son fieles en cada momento de su vida, y siempre, lo consideran en cada una de las decisiones que toman. Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre. (Marcos 7:15). Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos. La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos. (Hageo 2: 8-9). Ahora, pues, meditad en vuestro corazón desde este día en adelante, antes que pongan piedra sobre piedra en el templo de Jehová. (Hageo 2: 15). Os herí con viento solano, con tizoncillo y con granizo en toda obra de vuestras manos; más no os convertisteis a mí, dice Jehová. ¿No está aún la simiente en el granero? Ni la vid, ni la higuera, ni el granado, ni el árbol de olivo ha florecido todavía; más desde este día os bendeciré. (Hageo 2: 17 y 19). El pueblo de Israel sin darse cuenta, constantemente estuvo errando por falta de conocimiento y por su dura cerviz, sin embargo, Jehová Dios, por su inmensa misericordia, los perdonaba y volvía a cuidar de ellos, por su gran amor y por la promesa, que le había hecho a Abraham, y a los demás patriarcas.
  41. 41. 41 2.- EL CORAZÓN O LA CONCIENCIA HUMANA Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida. (Proverbios 4:23). ¿De dónde proviene la prosperidad, la dicha, el éxito, la ruina, la desdicha y el fracaso, es decir, el buen tesoro y el mal tesoro del hombre? El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. (Mateo 12:35). a).- ¿Por qué es importante observar y cuidar nuestros pensamientos? Estos son como semillas, que crecen abundantemente y que nos controlan y toman poder en nosotros. b).- ¿De dónde provienen los pensamientos tanto positivos como negativos? Las buenas cosas y malas cosas provienen del Corazón. c).- ¿Cómo aprender a pensar positivamente? A través de la lectura de la Biblia, encontramos textos de personajes que con sus experiencias, nos ayuda a tener una actitud positiva. d).- ¿Cómo se modifican nuestros pensamientos cuando nos enfocamos en las situaciones difíciles? Cada pensamiento genera sentimientos y emociones, por tanto, debemos ser cuidadosos. e).- ¿Qué tipos de pensamientos usted tiene cada día? Hay personas, que toda su vida tienen solo pensamientos de derrota, de angustia, de temor, por tanto, debemos cambiarlos por esperanza, fe, confianza y éxito, y esto se logra, leyendo la palabra de Dios y orando.
  42. 42. 42 2.1.- EL TRIGO Y LA CIZAÑA (Mateo 13:24-30) Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró la buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. ¿Cómo convertir una situación adversa en un porvenir positivo o mejor? Cada persona en cualquier parte de mundo, reacciona de acuerdo a dos formas diferentes: Camina con Jehová, no camina al paso con Dios. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? Él les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo para mi granero. Los pensamientos de los justos son rectitud; más los consejos de los impíos engaño. (Proverbios 12:5) Nuestros pensamientos, se han definido desde la primera y segunda infancia, es decir, desde los 2 a los 9 años, ya los hemos conformado.
  43. 43. 43 El corazón alegre hermosea el rostro; más el dolor del corazón el espíritu se abate. El corazón entendido busca la sabiduría; más la boca de los necios se alimenta de las necedades. (Proverbios 15:13-14). No lo que entra en la boca contamina al hombre; más lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas (pensamientos) son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre. (Mateo 15:11 y 18-20). Pero yo os dijo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón (conciencia). Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. (Mateo 5:28-29). Porque donde esté vuestro tesoro, ahí estará también vuestro corazón. (Mateo 6:21). Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; más su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. (Mateo 15:8- 9). Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca. (San Lucas 6:43-45). El bueno alcanzará favor de Jehová; más él condenará al hombre de malos pensamientos. (Proverbios 12:2).
  44. 44. 44 Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos sus hijos después de ellos, y haré un pacto con ellos pacto eterno, que no me volverán atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí. (Jeremías 32:37-40). Y los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí; y perdonaré todos sus pecados con que contra mí pecaron, y con qué contra mí se rebelaron. Y me será a mí por nombre de gozo, de alabanza y de gloria, entre todas las naciones de la tierra, que habrán oído todo el bien que yo les hago; y temerán y temblarán de todo el bien y de toda la paz que yo les haré. (Jeremías 33:8) 2.2.- Tretas de Jacob y de Labán. Envió, pues, Jacob, y llamó a Raquel y a Lea al campo donde estaban sus ovejas, y les dijo: Veo que el semblante de vuestro padre no es para conmigo como era antes; mas el Dios de mi padre ha estado conmigo. Vosotras sabéis que con todas mis fuerzas he servido a vuestro padre; y me ha cambiado el salario diez veces; pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal. Si él decía así: Los pintados serán tu salario, entonces todas las ovejas parían pintados; y si decía así: Los listados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían listados. Así quitó Dios el ganado de vuestro padre, y me lo dio a mí. (Génesis 31:4-12) Pero cuando venían las ovejas más débiles, no las ponía; así eran las más débiles para Labán, y las más fuertes para Jacob. Y se enriqueció el varón muchísimo, y tuvo muchas ovejas, y siervas y siervos, y camellos y asnos. (Génesis 30:42-43). Yo soy el Dios de Bet-el, donde tú ungiste la piedra, y donde me hiciste un voto. Levántate ahora y sal de esta tierra, y vuélvete a la tierra de tu nacimiento. (Génesis 31:13).
  45. 45. 45 Pero Labán había ido a trasquilar sus ovejas; y Raquel hurtó los ídolos de su padre. Y Jacob engañó a Labán arameo, no haciéndole saber que se iba. Huyó, pues, con todo lo que tenía; y se levantó y pasó el Éufrates, y se dirigió al monte de Galaad. (Génesis 31:19-20). Después Jacob llegó sano y salvo a la ciudad de Siquem, que está en la tierra de Canaán, cuando venía de Padan-aram; y acampó delante de la ciudad. (Génesis 33:18). Dijo Dios a Jacob: Levántate y sube a Bet-el, y quédate allí; y haz allí un altar al Dios que te apareció cuando huías de tu hermano Esaú. Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos. Y levantémonos, y subamos a Bet-el; y haré allí altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha estado conmigo en el camino que he andado. Así dieron a Jacob todos los dioses ajenos que había en poder de ellos, y los zarcillos que estaban en sus orejas; y Jacob los escondió debajo de una cima que estaba junto a Siquem. (Génesis 35:1-4). Y salieron, y el terror de Dios estuvo sobre las ciudades que había en sus alrededores, y no persiguieron a los hijos de Jacob. Y llegó Jacob a Luz, que está en tierra de Canaán (esta es Bet-el), él y todo el pueblo que con él estaba. (Génesis 35:5-6). Dios es más poderoso que los cananeos: Israel no debe temer No desmayes delante de ellos, porque Jehová tu Dios está en medio de ti, Dios grande y temible. (Deuteronomio 7:21). Si dijeres en tu corazón: Estas naciones son mucho más numerosas que yo; ¿cómo las podré exterminar o vencer? Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu. (Salmos 34:18).
  46. 46. 46 No tengas temor de ellas; acuérdate bien de lo que hizo Jehová tu Dios con Faraón y con todo Egipto; de las grandes pruebas que vieron tus ojos, y de las señales y milagros, y de la mano poderosa y el brazo extendido con que Jehová tu Dios te sacó; así hará Jehová tu Dios con todos los pueblos de cuya presencia tú temieres. También enviará Jehová tu Dios avispas sobre ellos, hasta que perezcan los que quedaron y los que se hubieren escondido de delante de ti. (Deuteronomio 7:17-20) Y Jehová tu Dios echará a estas naciones de delante de ti poco a poco; no podrás acabar con ellas en seguida, para que las fieras del campo no se aumenten contra ti. Y Jehová tu Dios echará a estas naciones de delante de ti poco a poco; no podrás acabar con ellas en seguida, para que las fieras del campo no se aumenten contra ti. Más Jehová tú Dios las entregará delante de ti, y él las quebrantará con grande destrozo, hasta que sean destruidas. El entregará sus reyes en tu mano, y tu destruirás el nombre de ellos de debajo del cielo; nadie te hará frente hasta que los destruyas. Las esculturas de sus dioses quemarás en el fuego; no codiciarás plata ni oro de ellas para tomarlo para ti, para que no tropieces en ello, pues es abominación a Jehová tú Dios, y no traerás cosa abominable a tu casa, para que no sea anatema; del todo las aborrecerás y la abominarás porque es anatema. (Deuteronomio 7:22-26). Si el derriba, no hay quién edifique; encerrará al hombre, y no habrá quien le abra. (Job 12:14). El bueno alcanzará favor de Jehová; más él condenará al hombre de malos pensamientos. (Proverbios 12:2). El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; y le será pagado según la obra de sus manos. (Proverbios 12:14). La congoja en el corazón del hombre lo abate; más la buena palabra lo alegra. (Proverbios 12:25).
  47. 47. 47 ¡Ay de la ciudad rebelde y contaminada y opresora! No escuchó la voz, ni recibió la corrección; no confío en Jehová, no se acercó a su Dios. (Sofonías 3:1-2). Del fruto de su boca el hombre comerá el bien… (Proverbios 13:2). El que guarda su boca guarda su alma; más el que mucho abre sus labios tendrá calamidad. (Proverbios 13:3). Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios. (Proverbios 6:2) La Esperanza que se demora es tormento del corazón; pero árbol de vida es el deseo cumplido. (Proverbios 13:12). Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar. (Habacuc 3:17-19). Más Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. (Jeremías 20:11) ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. (Miqueas 7:18). Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia, porque no los abandonaste. (Nehemías 9:17). Entonces les dirás: Porque vuestros padres me dejaron, dice Jehová, y anduvieron en pos de dioses ajenos, y los sirvieron, y ante ellos se postraron, y me dejaron a mí y no guardaron mi ley. (Jeremías 16: 11).
  48. 48. 48 (Jeremías 17:9-10) Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. Mas si vosotros os volviereis, y dejareis mis estatutos y mandamientos que he puesto delante de vosotros, y fuereis y sirviereis a dioses ajenos, y los adorareis, yo os arrancaré de mi tierra que os he dado; y esta casa que he santificado a mi nombre, yo los arrojaré de mi presencia, y la pondré por burla y escarnio de todos los pueblos. (2 Crónicas 7:19-20). Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti; solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios. (Miqueas 6:8). Sus príncipes en medio de ella son leones rugientes; sus jueces, lobos nocturnos que no dejan hueso par la mañana. (Sofonías 3:3-4). Aunque todos los pueblos anden cada uno en el nombre de su dios, nosotros con todo andaremos en el nombre de Jehová nuestro Dios eternamente y para siempre. (Miqueas 4:5). Ay de la ciudad rebelde y contaminada y opresora. No escucho la voz, ni recibió la corrección; no confió en Jehová, no se acercó a su Dios. (Sofonías 3:1-2). Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti. (2 Crónicas 16:9). El formó el corazón de todos ellos; atento está a todas sus obras. (Salmos 33:15) Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y el enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal; porque será medicina a tu cuerpo, refrigerio para tus huesos. (Proverbios 3:5-8).
  49. 49. 49 Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará dar fruto. (Jeremías 17:7-8) El provee de sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente, y preserva el camino de sus santos. (Proverbios 2:7). Deuteronomio 28:1 Acontecerá, que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren. (Éxodo 23:22). Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te Saldrá bien. (Josué 1:8) Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. (Josué 1:5) Si temiereis a Jehová y le sirviereis, y oyereis su voz, y no fuereis rebeldes a la palabra de Jehová, y si tanto vosotros como el rey que reina sobre vosotros servís a Jehová vuestro Dios, haréis bien. Más si no oyereis la voz de Jehová, y si fuereis rebeldes a las palabras de Jehová, la mano de Jehová estará contra vosotros como estuvo contra vuestros padres. (1 Samuel 12:14-15). Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar. (Deuteronomio 28:11). …, pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien. (Salmos 34:10).
  50. 50. 50 Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, y si no te apartas de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles. (Deuteronomio 28:13-14). Tú diste alegría en mi corazón, más que tienen ellos en el tiempo que se multiplico su grano y su mosto. En paz me acostaré, y asimismo, dormiré; porque solo tú Señor me harás estar confiado. (Salmos 4:7-8). ¿Quién es el hombre que teme a Jehová? Él le enseñará el camino que ha de escoger. Gozará él de bienestar, y su descendencia heredará la tierra. La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto. (Salmos 25:12-14). ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas, ni jurado con engaño. El recibirá bendición de Jehová y justicia del Dios de salvación. (Salmos 24:3-5). Jeremías 32:19 Grande en consejo, y magnífico en hechos; porque tus ojos están abiertos sobre todos los caminos de los hijos de los hombres, para dar a cada uno según sus caminos, y según el fruto de sus obras. Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me complazca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. (Romanos 9:15-16). Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. (Romanos 17-18). No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. (Romanos 12:2).
  51. 51. 51 Pero este es el pacto, que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo; vá; porque todos me conocerán, desde el más pequeños de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado. (Jeremías 31: 33-34). 2.3. EL PECADO DE DAVID: Comete adulterio con Betsabé. Aconteció al año siguiente en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rabá; pero David se quedó en Jerusalén. Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo. Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa. Y concibió la mujer, y envió a hacerlo saber a David, diciendo: Estoy encinta. (2 Samuel 11:1-5). Jehová envió a Natán a David; y viniendo a él, le dijo: Había dos hombres en una ciudad, el uno rico, y el otro pobre. El rico tenía numerosas ovejas y vacas; pero el pobre no tenía más que una sola corderita, que él había comprado y criado, y que había crecido con él y con sus hijos juntamente, comiendo de su bocado y bebiendo de su vaso, y durmiendo en su seno; y la tenía como a una hija. Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos,… (Marcos 7:20- 23).
  52. 52. 52 Y vino uno de camino al hombre rico; y éste no quiso tomar de sus ovejas y de sus vacas, para guisar para el caminante que había venido a él, sino que tomó la oveja de aquel hombre pobre, y la preparó para aquel que había venido a él. Entonces se encendió el furor de David en gran manera contra aquel hombre, y dijo a Natán: Vive Jehová, que el que tal hizo es digno de muerte. Y debe pagar la cordera con cuatro tantos, porque hizo tal cosa, y no tuvo misericordia. (2 Samuel 12:1-6). Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libre de la mano de Saúl, y te di la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más. ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón. (2 Samuel 12:7-9). Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, y él considera todas sus veredas. (Proverbios 5:21). Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino. (Salmos 37:23). Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida. (Proverbios 4:23). El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. (Mateo 12:35). Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. (Mateo 15:11).
  53. 53. 53 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. (Jeremías 17:9-10). 2.4.- LA VIDA DE MANASÉS REY DE JUDÁ. De doce años era Manasés cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén cincuenta y cinco años; el nombre de su madre fue Hepsiba. E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, según las abominaciones de las naciones que Jehová había echado de delante de los hijos de Israel. (2 Reyes 21: 1-2). Porque volvió a edificar los lugares altos que Ezequías su padre había derribado, y se levantó altares a Baal, e hizo una imagen de Asera, como había hecho Acab rey de Israel; y adoró a todo el ejército de los cielos, y rindió culto a aquellas cosas. (2 Reyes 21: 3). Asimismo edificó altares en la casa de Jehová, de la cual Jehová había dicho: Yo pondré mi nombre en Jerusalén. Y edificó altares para todo el ejército de los cielos en los dos atrios de la casa de Jehová. Y pasó a su hijo por fuego, y se dio a observar los tiempos, y fue agorero, e instituyó encantadores y adivinos, multiplicando así el hacer lo malo ante los ojos de Jehová, para provocarlo a ira. (2 Reyes 21: 4-6). Y puso una imagen de Asera que él había hecho, en la casa de la cual Jehová había dicho a David y a Salomón su hijo: Yo pondré mi nombre para siempre en esta casa, y en Jerusalén, a la cual escogí de todas las tribus de Israel; y no volveré a hacer que el pie de Israel se movido de la tierra que di a sus padres, con tal que guarden y hagan conforme a todas las cosas que yo les he mandado, y conforme a toda la ley que mi siervo Moisés les mandó. (2 Reyes 21: 7-8). Más ellos no escucharon; y Manasés los indujo a que hiciesen más mal que las naciones que Jehová destruyó delante de los hijos de Israel. Habló, pues, Jehová por medio de sus siervos los profetas, diciendo:
  54. 54. 54 Por cuanto Manasés rey de Judá ha hecho estas abominaciones, y ha hecho más mal que todo lo que hicieron los amorreos que fueron antes de él, y también ha hecho pecar a Judá con sus ídolos; por tanto, así ha dicho Jehová el Dios de Israel: He aquí yo traigo tal mal sobre Jerusalén y sobre Judá, que al que oyere le retiñirán ambos oídos. Y extenderé sobre Jerusalén el cordel de Samaria y la plomada de la casa de Acab; y limpiaré a Jerusalén como se limpia un plato, que se friega y se vuelve boca abajo. Y desampararé el resto de mi heredad, y lo entregaré en manos de sus enemigos, y serán para presa y despojo de todos sus adversarios; por cuanto han hecho lo malo ante mis ojos, y me han provocado a ira, desde el día que sus padres salieron de Egipto hasta hoy. (2 Reyes 21: 9-15). Fuera de esto, derramó Manasés mucha sangre inocente en gran manera, hasta llenar a Jerusalén de extremo a extremo; además de su pecado con que hizo pecar a Judá, para que hiciese lo malo ante los ojos de Jehová. (2 Reyes 21: 17). Más esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien. Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia adelante. (Jeremías 7:23). Desde el día que vuestros padres salieron de Egipto hasta hoy. Y os envié todos los profetas mis siervos, enviándolos desde temprano y sin cesar; pero no me oyeron ni inclinaron su oído, sino que endurecieron su cerviz, e hicieron peor que sus padres. (Jeremías 21: 24-26).

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