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México 2025

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AUTOR: MTRO. LUZBEL NAPOLEÓN SOLÓRZANO ZENTENO
FECHA: 2007-01-18

Veröffentlicht in: Ingenieurwesen
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México 2025

  1. 1. MÉXICO 2025 ESPECIALIDAD: INGENIERÍA PETROLERA Luzbel Napoleón Solórzano Enero 18, 2007
  2. 2. MÉXICO 2025 CONTENIDO Página Resumen ejecutivo 3 1 Introducción 4 2 ¿Pobres nosotros? 7 3 Soñar no cuesta nada 12 4 Lo que calienta al mexicano 16 5 iCon energía... quizás! 22 6 ¿Pero... hubo alguna vez 7%? 27 7 ¡Para progresar hacen falta muchos... joules! 33 8 ¡Petróleo hasta p'aventar p'arriba! 37 9 El que busca, encuentra 47 10 "iSe ahogarán en su petróleo!" 52 11 ¡No-se-puede! ¡No-se-puede! 55 12 ¡Al César lo que es... de todos! 58 13 Cuando pasen los años... 68 Agradecimiento 77 Curriculum vitae 78 Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 2
  3. 3. MÉXICO 2025 RESUMEN EJECUTIVO Se discute una posible evolución de la economía de México de aquí a 2025, previo examen histórico de doce sexenios de gobierno. Se analizan los requerimientos energéticos del país bajo tasas probables de crecimiento económico y se señalan aspectos críticos que amenazan la autosuficiencia. En este documento se puede apreciar que un crecimiento económico de 7% anual nos llevaría a alcanzar al año 2025 un ingreso per cápita del triple de lo que tuvimos el año 2000. Sin embargo, aún con este impresionante ritmo de desarrollo apenas lograríamos un nivel de bienestar comparable con el de los habitantes pobres de los Estados Unidos de América. Y no obstante que este logro así medido pareciera escaso ante el gran esfuerzo que debe desplegarse para conseguirlo, un crecimiento de tal magnitud requerirá de la expansión de la infraestructura física nacional a niveles sin precedentes y de la participación de ejércitos de ingenieros de prácticamente todas las especialidades. En el trabajo se destaca el papel fundamental que en esta gran tarea nacional tendrán que desempeñar las cámaras legislativas, las asociaciones de profesionales, los centros de investigación y las instituciones educativas. Especialidad: INGENIERIA PETROLERA 3
  4. 4. MÉXICO 2025 1. INTRODUCCIÓN Un día los mexicanos pediremos que la fecha del 15 de noviembre de 2004 sea grabada con letras de oro en el recinto de la Cámara de Diputados. En la sesión de ese día los diputados analizaron, discutieron y modificaron el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2005 y con ello decidieron defender los intereses de sus representados antes de aprobar a ojos cerrados cualquier petición del Presidente de la República. Por razones comprensibles, lo que aprobaron tuvo algunos defectos, pero al menos pretendió reflejar los reclamos de más sectores de la sociedad. La importancia de esa fecha no estriba en que haya sido cuestionado y alterado ese proyecto presidencial en particular, sino en que los diputados, marcando un precedente, se decidieran finalmente a desempeñar el papel que por obligación, y creemos que por vocación, les corresponde. Ojalá todos los legisladores de la república procedan de manera semejante en lo que les toque hacer, pues con acciones de ese tipo, repetidas aquí y allá una y otra vez, de no dejar las decisiones en manos de una sola persona, contribuirán de manera efectiva a disminuir el riesgo de que México fracase como país. De un tiempo para acá se nota un creciente interés de gobernantes, legisladores, jueces, empresarios, asociaciones de profesionales, multitudes de jóvenes, ciudadanos en general y hasta niños, por los asuntos de la Nación. De ello nos enteramos todos los días por los comunicadores y sus medios, que nos mantienen informados de lo que ocurre en el país aunque habitemos lugares recónditos u ocupemos las posiciones más modestas de la escala social. Por doquiera se palpa el interés de hacer algo por las causas del pueblo. Uno puede ayudar a la comunidad no sólo haciendo, sino también proponiendo lo que se considera de utilidad para todos. En realidad nadie que tenga algo qué decir debiera quedarse callado. En mi caso, el inmenso honor que significa ser recibido en el seno de la más elevada y distinguida asociación de profesionales de la ingeniería de México, foro de la libertad y de la libre discusión de las ideas, que es la Academia de Ingeniería, me obliga a practicar sus principios escribiendo este trabajo. Con mi ingreso a la Academia doy un salto de magnitud estelar. Dejo de verter mis reflexiones en el minúsculo entorno de mi individualidad y me incorporo a este centro de resonancia nacional. Tengo la certeza total de que las modestas aportaciones de un ingeniero prácticamente aislado, como es mi caso, aquí tendrán el privilegio de ser escuchadas, analizadas, discutidas, enriquecidas y amplificadas enormemente por los distinguidos profesionales que conforman la Al, hasta convertirse en luz que ilumine el entendimiento de más personas. Qué satisfacción sería, por ejemplo, contribuir una pizca a ampliar ¡a visión de estado de nuestros políticos que mucho tienen que ver en la conducción del país y ayudarlos a que con sus decisiones de hoy nos construyan un mejor destino a todos, incluyendo el de esos veinte millones de nuevos mexicanos que estarán aquí presentes antes de que finalice 2025. Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 4
  5. 5. MÉXICO 2025 ¡Cuánto urge mejorar la situación de los mexicanos! Los problemas del país han llegado a niveles intolerables: 60% de la población mexicana menor de 18 años está en la miseria (UNICEF). ¡55 millones de mexicanos sobreviven en un estado lamentable de pobreza! (diversas dependencias del Gobierno Federal). ¡97v/o de los delitos que se cometen en el país quedan impunes! (Secretaría de Desarrollo Social). México ocupa la posición 106 en calidad del agua entre un conjunto de 120 países (ONU). México está en el lugar 80 por su ingreso per cápita en una lista de 152 países (Banco Mundial). Y esto no será nada en comparación con los males que están por llegar si no ponemos el remedio a tiempo. Un gravísimo problema se está gestando en materia de energía y no vemos que se haga algo apropiado para enfrentarlo. Y si nadando en energía no la hicimos, ¡sin ella agárrense! Siguiendo las recomendaciones de la Al, escribí este trabajo en el lenguaje más sencillo que pude lograr, buscando conmover y motivar no precisamente a los miembros de la Academia de Ingeniería, que están conscientes de las enormes necesidades insatisfechas de la población, sino a todas aquellas personas ajenas a la Academia que llegaran a leerlo. El lector se enterará de las terribles condiciones de pobreza con las que llegó México al final del siglo 20 y verá que en el corto trecho recorrido durante el siglo 21 seguimos los mismos pasos. De una manera realista, medirá las posibilidades de materializar los sueños del país, y sentirá que los cimientos de nuestro desarrollo están sembrados literalmente en arenas movedizas. Partiendo de la situación actual, en este trabajo se analizan las perspectivas de desarrollo y los requerimientos de energía de aquí al año 2025. Se examina la estructura productiva, comercial y financiera de Petróleos Mexicanos y se descubre una situación verdaderamente grave que por fortuna aún tiene remedio. La coyuntura de los precios altos del petróleo le brinda al Gobierno Federal la gran oportunidad de resolverlo ahora o nunca. Pero alguien se lo tiene qué decir y exigir, como por ejemplo las cámaras legislativas. En todo el trabajo se deja sentir, sin que se mencione explícitamente, el enorme papel que debemos jugar los ingenieros de todas las especialidades para construir un sólido futuro de la patria y ayudar a que se corrija la situación estructural. Además, en el trabajo se da respuesta a una infinidad de preguntas de interés general como las siguientes: ¿Qué deben hacer los gobernantes, antes que ninguna otra cosa, para que sus ofrecimientos de hacer crecer la economía en 5, 7 ó más por ciento anual tengan probabilidades de ser cumplidos? ¿Cuáles son esos elementos sin cuya posesión un país no puede lograr crecimiento económico alguno? ¿Qué es visión de largo plazo y cómo se asegura un futuro promisorio permanente? ¿Qué deben hacer las instituciones educativas, los centros de investigación y en general todos nosotros para sumarnos al esfuerzo común dentro de un rumbo común? ¿Qué papel le toca desempeñar al gobierno y qué papel a los ciudadanos? ¿Cómo romper el círculo vicioso en que nos encontramos? ¿Cuál es ese camino lógico, obligado, insustituible y único que nos lleva, como receta mágica, a alcanzar el bienestar en el corto, mediano y largo plazos dentro de una ruta segura y detonadora de progreso? Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 5
  6. 6. MÉXICO 2025 Para sensibilizar al lector sobre estos temas en muchos casos acudí a frases dramáticas sin llegar a falsear la abundante información manejada. Aspiro a que este trabajo se convierta en una referencia sobre el tema de la energía y le pido al lector disfrutarlo y volverlo a leer de vez en cuando, ya que tratándose de una prospectiva le resultará más interesante con el paso de los años. Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 6
  7. 7. MÉXICO 2025 2. ¿POBRES NOSOTROS? Somos, en verdad, pobres?... De varias formas podemos contestar esta pregunta, puesto que la pobreza se ve de muchas maneras. Una cosa es segura: nunca encontraremos pobreza en México si la buscamos desde la perspectiva de nuestros recursos naturales, étnicos, culturales, arqueológicos, climáticos o geográficos. Visto así, México nos parecerá el país más rico y bello de la tierra. Si supieran de nuestras maravillas, muchos habitantes del mundo desearían venir a contemplarlas. No necesitaríamos argucias intrincadas para atraer turistas por millones, ya que ellos vendrían solos. Lo único que tendríamos que hacer, ya teniéndolos aquí, sería caminar junto a ellos con el dedo índice estirado al irles diciendo: imiren! miren! Y es que no haríamos más que mostrarles los senderos encantadores de nuestros litorales, nuestras selvas, nuestros imponentes ríos y sus cañones, nuestros volcanes, nuestras etnias, nuestros pueblitos, nuestras comidas, nuestras bebidas, nuestras ciudades coloniales, nuestros mares, nuestras playas, nuestros cielos, nuestros esteros, nuestros manglares, nuestras lagunas, nuestros manantiales, nuestros riscos, nuestras praderas, nuestros mezquitales, nuestros desiertos, nuestras joyas arqueológicas, nuestra música, nuestras letras, nuestra pintura, nuestra artesanía, nuestra fauna, nuestra flora y nuestro clima, entre miles de maravillas más. Esto no representaría gran esfuerzo de nuestra parte, ni sería mérito tampoco porque la naturaleza y nuestros antepasados lo dejaron todo servido, en abundancia, para nuestro deleite y usufructo. Con nuestros visitantes veríamos llegar ríos de dinero. Caudalosos serían también los flujos de riqueza que nosotros mismos llegáramos a generar sólo por atender a los turistas, pues antes, durante y después de sus recorridos, diurnos o nocturnos, estaríamos obligados a ofrecerles hoteles, restaurantes, bares, museos, centros de belleza y salud, o lo que hiciera falta, para que siguieran disfrutando de nuestra hospitalidad por el resto de sus jornadas. Ni duda cabe que para su acceso a nosotros tendríamos que ofrecerles buenas carreteras, puentes, puertos, aeropuertos y ferrocarriles, además de brindarles excelentes telecomunicaciones para mantenerlos continuamente conectados con sus hogares y el resto del mundo. Y otra cosa no menos importante: tendríamos que velar en todo momento por su seguridad. Con tantos recursos naturales a nuestra disposición y con ese potencial de inteligencia, arte, sensibilidad y habilidades que ostenta cada individuo de nuestra raza, ya hubiéramos podido construir un gran país sin necesidad de depender del apoyo de visitantes de otras tierras. Sin embargo aún con ser así de privilegiados y poseer todas esas bellezas y riquezas que muchos países quisieran tener siquiera en mínima fracción, México fue el gran perdedor del siglo 20. Especialidad: INGENIERIA PETROLERA 7
  8. 8. MÉXICO 2025 PIB - 509,886 millones de dólares - - 5 ' 070 dólares POB - 100.6 millones de habitantes persona En 1960 nuestra productividad era muy parecida a la de los habitantes de otros países, hoy muy ricos. En ese entonces Japón, con un ingreso per cápita de 460 dólares anuales, apenas nos superaba en 40%. Hoy está 700% arriba de nosotros. Perder rumbo y prudencia en las últimas décadas significó para México terminar el siglo 20 en una posición muy por abajo de la que lograron países nada favorecidos en recursos naturales. La actividad realizada el año 2000 por todos los mexicanos que hicimos algo de valor importó 510 mil millones de dólares. Si dividimos esta cantidad entre 100.6 millones de habitantes, que es la cifra estimada para la población de entonces, obtenemos como resultado 5,070 dólares por persona, que viene siendo la productividad promedio de los mexicanos en el año 2000. Este indicador global, que llamamos indistintamente ingreso per cápita o producto per cápita y que los economistas usan profusamente para medir el nivel de bienestar económico de los habitantes de un país, es, como vimos, el resultado de dividir el Producto Interno Bruto (PIB) entre el número total de habitantes (POB). En el PIB está considerada la participación de todas aquellas personas que hacen algo que tenga un valor. El PIB es estimado por expertos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) con base al volumen y precio de los bienes y servicios, dentro de un proceso que se antoja complicado pues nada que deba ser contabilizado debe quedarse afuera. Quienes lo calculan deben evitar duplicidades descontando en cada caso el valor de los insumos. Esto significa que el PIB es en realidad la suma de los valores de los bienes y servicios de consumo final. Es el valor de todo lo producido de bienes y servicios por los habitantes de un país en un periodo dado. Nos imaginamos que para medir o estimar el PIB, el INEGI se acerca a empresas o individuos, pasando por fabricantes de ropa y zapatos, ensambladores de automóviles, fleteros, productores de hidrocarburos, vendedores de energéticos, industriales de aviación, industriales de la telecomunicación, dueños de líneas de autobuses, empleados, taxistas, médicos, periodistas, restauranteros, hoteleros, abogados, comunicadores, constructores de vivienda, comerciantes callejeros, banqueros y en fin, a todo mexicano que haya realizado alguna actividad, pública o privada, para preguntarle a cada uno qué valor tuvo su actividad en un periodo dado. Al acabar su recorrido, el INEGI habrá encontrado finalmente el valor del PIB nacional. Si uno o varios años después, al realizar un nuevo censo, el INEGI viera que la actividad realizada por los habitantes del país alcanzaba un valor mayor que el que antes tenía, concluiría que el PIB del país habría crecido. El PIB per cápita de México en el año 2000, reconocido por el Presidente de la República en una de sus intervenciones públicas, fue de 5,070 dólares anuales. Los censos del año 2000, por su parte, consideraron originalmente una población de 97,361,711 habitantes, aunque correcciones posteriores del Consejo Nacional de Población (CONAPO) la ubicaron en 100,569,263 habitantes. Tomada esta última cifra como buena, se desprende que el valor del PIB de ese año fue de 509,886 millones de dólares porque al dividirlo entre 100.6 millones de habitantes da el número citado: Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 8
  9. 9. MÉXICO 2025 Para que en un futuro este cociente pudiera ser mayor, tendrían que ocurrir algunas situaciones como las siguientes: crecer el PIB sin variar el número de habitantes; disminuir el número de habitantes sin cambiar el PIB; o crecer tanto el numerador como el denominador, pero más el de arriba que el de abajo. Por decir algo, si después de transcurrido un tiempo la población hubiera crecido 1%, es decir un millón de habitantes, y el PIB hubiera crecido lO% respecto del nivel original, o sea casi 51 mil millones de dólares, entonces el nuevo ingreso per cápita sería de 5,522 dólares: PIB + 1 0%PIB - 509,886 + 50,989 = 560,875 = 5,522 dólares POB+1%PQB - 100.6+1.0 101.6 persona De ocurrir una situación así, diríamos que el ingreso anual por persona habría pasado de 5,070 a 5,522 dólares. Con la misma simpleza de este ejemplo podemos calcular el ingreso per cápita de cualquier año y estimar su evolución a través del tiempo, como lo haremos más adelante. Veamos en la tabla adjunta cómo les fue a otros habitantes del planeta en el año 2000. Ingreso per cápita año 2000 (Dólares Corrientes' Suiza 38,400 Japón 35,600 Estados Unidos 34,100 Suecia 27,100 Alemania 25,100 Singapur 24,700 Reino Unido 24,400 Francia 24,000 Canadá 21,100 Italia 20,200 México 5,070 Los suizos, japoneses y norteamericanos fueron siete veces más productivos que los mexicanos; los suecos, alemanes, singapureños, franceses e ingleses cinco veces más; los canadienses e italianos cuatro veces más. Quizás las cifras de esta tabla no coincidan con las de otras fuentes; pero el amable lector que disponga de otras y compare sus cifras con éstas estará de acuerdo en que la posición relativa de México respecto de otros países es prácticamente la misma, sin importar el origen de la información. Y bien podría el ingreso per cápita de México haber sido de 6,000, 7,000 o aún 10,000 dólares y ni así cambiar su posición de pobre; pero aclaremos que en su momento esta fue la información reconocida Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 9
  10. 10. MÉXICO 2025 oficialmente y podemos utilizarla como referencia para medir los avances que se logren de aquí en adelante. Analicemos con más detalle el caso de México y reconozcamos de entrada que los promedios no existen en la vida real. Los 5,070 dólares anuales por mexicano que acabamos de calcular no ocurrieron en la práctica. La distribución del ingreso del país, lejos de ser uniforme es bastante dispareja. DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO G H IJ IIJ A E. Imaginemos que el pastel mostrado en la figura representa el PIB nacional del año 2000 y que, como ya dijimos, su valor es de 509,886 millones de dólares. Recordemos ahora que este pastel fue elaborado con la participación de 100 millones de mexicanos, diez millones de los cuales hicieron la rebanada A, otros diez millones de habitantes la rebanada B, otros diez millones de personas la rebanada C y de igual manera las rebanadas D, E, F, G, H y J, cada una, repetimos, hecha con la participación de diez millones de mexicanos. Según la información disponible, los mexicanos de la rebanada A contribuyeron 217 mii millones de dólares, los de la B aportaron 81 mil millones, los de fa C participaron con 55 mil millones, y los de los otros siete grupos aportaron los 157 mil millones de dólares restantes. Ahora bien, si el trabajo de los de la rebanada A tuvo un valor de 217 mii millones de dólares y fue hecho por 10 millones de personas, podemos decir que su productividad o ingreso per cápita promedio fue de 21,700 dólares, algo así como lo que lograron los italianos, canadienses y franceses ese mismo año. Por su parte el ingreso per cápita de los de la rebanada B fue de 8,066 dólares, y el de los 80 millones de mexicanos restantes fue apenas de 2,652 dólares por cabeza, algo así como siete dólares diarios. Al seguir hurgando esto, llegamos a descubrir, con mucho dolor, que el grupo más pobre, o más J... como sugiere la letra que en orden alfabético le correspondió, y que está conformado también por diez millones de mexicanos, tuvo la desgracia de tener tan sólo un ingreso per cápita de 321 dólares al año, o sea de ¡menos de un dólar al día! Después de ver todo esto ¿qué respuesta damos a nuestra pregunta inicial? ¿somos o no somos pobres?... Comparados con los gringos todos los mexicanos somos pobres, pues con un ingreso promedio de 5,070 dólares al año estamos muy abajo de los 12 mil dólares anuales que ellos consideran como su línea de pobreza, es decir el ingreso abajo del cual sus ciudadanos son considerados pobres. Especialidad: INGENIERIA PETROLERA 10
  11. 11. MÉXICO 2025 En el mundo hay otros ms pobres que nosotros, pero no se trata de consolarnos con el mal de muchos. De que somos pobres ni duda cabe, y los diversos estudios conducidos por la Secretaría de Desarrollo Social dan cuenta de la espantosa miseria que padecen millones de mexicanos de todas las entidades federativas. 0 Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 11
  12. 12. MÉXICO 2025 3. SOÑAR NO CUESTA NADA Pedimos al amable lector un poco de paciencia para examinar las dos tablas que le presentaremos en este capítulo. En ellas encontrará cosas impresionantes. La primera tabla ofrece un escenario de crecimiento económico de 5% anual entre los años 2007 y 2025, según se indica en la columna 2. Las tasas correspondientes a los años 2000-2005 son tasas reales del PIB y la de 2006 una estimación fijada en 4°h anual. Así el promedio anual de crecimiento de los primeros cinco años del sexenio 2000-2006 fue de 1.84%: —0.3+ft9+L2+4.4+3.0 = 1.84 5 Ahora bien, si el crecimiento económico de los años 2007 a 2025 fuera en efecto de 5% anual, el PIB crecería como se muestra en la columna 3, llegando a alcanzar el valor de 1,466,925 millones de dólares en el año 2025. Hui Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 12
  13. 13. MÉXICO 2025 CRECIMIENTO ECONÓMICO DE 5% ANUAL (1) (2) (3) (4) (5) (6) TASA TASA PIB PIB POB POB PIB/POB AÑO (MM-USD) (MM-HAB) ( (USD/HAB) 2000 6.90 509,886 100.6 1.31 5,070 2001 -0.30 508,357 101.8 1.25 4,992 2002 0.90 512,932 103.0 1.19 4,978 2003 1.20 519,087 104.2 1.14 4,981 2004 4.40 541,927 105.3 1.09 5,144 2005 3.00 558,185 106.5 1.05 5,244 2006 4.00 580,512 107.5 1.01 5,399 2007 5.00 609,537 108.6 0.98 5,614 2008 5.00 640,014 109.6 0.95 5,839 2009 5.00 672,015 110.6 0.92 6,075 2010 5.00 705,616 111.6 0.90 6,322 2011 5.00 740,897 112.6 0.88 6,580 2012 5.00 777,941 113.6 0.85 6,851 2013 5.00 816,839 114.5 0.83 7,134 2014 5.00 857,680 115.4 0.81 7,430 2015 5.00 900,564 116.3 0.79 7,740 2016 5.00 945,593 117.2 0.77 8,065 2017 5.00 992,872 118.1 0.75 8,406 2018 5.00 1,042,516 119.0 0.73 8,762 2019 5.00 1,094,642 119.8 0.71 9,136 2020 5.00 1,149,374 120.6 0.68 9,527 2021 5.00 1,206,843 121.4 0.66 9,938 2022 5.00 1,267,185 122.2 0.63 10,370 2023 5.00 1,330,544 122.9 0.61 10,823 2024 5.00 1,397,071 123.7 0.58 11,299 2025 5.00 1,466,925 124.3 0.55 11,799 Por otra parte, la población de México, según estimaciones del CONAPO, podría ser la que se muestra en la columna 4. Ahí vemos que de 100.6 millones de habitantes del año 2000 se pasa a 124.3 millones al año 2025. Estas cifras implican que el crecimiento demográfico tenga lugar a tasas bastante moderadas (columna 5) que disminuyen progresivamente desde 1.31% anual que se tuvo entre los años 1999 y 2000 hasta 0.55% que se espera entre 2024 y 2025. De no lograrse esta drástica disminución del crecimiento demográfico estimado por el CONAPO bajo supuestos que ignoramos, debemos esperar que la población del país llegue mucho más numerosa en el 2025, con algún valor quizás superior a los 130 millones de habitantes. Al dividir las cifras de la columna 3 entre las de Ja columna 4 se obtiene el ingreso per cápita consignado en la columna 6. En primer lugar vemos que el sexenio 2000-2006 prácticamente terminará como empezó, con un ingreso per cápita de apenas 5,399 dólares anuales. En segundo lugar vemos que con un crecimiento de 5% anual le estamos tirando a llegar a 2025 con un ingreso per cápita ligeramente superior al doble del actual, con 11,799 dólares. Y esto, con todo y ser mucho, no alcanza a cubrir las expectativas que tenemos los mexicanos respecto de nuestro bienestar, pues en 20 Especialidad: INGENIERIA PETROLERA 13
  14. 14. MÉXICO 2025 años no rebasaremos la línea de pobreza actual de los Estados Unidos y menos la que ellos podrían tener para entonces dado que su ingreso per cépita andará cercano a los 60 mil dólares. Visto a la luz de lo hecho por México desde 1983, alcanzar un crecimiento de 5% anual en los próximos 20 años sería un avance importante, más del doble de lo logrado en los últimos 23 años, pero aún así, ello sería una pobre aspiración frente a lo que realmente necesitamos mejorar los mexicanos. En la segunda tabla podemos ver un escenario de crecimiento de 7% anual a partir de 2007, para sostenerse así hasta 2025. Si bien este mayor ritmo nos llevaría a un ingreso per cápita de 16,886 dólares anuales para el año 2025 (columna 6), o sea más de tres veces lo que hoy tenemos, el crecimiento aún se antoja bajo, aunque sin duda sostener un crecimiento de 7% anual por veinte años significaría un gran logro para el país, semejante al que por cinco décadas consecutivas tuvimos durante el siglo 20 (ver capítulo 6). Pero la verdad es que ni con ese crecimiento alcanzaríamos una situación de bienestar comparable con la de los países desarrollados que citamos en el primer capítulo. Tanto nos pesa el rezago con el que terminamos el siglo 20 que no bastan esfuerzos de este tamaño para emparejarnos con aquellos países en poco tiempo. Especialidad: INOENIERIA PETROLERA 14
  15. 15. MÉXICO 2025 CRECIMIENTO ECONÓMICO DE 7% ANUAL (1) (2) (3) (4) (5) (6) TASA TASA PIB PIB POB POB PIB/POB AÑO jJ (MM-USD) (MM-HAB) (USD/HAB) 2000 6.90 509,886 100.6 1.31 5,070 2001 -0.30 508,357 101.8 1.25 4,992 2002 0.90 512,932 103.0 1.19 4,978 2003 1.20 519,087 104.2 1.14 4,981 2004 4.40 541,927 105.3 1.09 5,144 2005 3.00 558,185 106.5 1.05 5,244 2006 4.00 580,512 107.5 1.01 5,399 2007 7.00 621,148 108.6 0.98 5,721 2008 7.00 664,628 109.6 0.95 6,064 2009 7.00 711,152 110.6 0.92 6,429 2010 7.00 760,933 111.6 0.90 6,818 2011 7.00 814,198 112.6 0.88 7,231 2012 7.00 871,192 113.6 0.85 7,672 2013 7.00 932,175 114.5 0.83 8,141 2014 7.00 997,428 115.4 0.81 8,641 2015 7.00 1,067,247 116.3 0.79 9,173 2016 7.00 1,141,955 117.2 0.77 9,740 2017 7.00 1,221,892 118.1 0.75 10,344 2018 7.00 1,307,424 119.0 0.73 10,988 2019 7.00 1,398,944 119.8 0.71 11,675 2020 7.00 1,496,870 120.6 0.68 12,408 2021 7.00 1,601,651 121.4 0.66 13,190 2022 7.00 1,713,766 122.2 0.63 14,024 2023 7.00 1,833,730 122.9 0.61 14,916 2024 7.00 1,962,091 123.7 0.58 15,868 2025 7.00 2,099,437 124.3 0.55 16,886 Ahora bien, si veinte años no bastan para que la hagamos con 7v/o anual... ¿Cuéntos años harían falta para salir de pobres? ¿A qué tasas tendríamos que crecer para que en un plazo razonable alcanzáramos, ya no digamos los niveles de riqueza que estadounidenses, japoneses y europeos tendrán entonces, pero siquiera para igualar a sus habitantes pobres?... Es bueno soñar pero no tanto y más nos valiera ir limitando nuestras esperanzas de crecimientos desmedidos porque los elementos que hacen posible el desarrollo económico se nos están escapando de las manos. Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 15
  16. 16. MÉXICO 2025 4. LO QUE CALIENTA AL MEXICANO Para calentarse, enfriarse, producir o cocer sus alimentos, fabricar sus vestidos, transportarse, edificar su morada, o divertirse, el mexicano hace uso de gasolina, diesel, gas natural, gas licuado, combustóleo, turbosina, electricidad, leña, bagazo de caña, coque, algo de viento y algo de sol. ¡Nada más! ¡Con esos energéticos se mueve México! El 39% de toda la energía que se consume en México se la come el sector energético, llamado así el grupo de empresas que elaboran productos energéticos como Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad. El restante 61% lo consumimos los mexicanos comunes y corrientes a través de los productos finales señalados en el primer párrafo. Este 61% será nuestro universo energético en los comentarios que siguen, mientras no establezcamos otra cosa. Los primeros seis de esos productos son claramente hidrocarburos. Por otra parte, de lo que se consume en forma de electricidad 66% se hace con hidrocarburos y el resto con energía nuclear o hidráulica principalmente. La participación de otras fuentes, como la geotérmica, eólica y solar, es insignificante. Los energéticos son usados 43% en el sector transporte, 32% en la industria, 22% en los sectores residencial, comercial y público, y 3% en el sector agropecuario. Del total de energéticos que usamos en el transporte la gasolina tiene una participación de 64%, el diesel una de 26%, la turbosina una de 7% y el gas licuado una de 3%. ¡Imaginemos qué ocurriría si de repente dejáramos de tener gasolina! ¡O si dejáramos de tener gasolina y diesel! Vaya: ¡sin gasolina, diesel y turbosina, todos ellos hidrocarburos, se paralizaría el país! Las industrias, sin incluir al propio sector energético, utilizan gas natural, electricidad, combustóleo, coque, bagazo de caña, gas licuado y diesel. Del total de energía que va a parar al sector industrial, los derivados de hidrocarburos tienen una participación directa de 56%, aparte de la que tienen indirectamente en forma de electricidad. De la energía canalizada a los sectores residencial, comercial y público 41% es gas licuado, 30% es leña, 24% es electricidad y 4% es gas natural. Finalmente del sector agropecuario 68% es diesel, 24% es electricidad y 8% es gas licuado. Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA - 16
  17. 17. MÉXICO 2025 Grosso modo esa es la energía que mueve a México. Si consideramos también la energía que utiliza el propio sector energético, veremos que 89% del total de la energía primaria del país proviene de los hidrocarburos y sólo ll% de otras fuentes. Hablemos un poco de lo que entendemos por energía primaria, apoyándonos como ejemplo en la energía que nos parece más familiar, que es la hidráulica. ET calor solar evapora agua de los mares, lagunas y ríos, y forma nubes. Las nubes sueltan su agua al llover y parte del agua que cae sobre la porción terrestre se infiltra en el subsuelo, parte se evapora, parte es absorbida por la vegetación y parte escurre por la superficie del suelo formando ríos que de nuevo llegan al mar. En algunos sitios que encuentra apropiados, el hombre construye represas o presas para almacenar el agua que escurre por las corrientes superficiales. El agua almacenada, que es energía en potencia, es dejada caer sobre ruedas hidráulicas o turbinas que trasmiten su movimiento giratorio a generadores de electricidad. La electricidad así generada, que finalmente es transportada por cables hasta los centros de consumo, tiene su origen inmediato en la energía hidráulica, a la cual llamamos su energía primaria, pero que de ser más precisos y justos llamaríamos solar, puesto que el mérito de llevar el agua a grandes alturas, en forma de nubes, gratuitamente para nosotros, es del sol. Otro ejemplo es el petróleo, ese líquido aceitoso más ligero que el agua, de color generalmente oscuro y olor desagradable dado su contenido de azufre, que arde con facilidad y que no tiene uso alguno en condiciones originales. Con la "refinación" del petróleo obtenemos sus derivados llamados "refinados". El proceso de refinar consiste en calentarlo y aprovechar los vapores que desprende a medida que se aumenta su temperatura, vapores que, capturados y vueltos a enfriar hasta que se licúan, dan origen a la gasolina, el diesel y los demás productos. Al ser calentado, el petróleo produce vapores que corresponden a gasolina cuando la temperatura está por ahí de 35 a 100 grados Celsius (°C), vapores de turbosina cuando su temperatura está entre 160 y 230 °C y vapores de diesel cuando está entre 230 y 340 °C. El residuo que queda a temperaturas arriba de 430 °C puede ser sometido a un tratamiento de purificación para destinarse al consumo final o a otros tratamientos que de nuevo dan origen a productos ligeros como la gasolina. De esta forma la gasolina es un producto energético de consumo final que tiene su origen en el petróleo, lo mismo que el diesel y otros. Por esta razón los hidrocarburos son la fuente primaria de estos productos. Otro derivado del petróleo, el combustóleo, una vez purificado debidamente, se usa como combustible en la industria pero también para calentar agua que una vez convertida en vapor mueve turbogeneradores de electricidad. De ahí que la electricidad generada de esta manera tenga a los hidrocarburos como su fuente primaria de energía. El ciudadano común suele confundir refinación con petroquímica. Nada qué ver refinerías con centros petroquímicos. La petroquímica consiste en combinar, por procesos químicos, los elementos fundamentales del petróleo (carbón e hidrógeno) con otras substancias, para producir fertilizantes, plásticos, telas y cientos de miles de productos más. La refinación consiste en separar, por medios físicos principalmente, los grupos de compuestos del petróleo para darles la presentación de gasolina, turbosina y diesel, entre otros. Mientras los productos refinados son energéticos, los petroquímicos no lo son. La petroquímica no forma parte del sector energético; la refinación sí. Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 17
  18. 18. MÉXICO 2025 Los centros petroquímicos más importantes construidos por el Estado mexicano son los de Cosoleacaque, La Cangrejera, Morelos, Pajaritos, Independencia, Escolín, Camargo y Tula. El famoso Fénix es un proyecto petroquímico. Por su parte las únicas seis refinerías con que cuenta México se localizan en Minatitlán (Ver), Salina Cruz (Oax), Tula (Hgo), Salamanca (Gto), Ciudad Madero (Tam) y Cadereyta (Nuevo León). El gas natural, por su parte, cuando sale del subsuelo es una mezcla de metano, etano, propano, butano, pentanos y otros hidrocarburos, y de algunas "impurezas" como agua, azufre (ácido sulfhídrico), bióxido de carbono y nitrógeno. Estos productos son separados unos de otros en centros llamados de procesamiento de gas como Cactus, Nuevo Pemex, Ciudad Pemex y Burgos. El energético que conocemos como gas licuado es la mezcla de propano y butano, en proporciones no necesariamente iguales. El gas residual o seco, que es casi puro metano, se usa como materia prima en la elaboración de productos petroquímicos, como combustible en las cocinas de algunos hogares, como combustible en diversas industrias y como combustible en el proceso de generación de electricidad, de manera análoga a como se usa el combustóleo. Por eso la electricidad así generada, también tiene su origen en los hidrocarburos. En el principio de los tiempos la única energía usada por el hombre debió ser la que provenía de sus alimentos. Con la energía corporal que recibía de las substancias que ingería, el hombre se desplazaba, subía, bajaba, corría, brincaba, hablaba y pensaba. Conforme inteligencia y buena suerte le favorecieron, se fue apoyando en otras fuentes. Con la domesticación de plantas y animales, el hombre aumentó su capacidad de producción. Entonces no sólo utilizó su propia fuerza para transportar su carga o triturar sus semillas, sino que aprovechó la de los animales y con ello creció su potencial. Con el control del fuego vino el empleo permanente de la leña; más adelante el del carbón. Esto lo posibilitó a beneficiar minerales y entrar en la productiva era de los metales. Con estos mejoró sus armas de guerra y caza, así como sus instrumentos de labranza. El hombre conoció los secretos del viento y los aprovechó para mover sus molinos o desplazar sus embarcaciones. Tras haber conquistado los mares pudo realizar proezas mayores, como descubrir América. Apenas ayer, su ingenio y su ciencia le hicieron aprovechar el vapor de agua para mover grandes máquinas, naciendo así el ferrocarril y los buques de vapor que sostuvieron el progreso explosivo del hombre durante el siglo 19. Aún con tales avances, la leña y el carbón siguieron siendo las principales fuentes de energía por todo el siglo 19, hasta que llegó el petróleo, primero a salvar ballenas, y luego a propiciar el salto extraordinario hacia un progreso material nunca antes imaginado. Más adelante el hombre logró controlar la energía de otras fuentes como la geotérmica, la nuclear, la solar y otras. Si bien el 27 de agosto de 1859 marcó el principio de la explotación comercial del petróleo, en Titusville, Pensilvania, no fue sino hasta principios del siglo 20 cuando esta fuente de energía cobró su verdadera importancia. Hoy día, del total de energía final que consumimos los mexicanos, incluido el sector energético, la gasolina ocupa 26%, el diesel 15%, el gas natural 12%, el gas licuado 12%, el combustóleo 5%, la turbosina 3%, la leña 7%, el coque 3%, el bagazo de caña 2% y la electricidad 15%, sin olvidar que dos terceras partes de la electricidad se hacen de petróleo. Este es nuestro universo energético, por lo que hablar de energía en México es hablar de esos productos y de ningún otro. iNo hay más! Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 18
  19. 19. MÉXICO 2025 ¿Bichos raros del planeta? En la tabla que sigue se muestran cifras de consumo mundial de energía, correspondientes al año 2003. La información se refiere a energía comerciable y está expresada en barriles diarios de petróleo crudo equivalente para facilitar su comparación. Se puede ver que el mundo consumió ese año el equivalente a 209 millones de barriles diarios de crudo y que Estados Unidos, con apenas el 5% de la población mundial, consumió el 24% del total del planeta, con un equivalente a 49 millones de barriles diarios de crudo. Otra cosa: los quince países seleccionados arbitrariamente que se muestran consumieron el 70% de toda la energía. Regresando al caso de Estados Unidos, podemos observar la enorme diversificación de fuentes de energía que tiene, ya que aparte de consumir 20 millones de barriles diarios de crudo también usa gas y carbón por el equivalente a 12 millones de barriles diarios de crudo en cada caso, además de energía nuclear por el equivalente a casi 4 millones de barriles diarios de crudo y energía hidráulica por más de un millón de barriles diarios de crudo. CONSUMO MUNDIAL DE ENERGÍA PRIMARIA Barriles de petróleo crudo equivalente por día ENERGÍA ENERGÍA PAÍS CRUDO GAS CARBÓN NUCLEAR HIDRÁULICA TOTAL % Estados Unidos 19638,619 12,174,526 12,327,030 3,907,104 1,308,096 49,355,374 23.6 China 5,911,132 633,642 17,177,079 210,498 1,374,682 25,307,034 12.1 Federación Rusa 2,678,482 7,844,278 2,390,658 730,300 764,667 14,408,384 6.9 Japón 5,341,928 1,479,931 2,409,989 1,121,225 489,730 10,842803 5.2 India 2,433,616 582,092 3,980,134 88,066 335,079 7,418,986 3.5 Alemania 2,687,073 1,653,914 1870,856 801,182 122433 7,135,458 3.4 Canadá 2,070,615 1,690,429 665,862 360,854 1,473,487 6,261,246 3.0 Francia 2,023,360 846,289 266,345 2,143,645 317,895 5,597,533 2.7 Corea del Sur 2,270,373 519,802 1,097,598 629,347 34,367 4,551,486 2.2 Brasil 1,806,418 307,155 236,273 279,232 1,479,931 4,109,010 2.0 Italia 1,978,253 1,385,422 328,635 - 214,794 3,907,104 1.9 ** México 1,774,199 876,360 167,539 51,551 96,657 2,966,306 1.4 Taiwán 895,691 167,539 751,779 189,019 34,367 2,038,395 1.0 Tailandia 831,253 513,358 208,350 - 36,515 1,589,476 0.8 Singapur 732,448 103,101 - - - 835,549 0.4 SUB TOTAL 53,073,459 30,777,838 43,878,126 10,512,020 8,082,700 146,324,143 69.9 TOTAL MUNDIAL 78,112,000 50,087,822 55,382,495 12,861,867 12,788,837 209,233,021 100.0 Vale la pena señalar que el consumo de gas de los Estados Unidos, en las unidades acostumbradas, fue de 61,000 millones de pies cúbicos diarios, unas catorce veces el consumo de México. La segunda tabla contiene la misma información que la primera, pero en porcentajes. En ella vemos que el mundo depende del crudo y gas en 61%, siendo casi un retrato de los Estados Unidos que dependen de esos hidrocarburos en 65%. Se ve que México depende de los hidrocarburos en 89%, mientras que su energía proveniente del carbón es de 5.6%, de la nuclear 1.7% y de la hidráulica 3.3%. Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 19
  20. 20. MÉXICO 2025 Si consideramos que para 2003 los Estados Unidos tenían una población de 288 millones de habitantes, desprendemos que el consumo promedio por habitante fue equivalente a 27 litros de petróleo por día, mientras que cada mexicano apenas llegó a los 4.5 litros diarios. Esa diferencia en consumo explica la enorme distancia entre las economías de ambos países, que se refleja en sus respectivos ingresos per cápita en la misma proporción. Mientras más energía se consume más PIB se genera (capítulo 7). CONSUMO MUNDIAL DE ENERGÍA PRIMARIA Porcentajes respecto del total de cada país ENERGÍA ENERGíA PAÍS CRUDO GAS CARBÓN NUCLEAR HIDRÁULICA % TOTAL Estados Unidos 39.8 24.7 25.0 7.9 2.7 100.0 China 23.4 2.5 67.9 0.8 5.4 100.0 Federación Rusa 18.6 54.4 16.6 5.1 5.3 100.0 Japón 49.3 13.6 22.2 10.3 4.5 100.0 India 32.8 7.8 53.6 1.2 4.5 100.0 Alemania 37.7 23.2 26.2 11.2 1.7 100.0 Canadá 33.1 27.0 10.6 5.8 23.5 100.0 Francia 36.1 15.1 4.8 38.3 5.7 100.0 Corea del Sur 49.9 11.4 24.1 13.8 0.8 100.0 Brasil 44.0 7.5 5.8 6.8 36.0 100.0 Italia 50.6 35.5 8.4 - 5.5 100.0** México 59.8 29.5 5.6 1.7 3.3 100.0 Taiwán 43.9 8.2 36.9 9.3 1.7 100.0 Tailandia 52.3 32.3 13.1 - 2.3 100.0 Singapur 87.7 12.3 - - - 100.0 SUBTOTAL 36.3 21.0 30.0 7.2 5.5 100.0 TOTAL MUNDIAL 37.3 23.9 26.5 6.1 6.1 100.0 No necesitamos profundizar mayor cosa para llegar a algunas conclusiones respecto de México en materia de energía. Cuando hablamos de diversificar nuestras fuentes no hay duda que lo pretendido es aumentar la participación de la energía hidráulica, la nuclear y la del carbón; sin embargo debemos admitir que nuestras posibilidades reales de alcanzar estos propósitos en un plazo razonable son casi nulas. En el caso de la hidráulica, por ejemplo, una buena parte de la electricidad generada proviene de presas como La Angostura, Chicoasén, Mal Paso, Peñitas, El Infiernillo y Aguamilpas. Si bien no todas las trescientas presas que tiene México son generadoras de electricidad, grosso modo podríamos decir que para aumentar de manera significativa la participación de la energía hidráulica necesitaríamos tener entre trescientas y tres mil presas más como las actuales para que esta fuente de energía aumentara su participación entre 7% y 30%. Sin mayor análisis podemos darnos cuenta de que construir el doble o más presas de las que hoy tenemos es un sueño irrealizable, porque en primer lugar los sitios propicios para construcción de presas no son ilimitados; porque en segundo, aún teniendo dónde, sería forzoso tener con qué hacerlas; y porque en tercero, aún teniendo dónde y con qué, no tendríamos tiempo para lograr hacer un trabajo de tal magnitud en un plazo de veinte o treinta años. Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 20
  21. 21. MÉXICO 2025 Si quisiéramos aumentar la participación de la energía nuclear, estaríamos hablando de una o más instalaciones del tipo de Laguna Verde, la única nuclear que tenemos. Si recordamos que construir Laguna Verde nos llevó como veinte años desde que se concibió el proyecto hasta que se prendió el primer foco, diríamos que optimizando un poco las cosas estaríamos en condiciones de construir unas dos plantas en un lapso de veinte años, con la condición de que tuviéramos el dinero para hacerlas y la anuencia de los ecologistas, que cuestionan severamente esta fuente de energía. Y el disponer de dos plantas más de este tipo, no significaría que hubiéramos diversificado nuestras fuentes de energía. Algo semejante podríamos decir del carbón y sus reservas, por lo que llegamos a la conclusión de que los hidrocarburos serán nuestra principal fuente de energía por lo menos durante treinta años más. El sólo pretender tomar otro camino sería una insensatez, pues los hidrocarburos son hoy día nuestra fuente de energía más barata y relativamente más abundante. De igual manera sería imprudencia cruzarnos de brazos y no intensificar la investigación de otras fuentes cuando sabemos que los hidrocarburos no son renovables y que por lo tanto tienen su final marcado. Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 21
  22. 22. MÉXICO 2025 S. ¡CON ENERGÍA ... QUIZÁS! En el capítulo 3 vimos que un crecimiento económico de 5% anual nos haría llegar al año 2025 con un ingreso per cápita del orden del doble del actual. También vimos que si creciéramos a 7% anual, el ingreso per cápita podría ser triplicado en ese lapso. Sin embargo en ese mismo capítulo llegamos a la triste conclusión de que con todo y que triplicar el ingreso per cápita sería lograr mucho, ¡muchísimo!, esas tasas de crecimiento por las que han suspirado gobernantes no son suficientes para que en veinte años alcancemos medianamente a nuestros socios comerciales del Norte. En verdad, para recuperar el tiempo perdido requeriríamos crecer a mayor ritmo, digamos a 8, 10 o más por ciento, sólo que para ello es necesario disponer de algo fundamental. ¿Qué necesitamos realmente para garantizar el crecimiento económico? ¿Qué es necesario tener antes que otra cosa, para que haya, ya no digamos actividad económica, sino simplemente actividad y punto? Los amables lectores pueden decir que para tener actividad económica se requieren ideas, proyectos, recursos financieros, educación, salud, confianza... y mil cosas más por ese estilo. Y tendrán razón, pero hay que reconocer que no bastan las ganas, ni los buenos propósitos, ni las buenas ideas, ni los buenos proyectos para lograr el crecimiento económico deseado. Los elementos fundamentales, sin los cuales no es posible lograr actividad económica alguna, aunque haya ideas, proyectos, educación, salud, voluntad, dinero y más, son la energía, el agua, las comunicaciones y las garantías, entre otros. ¿Por qué garantías? Porque sin un nivel razonable de estabilidad en lo económico, lo político y lo social, poco se puede hacer de manera permanente. Sostener el desarrollo en el corto, mediano y largo plazos requiere de certidumbre política, económica y jurídica, y del apego a un mínimo de normas de convivencia entre las personas. ¿Por qué comunicaciones? Porque las carreteras, los ferrocarriles, los puertos, los puentes, los aeropuertos y las telecomunicaciones son los medios insustituibles para que se den los intercambios de bienes y servicios entre las personas. Si algo detona el progreso desde su propia construcción, es una vía de comunicación. Prácticamente todo lo que usamos o consumimos viene de un lugar diferente del que nos encontramos. Todo viene de lejos, o de cerca, pero siempre con el empleo de vías de comunicación. A mejores vías menor costo, menor tiempo y más intercambio. Especialidad: INGENIERíA PETROLERA 22
  23. 23. MÉXICO 2025 Las vías de comunicación disponibles son el indicador más contundente y elocuente para mostrar el poder económico verdadero de un país, más que las cifras de superávit o déficit público, que la balanza comercial, que el precio del dólar, que el índice de la bolsa, que la inflación, que la reserva de divisas, o que otras cosas por el estilo. Dime cómo están tus vías férreas, cuántas autopistas de 10 carriles atraviesan tu territorio, de cuántos puertos dispones, cómo están tus rutas aéreas.., y te diré qué economía tienes. ¿Nos habremos esforzado bastante los mexicanos para contar con una buena infraestructura carretera, portuaria, ferroviaria, o aeroportuaria?... Obviamente no, como podemos comprobarlo de inmediato si miramos por un instante un mapa de carreteras. Nos decepcionará encontrar que ya entrado el siglo veintiuno no hay, por ejemplo, una buena carretera que conecte a Tampico con alguna ciudad importante de la república. Ese es el puerto ideal para exportar hacia Estados Unidos, Europa y otras partes, los productos provenientes de San Luis Potosí y sus diez estados vecinos; sin embargo las brechas actuales que nos llevan a Tampico son literalmente "carreteras", es decir caminos de carreta. Igual sucede en muchas otras regiones del país. En el sistema ferroviario hemos ido para atrás. Mientras se acababan de malbaratar nuestras deterioradas líneas, otros países ya instalaban trenes de levitación magnética. Ni soñar con que a estas alturas de la vida tuviéramos un ferrocarril que comunicara a todas nuestras poblaciones del Pacífico, desde Tapachula hasta Tijuana; otro que comunicara a nuestras poblaciones del Caribe y Golfo de México, desde Chetumal hasta Matamoros; y otros más que uniendo los dos mares atravesaran el país en cinco o más regiones, comenzando con la ruta fronteriza de Tijuana a Matamoros. ¡Y pensar que durante varias décadas la población viajó cómodamente desde la capital de la república hasta diversas ciudades del país en los ferrocarriles construidos hace cien años por Don Porfirio! Pensemos por un momento en Bolivia, el hermano país sudamericano que perdió su salida al Pacífico en 1879 a raíz de una confrontación bélica con Chile. ¿Cómo podría llegarle a Bolivia el progreso del mundo, a bajo costo? ¿Cómo sacar sus bienes a precios competitivos hacia el exterior? Teniendo vedado el transporte marítimo no le queda más que el aéreo o el terrestre, tras atravesar, a qué costo, los territorios de Perú, Chile, Brasil, Paraguay o Argentina. ¡Qué posición tan desventajosa la de Bolivia y, en contraste, qué desperdicio el nuestro de situación geográfica tan envidiable! ¡Qué no daría Bolivia por tener un callejón de mil metros de ancho para salir al mar!... iBolivia quiere pero no puede y México puede pero no quiere! Simplemente no pudimos comunicar con carreteras apropiadas la capital del país (ciudad de México) con el Océano Pacífico (Acapulco) y el Golfo de México (Veracruz) sino hasta el último minuto del siglo veinte. Terminó ese siglo y continuó la incomunicación entre la ciudad de México y el puerto de Tuxpan, de una cercanía increíble. Sin duda los amables lectores podrían hacer en pocos minutos una lista de cien carreteras que, como ésta, a más de medio siglo de haber sido construidas, cuando México tenía veinticinco millones de habitantes y no más de cien millones como hoy, se encuentran en las mismas o peores condiciones que antes. Alguna vez los sufridos usuarios de las carreteras que unen el noreste con el sureste de la república habrán soñado con llevar sus vehículos flotando por el Golfo de México dentro de transbordadores, desde Tamaulipas hasta Campeche, Yucatán o Quintana Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 23
  24. 24. MÉXICO 2025 Roo; o los de estas entidades con desplazarse navegando hasta Tabasco, Veracruz y Tamaulipas. Ni qué decir del desaprovechamiento de la ruta Coatzacoalcos-Salina Cruz, que une los dos mares en la parte más angosta de la república, y que debíamos tener comunicada con ferrocarriles y autopistas de última generación para hacer el negocio más rentable del mundo. Hoy seguimos careciendo de una eficiente infraestructura de comunicación entre ciudades del interior de la república y esta incomunicación física entre nosotros nos explica por qué llegamos tan pobres al final del siglo 20. ¿Por qué agua? Porque el agua es esencial para la vida. Porque alrededor de dos tercios de lo que pesa el cuerpo humano es agua. Porque el hombre necesita el agua en sus alimentos; la necesita en su higiene corporal y en la limpieza de su hogar, vestido, enseres, oficina, fábrica, calles. También la requiere para la producción de muchos de sus bienes; la necesita en la agricultura o en la fábrica, ya formando parte de la materia prima o usándola como medio para transportar sus desechos industriales o domésticos; la usa en la construcción de edificios, en la generación de electricidad, en el enfriamiento o calentamiento de sus procesos industriales. En fin ¿qué podríamos decir sobre el agua que no supiera ya el amable lector?... A uso agrícola destinamos 65v/o del total, a generación de electricidad 19%, a uso industrial 10%, a uso recreativo 3v/o, a uso humano 2% ya uso público l%. ¿Por qué energía? Porque sin energía nada se puede hacer, ni se ha podido, ni se podrá, como quedó establecido en el capítulo 4. La importancia de la energía, el agua, las comunicaciones y las garantías se percibe mejor cuando observamos las actividades que día con día realiza doña Eva, la modesta vendedora de quesadillas de la colonia, que acude cotidianamente a su puesto en la banqueta para ofrecer a sus clientes "quesadillas" de papa, chicharrón, huitlacoche, flor de calabaza, hongos, sesos y, por su supuesto, queso, para lo cual además de los ingredientes citados necesita agua, manteca, aceite de comer y harina de maíz o trigo. Ninguno de los elementos citados se produce en el sitio donde ella lleva a cabo sus operaciones productivas y comerciales; todo le llega de otra parte, o incluso del extranjero pues ingredientes como el maíz y el trigo ya no son producidos totalmente en nuestra tierra. Además, para que esos elementos puedan llegar al puesto de doña Eva es necesario utilizar carreteras, vías férreas, vías fluviales, o algo así, dependiendo de dónde vengan, además de los propios vehículos y sus correspondientes combustibles como gasolina y diesel. Doña Eva podrá tener todos los ingredientes para elaborar sus famosas quesadillas, pero si no tiene la energía que le permita transformarlas en un producto de consumo final, será como no haberlas hecho nunca. La quesadilla no se puede comer cruda y tampoco se puede cocer con el calor humano de la concavidad que forma el arranque del brazo con el cuerpo. Sólo se puede cocer con la energía que proporcionan el Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 24
  25. 25. MÉXICO 2025 carbón, la leña, el bagazo de caña, la electricidad, el gas natural, la gasolina, el diesel, el gas licuado, el combustóleo o algún otro energético. ¡Si carecemos de energía no hay quesadilla! Y no debe parecernos doña Eva un ser raro del planeta, porque absolutamente todos, al igual que ella, nada podríamos hacer sin energía. Cuando, terminada la jornada, doña Eva tiene que regresar a su hogar, ojalá que no la atajen maleantes para arrebatarle el producto de su trabajo, porque al no encontrar apoyo de las autoridades ni amparo de la justicia lo pensará dos veces antes de regresar a su trabajo. Nadie podría trabajar en condiciones así de inseguras y mejor ni volver al puesto sin antes resolver lo relativo a la seguridad personal. Doña Eva no sería nada sin energía, agua, comunicaciones y garantías. De sus modestas actividades come, viste y paga su morada. Así sostiene su vida. Hoy doña Eva cura sus males con té de hojas de naranjo, pero, si las cosas salen bien, algún día podrá darse el lujo de comprarse salud con medicinas de patente. Por ahora están primero la papa, el vestido y el abrigo, es decir lo urgente; después vendrán los lujos como la salud, el esparcimiento y la educación de sus hijos. Ejemplos para sentir la importancia de la energía, el agua, las comunicaciones y las garantías sobran. Hablemos por ejemplo de un industrial extranjero que un día nos cae por acá, como respuesta de las frecuentes e intensas promociones que sobre nuestro país hacen alrededor del mundo desde hace décadas nuestros gobernantes. Un inversionista viene a tomarnos la palabra, dispuesto a establecer aquí su fábrica. Le podrían gustar, por mencionar algún lugar, las bellas extensiones de San Luis Potosí o alguna otra parte de nuestro vasto territorio. Llega, pues, tal inversionista, sosteniendo en una mano el extremo de un cable de corriente eléctrica, a la vez que, enseñándonos la clavija, nos pregunta: "c.dónde me enchufo?"... Seguro indagará más cosas: ¿Dónde está el agua? ¿Dónde la autopista para sacar los productos hasta el Golfo de México? ¿Dónde están los puertos mismos? ¿Dónde las líneas férreas u otras vías terrestres para distribuirlos eficientemente en el interior del país? ¿Dónde el aeropuerto? ¿Dónde el puerto por el cual entrará la maquinaria que para integrar su fábrica traerá de lejos, en partes de gran tamaño que no pueden transportarse desmanteladas, sino en contenedores que sólo caben en caminos de anchura considerable? ¿Dónde las garantías para que los productos se transporten con absoluta seguridad hasta su destino? ¿De quién es el paquete? La actividad económica del país la hacemos los ciudadanos, ya sea individualmente o agrupados en empresas chiquitas o grandotas, cada quien con sus posibilidades, vocación y oportunidades. ¡El PIB lo hacemos las personas comunes y corrientes! El gobierno es responsable de emprender aquellas obras cuyos beneficios extienden su cobertura no solo a grupos de ciudadanos y empresas, sino a poblaciones enteras, regiones y entidades federativas; el gobierno es el responsable de los servicios públicos como la iluminación, la vigilancia, el abasto de agua, la recolección y eliminación definitiva de la basura, el tratamiento de los desechos, la operación de los centros de salud y otros servicios más. No por atender los asuntos urgentes del día debe el gobierno dejar de ser previsor. Así como está obligado a realizar los quehaceres cotidianos, está obligado a vigilar el Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 25
  26. 26. MÉXICO 2025 horizonte, con la visión ms amplia que le sea posible desarrollar, para detectar a tiempo los vientos amenazantes y evitar que nos sorprendan convertidos en tormenta. Y aunque no necesariamente al frente de la operación física de las cosas, el gobierno tiene la obligación de garantizar el abasto oportuno, económico, confiable y seguro, a corto, mediano y largo plazos, de la energía, el agua, las comunicaciones, las garantías, la educación, la salud y demás servicios elementales que el pueblo le paga para atender. De todo esto una sola conclusión: si no hay energía, no hay actividad económica, ni PIB, ni nada. Tampoco lo hay sin agua, o sin comunicaciones. Y menos sin las garantías elementales que hacen posible la vida armónica de la sociedad. Dicho también de esta manera: sin energía no hay agua, ni comunicaciones, ni garantías, porque hasta para esto último se necesita imucha energía! Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 26
  27. 27. MÉXICO 2025 6. ¿PERO... HUBO ALGUNA VEZ 7%? Si bien para las personas nacidas entre 1982 y 2006, México es un país perdedor, pues entre marginación, desempleo, inseguridad, pobreza, ignorancia, injusticia, insalubridad, desigualdad, hambre, éxodo, desnutrición, contaminación del aire, contaminación de ríos y cuerpos de agua en general, analfabetismo e infinidad de males más, todo ha sido frustración nacional durante 24 años consecutivos, los mexicanos que tuvimos la suerte de conocer un México pujante en un pasado cada vez más lejano, creemos que nuestro país puede, si quiere, retomar el rumbo de progreso que perdió hace mucho. Quizás el amable lector no sepa que México fue la admiración del mundo por varias décadas durante el siglo 20. En efecto, ante el crecimiento económico que el país experimentaba año con año el mundo reaccionaba con un prolongado ¡oh! y ensalzaba el milagro mexicano. En el sexenio de Lázaro Cárdenas del Río, 1934-1940, primer periodo presidencial de estabilidad política después de la revolución, y tras la consolidación de instituciones medulares, el país hizo crecer su economía a razón de 4.5% cada año, en promedio. En el sexenio de Manuel Avila Camacho, 1940-1946, el promedio de crecimiento anual fue de 6.2%, aunque hubo un año, 1941, en que el crecimiento fue cercano a lO% y otro, 1944, en que superó el 8%. Durante el gobierno de Miguel Alemán Valdez, 1946- 1952, el promedio anual fue de 5.8%, llegando casi a 10% en 1950. En el sexenio de Adolfo Ruiz Cortines, 1952-1958, el crecimiento promedió 6.4% anual, pero en 1954 llegó a 10%. En el gobierno de Adolfo López Mateos, 1958-1964, el desarrollo económico fue de 6.7% anual, alcanzando una tasa impresionante de casi 12% en 1964. Con Gustavo Díaz Ordaz Bolaños Cacho, 1964-1970, la economía creció de manera muy uniforme con un promedio de 6.8% anual, quedando registrado ese sexenio como el de mayor crecimiento en todo el siglo 20. Con Luís Echeverría Alvarez, 1970-1976, se tuvo un crecimiento de 6% anual y finalmente con José López Portillo y Pacheco, 1976-1982, el crecimiento logrado fue de 6.6% anual. En el sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado, 1982-1988, con el que dio comienzo el llamado neoliberalismo, el país tuvo un crecimiento de 1.5% en seis años, o sea de 0.25% anual, quedando marcado ese periodo con retrocesos de 4.2% y 3.8% anual en 1983 y 1986, respectivamente. En el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, 1988-1994, el país retomó su crecimiento, aunque en este caso lo hizo a un ritmo moderado de 3.8% anual. En el de Ernesto Zedillo Ponce de León, 1994-2000, el crecimiento logrado fue de 3.6% en promedio anual, con una dolorosa caída de 6.2% en 1995. Finalmente en los primeros cinco años del sexenio de Vicente Fox Quesada, 2000-2006, el crecimiento promedió 1.8% anual. Fue así como durante 48 años consecutivos, 1934-1982, el país tuvo un crecimiento promedio de 6.1% anual, mientras que durante los últimos 23 años, 1982-2005, la actividad económica sólo creció a razón de 2.3% anual. Especialidad: INGENIERIA PETROLERA 27
  28. 28. 500 400 - - - - 200 100 lo MÉXICO 2025 Ahora bien, ¿cuánta energía hubo detrás de aquellos impresionantes crecimientos?... Como todo mundo sabe, después de la expropiación petrolera las compañías extranjeras iniciaron un boicot que hizo vivir a Petróleos Mexicanos verdaderos momentos de crisis, a pesar de los cuales, dadas las buenas administraciones de la empresa y del país, fue saliendo adelante con sus programas de exploración que pronto cristalizaron en descubrimientos importantes y que permitieron la autosuficiencia energética de la Nación durante treinta y dos años consecutivos después de la expropiación. Obviamente los patrones de consumo de energía cambiaron con el paso de los años: disminuyó el uso de la leña y el carbón, y cobró mayor importancia el empleo de los hidrocarburos. Los energéticos que impulsaban aquellos crecimientos, como la gasolina y el diesel, se vendían a precios bajos, apenas librando el costo de producción. La industria petrolera sólo tenía como misión la de asegurar el desarrollo económico del país mediante la producción y provisión oportuna y a bajo precio de los productos petrolíferos requeridos, dentro de un esquema de autosuficiencia energética nacional. En el camino sucedieron algunos inconvenientes que nunca debiéramos olvidar. Venía siendo tan grande el crecimiento económico de México, que el consumo de energía crecía explosivamente. Un día Petróleos Mexicanos, ante el ritmo de crecimiento del país, verdaderamente impresionante, dejó de ser autosuficiente. PRODUCCIÓN DE PETRÓLEO CRUDO 1938-1972 Miles de barriles diarios N-O) O) O) O) O) O) O) O) O) O) O) O) O) O) O) O) O) O) La producción de petróleo crudo, con algunos altibajos, había pasado de 105 mil barriles diarios en 1938 a 429 mil en 1970, multiplicándose por 4 en treinta y dos años. Pero en 1971, a pesar de que se tenían importantes reservas petroleras, no hubo más remedio que empezar a importar petróleo, en este caso de Venezuela. Las reservas no podían (ni pueden) ser extraídas al ritmo deseable. Las razones técnicas serán comentadas en el capítulo 8. Imagínese el amable lector qué grave situación la de volverse importador de petróleo precisamente cuando estaba iniciándose la era de los más altos precios petroleros, nunca vistos ni imaginados hasta entonces. Gracias a que no se habían abandonado los programas de exploración petrolera, los cuales se financiaban con recursos provenientes de una reserva financiera que la empresa había constituido para tal fin treinta años antes y que alimentaba puntualmente mes a mes desde entonces, al llegar el año de crisis ya se habían conducido y terminado con éxito importantes estudios exploratorios de geología y geofísica, regionales y locales, que permitían dirigir la mirada hacia sitios concretos del subsuelo, muy atractivos geológicamente aunque altamente riesgosos desde el punto de vista económico dada su gran Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 28
  29. 29. MÉXICO 2025 incertidumbre, con la esperanza de encontrar acumulaciones petroleras importantes. Sólo faltaba proceder a la perforación de los correspondientes pozos de exploración; y tras una extraordinaria buena suerte, fuera de lo común en el mundo, con sólo tres pozos exploratorios, llevados a grandes profundidades no usuales a la sazón, dos de ellos lograron el gran descubrimiento en 1972 del Mesozoico Chiapas-Tabasco: los pozos SitioGrande-1 y Cactus-1. No disponiéndose de elementos suficientes para evaluar la verdadera magnitud de aquellos hallazgos, aunque a la luz de sus fuertes caudales de producción y los considerables espesores de roca impregnada de hidrocarburos prometían ser cuantiosos, la empresa, decidida a no cruzarse de brazos, continuó su tenaz actividad exploratoria y logró en 1975 el descubrimiento de petróleo en la Sonda de Campeche. Notables descubrimientos como los de 1972 y 1975, logrados en situaciones de angustia y que han venido a brindar a México tan extraordinaria renta económica por tantos años, no ocurren todos los días en el mundo. El mérito de descubrirlos correspondió a los técnicos mexicanos y a quienes en puestos administrativos, directivos o de gobierno, apoyaron e impulsaron esos proyectos en el sexenio 1970- 1976. En el sexenio 1976-1982 se intensificó el desarrollo de ambas áreas, de tal suerte que para 1979 el Mesozoico Chiapas-Tabasco ya producía 1 millón de barriles diarios de crudo ligero y al término de 1982 la Sonda de Campeche había llegado a 1 millón 700 mil barriles diarios. No sólo volvimos a ser autosuficientes sino que nos convertimos en importantes exportadores de petróleo y con ello caímos en una trampa que vale la pena recordar para no reincidir. El eterno conflicto entre árabes y judíos provocó en 1973 un problema mundial del que hoy día no salimos todavía los mexicanos. Sepa el amable lector que ese año los árabes, cansados de la ayuda que a su juicio los Estados Unidos y otros países desarrollados brindaban a Israel en perjuicio de los árabes, decidieron castigar al mundo occidental suspendiendo importantes suministros de petróleo crudo. A mediados de octubre de 1973, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) bajó abruptamente el suministro de petróleo al mismo tiempo que subió 70% el precio del crudo árabe ligero de 34° API, llevándolo en número redondos de 3 a 5 dólares el barril. Para diciembre de ese año volvió a subir el precio, pero ahora a casi 12 dólares el barril. A estas drásticas medidas, que muchos creyeron pasajeras, siguieron otras, y al paso de los meses aquello se convirtió en un verdadero embargo petrolero que trajo como consecuencia una elevación continua de precios durante casi once años. Ya para enero de 1981 el precio promedio de los crudos marcadores árabes era de 36 dólares, siendo de 32 dólares el del árabe ligero de 34 0 API y de poco más de 40 dólares el del libio, de 360 API; idólares de aquellos tiempos! Los productores de petróleo eran los mandamases del mercado: "si no me lo compras a este precio, no hay petróleo". Era, lo que se dice, un mercado de vendedores. (Entre paréntesis, los crudos mexicanos de exportación son el maya o pesado de 22 0 API, el istmo o ligero de 33.6 0 API y el o/meca o superligero de 39.3 1 API.) Ante aquella grave situación, los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, o club de ricos, al que irónicamente México ingresó en el sexenio 1988-1994 y por lo cual paga sus cuotas puntualmente) crearon la llamada Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 29
  30. 30. MÉXICO 2025 Agencia Internacional de Energía (AJE), con un grupo de expertos que se dedicaría a estudiar el problema. ¿Sabe el amable lector qué recomendó la AJE, después de profundos análisis y serias reflexiones, a los países que la formaron?... Pues cosas tan obvias como las que recomienda la gente cuando en el mercado aumenta sin consideración el precio de las cebollas: ¡Disminuir su consumo!... En efecto, la AJE recomendó: 1) Disminuir el consumo de petróleo, 2) Fomentar el incremento de su producción, 3) Promover el desarrollo de otras fuentes de energía. Respecto de la primera medida, los países desarrollados buscaron la forma de instrumentar programas de ahorro de energía a la mayor brevedad posible. A sabiendas de que una proporción importante del petróleo se consume en forma de gasolina, se metieron en serio a diseñar vehículos automotores que lograran un mayor rendimiento del combustible. Pero en tanto estas medidas llegaban a cristalizar había que cambiar hasta donde fuera posible algunos hábitos, como disminuir el límite de velocidad en carreteras, no calentar demasiado las habitaciones en invierno, ni enfriarlas mucho en verano. Los encargados de instrumentar la segunda medida recorrieron el mundo con bolsas repletas de dinero visitando países potencialmente productores de petróleo, como México, para despertar su ambición, diciéndoles que expertos en la materia a través de sesudos estudios veían venir precios del petróleo del orden de 90 a 100 dólares el barril para la década de los noventas, al mismo tiempo que insistían en que los poseedores de petróleo tenían que extraerlo ya, para no correr el riesgo de que se les "pudriera" en el subsuelo ante la llegada de otras fuentes de energía que estaban bajo análisis en importantes centros de investigación del primer mundo. Desde entonces ya podía adivinarse que buscaban el desplome de los precios del petróleo por dos vías: la de la disminución del consumo y la del aumento de la producción. Pero a pesar de las insistentes voces de analistas que llamaban a la cordura, el gobierno cayó en la trampa y México, como otros productores, incrementó notablemente su producción, apoyado en los préstamos que le llovieron al por mayor. Había toda la lana del mundo para quienes quisieran invertir en petróleo o hasta para derrocharlo en otras cosas con el pretexto del petróleo. "No me lo pagues ahora, ¡ay me lo pagas después!" En efecto, lo hemos pagado después, pero muy caro. Aquella subida de los precios del petróleo desató una salvaje inflación mundial que llegó a límites insospechados. Esta inflación hizo subir las tasas de interés a niveles nunca vistos. Llegó un día en que los países deudores, como México, sin darse cuenta, ya estaban pagando intereses de 20% anual sobre sus deudas en dólares. Así estaban las cosas cuando una mañana de los primeros días de junio de 1981 empezaron a llegar los "telex" urgentes a la oficina del director de Petróleos Mexicanos, procedentes de los encargados de vender el crudo mexicano en el mercado mundial. Pedían instrucciones respecto de los precios de venta, pues otros productores habían bajado súbitamente tres dólares al precio de su petróleo y empezaban a recibirse amenazas de nuestros clientes de que en caso de no bajarlo nosotros también, nadie compraría crudo mexicano. Ante la inevitable disminución del precio, un alto funcionario del gobierno de esos tiempos encabezó un movimiento de "indignación nacional", diciendo por aquí y por allá que estaba apuntando los nombres de todos aquellos que no quisieran comprar el Especialidad: INGENIERIA PETROLERA 30
  31. 31. MÉXICO 2025 crudo mexicano al precio que nosotros dijéramos, para no volverles a vender jamás ni una gota de petróleo. Los momentos que siguieron para México fueron verdaderamente difíciles. De repente nadie nos compró el crudo. La situación se puso gravísima, pues para entonces el 65 por ciento del total de divisas que ingresaban a México por comercio exterior venían de la exportación de petróleo crudo. La cosa es que nos quedamos con los dedos entre la puerta. El precio del petróleo continuó bajando mientras los intereses de nuestra deuda se fueron a las nubes. iYa no teníamos de dónde sacar para pagar! Nuestro peso se desplomó a pesar de aquella famosa defensa "perruna". Los precios del petróleo se hundieron y nos quedamos con la deuda directa de la industria petrolera y con la indirecta, adquirida con pretexto del petróleo. En estas condiciones realmente adversas se inició el primer sexenio neoliberal (1982-1988). Desde esa crisis no hemos dejado de pagar los elevados intereses que hasta hoy nos asfixian. Los ingresos por exportación de crudo, salvo en años atípicos como 2004, 2005 y 2006, jamás han alcanzado a cubrir ni siquiera esos servicios de nuestra deuda externa. A raíz de la depresión económica que siguió a aquellos acontecimientos que venimos narrando, a partir de 1982 se desplomó el consumo nacional de productos petrolíferos y se mantuvo así deprimido hasta 1988, último año de gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado. La reactivación iniciada en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, 1988- 1994, reavivó el consumo de petrolíferos. La gasolina en particular ya rebasaba en 1994 los 500 mil barriles diarios, pero con el desplome económico de 1995 su consumo disminuyó drásticamente y no fue sino hasta 1998 cuando alcanzó de nuevo los 500 mil. Si tomáramos el consumo de gasolina como indicador de la actividad económica diríamos que de la caída derivada del "error de diciembre" de 1994, México no se levantó sino hasta cuatro años después, cuando retomó ese nivel de consumo. En los últimos años del sexenio 1988-1994 el gobierno había logrado infundir gran confianza entre la población sobre la estabilidad económica del país. Muchos individuos y empresas adquirieron importantes financiamientos bancarios en compromisos hipotecarios de largo plazo y tasas de interés flotantes. Sin embargo los asesinatos en 1994 de Colosio (marzo) y Ruiz Masieu (septiembre), más otros movimientos realmente imprudentes de algunos políticos, acabaron por minar la endeble economía nacional. Las tasas de interés que en 1994 aplicaban los bancos a sus deudores fueron subiendo de manera exagerada a lo largo de ese año. Por poner un ejemplo, la tasa de referencia TIIP pasó de ll% en enero a 19% en abril y a 28°h en diciembre. Pero en diciembre de 1994, de repente, apenas veinte días después de inaugurado el gobierno de Zedillo, abruptamente se perdió la confianza en las instituciones financieras. Se devaluó el peso y se elevaron las tasas de interés despiadadamente. Ya para marzo de 1995 la TIIP había llegado a 86% y no hubo individuo o empresa con deudas bancarias que aguantara una situación así de grave. Casi todo mundo quebró, y meses más tarde fueron embargadas propiedades al por mayor. Las empresas, en la ruina, hicieron despidos masivos y cerraron sus puertas. Gracias a su información privilegiada y probables complicidades, personajes muy influyentes y banqueros no sólo no quebraron sino que se volvieron más ricos de lo que ya eran. Por muchos indicios se piensa que el error de diciembre, el fobaproa y todo lo demás, fue gestado años antes, dentro de un perverso plan trans-sexenal. Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 31
  32. 32. MÉXICO 2025 El petróleo crudo ha llamado toda nuestra atención. Nos deslumbra el dinero fácil! La visión de estado brilla por su ausencia. Nos volvimos exportadores de petróleo crudo e importadores de productos derivados del petróleo. Abandonamos nuestra política de autosuficiencia energética que tantos beneficios nos trajo durante cinco décadas. Olvidamos el valor energético del crudo y nos volvimos el hazmerreír del mundo: un país petrolero incapaz de elaborar sus propios productos petrolíferos. Dejamos de construir refinerías y hasta cerramos una de ellas como si las tuviéramos de sobra. Hoy el gobierno ha aumentado su dependencia de los ingresos petroleros de manera alarmante, al mismo tiempo que ha llevado a la quiebra financiera a nuestra empresa petrolera, bajo el amparo de una política impositiva iniciada en 1993. Por ningún lado asoma la intención de aprender del pasado y corregir el rumbo que hoy se sigue. El país está expuesto a un riesgo demasiado elevado. Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 32
  33. 33. MÉXICO 2025 7. ¡PARA PROGRESAR HACEN FALTA MUCHOS... )OULES! Después de que en los capítulos 4 y 5 se insiste en el carácter imprescindible de la energía, es forzoso que demos respuesta clara a una pregunta como la siguiente: ¿cuánta energía se necesita para hacer crecer nuestra economía a una tasa de por ejemplo 7% anual? Para contestar esta pregunta empecemos analizando, a través de las cifras disponibles, la estrecha relación que existe entre el consumo de energía y la actividad económica. Ya sabemos que en México no se rinde culto al registro oportuno del dato exacto de los eventos y que los sistemas de información, cuando los hay, son de baja calidad; sin embargo, con las limitaciones del caso, los datos disponibles nos permiten exhibir en la siguiente gráfica las tasas de crecimiento de consumo de energía (línea fina) y las del PIB (línea gruesa), para cada año desde 1966 hasta 2000. En esta gráfica hemos limado las asperezas de los datos originales con promedios móviles; esto hace posible que veamos con gran nitidez la asombrosa correlación que existe entre PIB y consumo de energía. Ahí vemos que si sube Ja actividad económica, sube el consumo de energía y que si esa actividad baja le ocurre igual al consumo. TASAS DECRECIMIENTO DE PIB Y CONSUMO DEENGÍA 12.00 10.00 8.00 6.00 4.00 2.00 U) C) LO r- -2.00 O) - - - C) 0) O) O) O) O) O) O) O) O) O) O) Observemos que a diferencia de lo que ocurre en los primeros años mostrados en la gráfica, para los que a mayor consumo de energía hay menos PIB, en los últimos años crece más el PIB que el consumo de energía. Este comportamiento es consecuencia del cambio tecnológico tan marcado que en materia de ahorro de energía ha tenido lugar desde los años ochentas. En efecto, el rendimiento de los combustibles en los automotores es cada vez mayor y hoy se gasta menos energía que antes para producir la misma cantidad de PIB. Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 33
  34. 34. MÉXICO 2025 Respecto del rendimiento de la energía en términos de producción, sabemos que antes de los años ochentas los Estados Unidos y Japón consumían 1.6 barriles de petróleo crudo equivalente (bpce) por cada 1,000 dólares de PIB y que veinticinco años después, gracias a sus avances tecnológicos, consiguen la misma cantidad de PIB con la mitad de energía que antes, es decir con sólo 0.8 bpce. El actual consumo de energía de México por cada mil dólares de PIB es de 2 bpce. Sin embargo la estrecha dependencia tecnológica que mantenemos con el exterior, principalmente en el sector transporte, nos permite esperar una mejoría significativa al paso de los años. De cuánto podría ser esa mejoría hacia el año 2025 no lo sabemos, porque ello depende a su vez de lo que el país logre mejorar en el terreno económico; pero si, por decir algo, para entonces hubiéramos mejorado nuestra eficiencia en un cuarenta por ciento, sólo requeriríamos 1.2 bpce por cada mil dólares de P15, o algo similar. Una meta de mejoramiento establecida de esta manera nos permitiría formular una regla práctica para pronosticar a brocha gorda el consumo de energía esperado año con año desde aquí hasta entonces. Partiendo de algún año tomado como referencia, aplicaríamos al consumo de energía una tasa de crecimiento menor que la esperada en el PIB, de tal manera que comenzando con la intensidad energética actual de 2.0 bpce llegáramos al año 2025 con 1.2 bpce. Ilustraremos este procedimiento con un ejemplo, antes de aplicarlo más adelante. Supongamos que durante un año equis tuviéramos un PIB de 600,000 millones de dólares y un consumo de energía equivalente a 3 millones de barriles diarios de petróleo. En tal caso necesitaríamos 1.825 barriles por cada 1,000 dólares de PIB: (365)(3,000,000) - 1.825 600,000,000,000 - 1,000 Si a partir de este valor creciera el PIB 7% en un año, para alcanzar un valor de 642,000 millones de dólares (600,000 x 1.07 = 642,000) y el consumo de energía creciera a una tasa 2 puntos porcentuales inferior, es decir a 5% anual, para pasar de 3 millones a 3.15 millones de barriles diarios de crudo (3 x 1.05 = 3.15), entonces la intensidad energética habría pasado de 1.825 a 1.791. Este resultado, repetimos, significaría que mientras que en el año de referencia se necesitaron 1.825 barriles para generar 1,000 USD de PIB, un año después bastarían 1.791 barriles para ese mismo logro. Este procedimiento, que ideamos con el único fin de presentar al amable lector un método ilustrativo, lógico y sobre todo sencillo para pronosticar una cuestión tan compleja, debe ser sin duda superado por los modelos que las diversas instituciones del país relacionadas con la energía tienen para estimar nuestras necesidades futuras de energía; sin embargo, en aras de la sencillez, lo seguiremos usando líneas abajo. La unidad de energía es el joule. Cuando se tienen grandes cantidades de energía se prefiere expresarlas en kilojoules que significan mil joules, o en megajoules que son un millón de joules, o en gigajoules que son mil millones de joules, o en terajoules que son un millón de millones de joules, o en petajoules que son mil millones de millones de joules (10 15 joules). De acuerdo con la Secretaría de Energía, durante el año 2003 México consumió 6,192 petajoules (PJ), que equivalen a la energía que producen 2,893,460 barriles de Especialidad: INGENIERIA PETROLERA 34
  35. 35. MÉXICO 2025 petróleo crudo por día. De ese total, 2,391 P3, o sea 39%, fueron consumidos por el llamado sector energético y 3,801 PJ, o sea 61%, por todos los demás sectores del país. Los habitantes comunes y corrientes de nuestra patria usamos esta última cantidad de energéticos en forma de gasolinas (1,065.5 P3), electricidad (577.4 Pi), diesel (570.4 PJ), gas licuado (454.8 PJ), gas natural (420.5 P3), leña (256.7 P3), combustóleo (123.1 P3), turbosina (107.2 P3), bagazo de caña (86.9 PJ), coque de petróleo (67.5 P3), coque de carbón (63.8 PJ) y carbón (7.5 P3). Por lo que hace a la electricidad, 381.6 Pi fueron generados con hidrocarburos y 195.8 Pi a partir de otras fuentes. De esta manera los hidrocarburos tuvieron una participación total de 5,512 P3 (89%) y las otras fuentes una de 680 PJ (11%), equivaliendo estas últimas a 318 mil barriles diarios de petróleo crudo equivalente. Tomaremos Ja cifra de 2,893,460 barriles de petróleo crudo equivalente por día (bpced) como referencia para medir desde el año 2004 en adelante los requerimientos de energía, de acuerdo a los incrementos del PIB mostrados en la segunda columna de la tabla, reales de 2000 a 2005 y proyectados de 2006 en adelante. PRONOSTICO DE CONSUMO DE ENERGÍA (1) (2) (3) (4) (5) (6) (7) (8) (9) (10) (4) -(5) (6) -(8) INTENSIDAD TASA PIB ENERGÍA OTRAS HIDROC. GASNATURAL GASNATURAL CRUDO ENERGÉTICA ÑQ PIB MM USD bpced FUENTES bpced MM pcd bpced bd bpcel1,000 USD 2000 509886 2,873366 318,000 2,365,400 4,377 875,400 1,490,000 2.06 2001 -0.3 508,357 2,841,590 318,000 2,419,800 4,389 877,800 1,542,000 2.04 2002 0.9 512,932 2,800,936 318,000 2,462,800 4,719 943,800 1,519,000 1.99 2003 1.2 519,087 2,893,460 318,000 2,522,000 4,985 997,000 1,525,000 2.03 2004 4.4 541,927 2,947,278 318,000 2,612,600 5,173 1,034,600 1,578.000 1.99 2005 3.0 558,185 2,960,836 318,000 2,627,000 5,095 1,019,000 1,608,000 1.94 2006 4.0 580,512 3,004,064 318,000 2,686,064 5,359 1,071,800 1,614,264 1.89 2007 7.0 621,148 3,138,045 318,000 2,820,045 6,618 1,323,600 1,496,445 1.84 2008 7.0 664,628 3,278,002 318,000 2,960,002 7,053 1,410,600 1,549,402 1.80 2009 7.0 711,152 3,424,201 318,000 3,106,201 7,580 1,516,000 1,590,201 1.76 2010 7.0 760,933 3,576,920 318,000 3,258,920 7,906 1,581,200 1,677,720 1.72 2011 7.0 814,198 3,736,451 318,000 3,418,451 8,286 1,657,200 1,761,251 1.68 2012 7.0 871,192 3,903,096 318,000 3,585,096 8,699 1,739,800 1,845,296 1.64 2013 7.0 932,175 4,077,174 318,000 3,759,174 9,110 1,822,000 1,937,174 1.60 2014 7.0 997,428 4,259,016 318,000 3,941,016 9,493 1,898,600 2,042,416 1.56 2015 7.0 1,067,247 4,448,969 318,000 4,130,969 10,000 2,000,000 2,130,969 1.52 2016 7.0 1,141,955 4,647,393 318,000 4,329,393 10,000 2,000,000 2,329,393 1.49 2017 7.0 1,221,892 4,854,666 318,000 4,536,666 10,000 2,000,000 2,536,666 1.45 2018 7.0 1,307,424 5,071,184 318,000 4,753,184 10,000 2,000,000 2,753,184 1.42 2019 7.0 1,398,944 5,297,359 318,000 4,979,359 10,000 2,000,000 2,979,359 1,38 2020 7.0 1,496,870 5,533,621 318,000 5,215,621 10,000 2,000,000 3,215,621 1.35 2021 7.0 1,601,651 5,780,421 318,000 5,462,421 10,000 2,000,000 3,462,421 1.32 2022 7.0 1,713,766 6,038,228 318,000 5,720,228 10,000 2,000,000 3,720,228 1.29 2023 7.0 1,833,730 6,307,533 318,000 5,989,533 10,000 2,000,000 3,989,533 1.26 2024 7.0 1,962,091 6,588,849 318,000 6,270,849 10,000 2,000,000 4,270,849 1.23 2025 7.0 2,099,437 6,882,711 318,000 6,564,711 10,000 2,000,000 4,564,711 1.20 La tercera columna muestra el PIB en millones de dólares, calculado con las tasas de la segunda columna. La cuarta columna contiene el pronóstico de consumo de energía, en bpce, calculado con el método explicado líneas arriba y con una tasa menor que la del PIB a fin de llegar al año 2025 con una intensidad energética de 1.2 bpce por cada mil dólares de PIB como se muestra en la columna 10. En la columna 4 podemos apreciar que el consumo total de energía estimado para el año 2025 es de 6.883 millones de barriles diarios de petróleo crudo equivalente (bpce). Esta cantidad multiplicada por 365 días y dividida entre el correspondiente P16 en millones de dólares mostrado en la columna 3, debidamente multiplicado por 1,000 para convertirlo en millares, nos permite obtener la intensidad energética de 1.20 mostrada en la columna 10. Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 35
  36. 36. MÉXICO 2025 Así, de un consumo de energía de 1.94 barriles por cada mil dólares de PIB del año 2005 pasaríamos a uno de 1.2 barriles en el año 2025, implicando mayor eficiencia energética. Esta mejoría sería la consecuencia de contar con sistemas de transporte más eficientes, mejores plantas industriales y en general hábitos de ahorro en los sectores residencial, comercial, público y agropecuario. Con estos resultados nuestro ingreso per cápita habría pasado de 5,244 dólares en el año 2005, con una población de 106.5 millones de habitantes, a uno de 16,886 dólares anuales en el año 2025, con una población de 124.3 millones de habitantes (capítulo 3). La participación de otras fuentes que aparece en la columna 5 es equivalente a 318 mii bpced. Esta cifra es mantenida constante en todo el horizonte de tiempo considerado, dado que no se vislumbra la entrada de proyectos importantes de fuentes de energía no petroleras. La columna 6, que registra el consumo neto de hidrocarburos, proviene de restar a la columna 4 lo relativo a otras fuentes (columna 5). Ahora bien, para poder expresar el contenido de la columna 6 en sus componentes elementales (crudo y gas natural) es necesaria la existencia de una política energética que señale claramente los patrones de consumo. A este respecto hemos colocado en la columna 7 las proyecciones de la Secretaría de Energía sobre consumo de gas natural de 2007 a 2014 y por no existir estimaciones para los años restantes hemos dejado un valor fijo de 10,000 millones de pies cúbicos diarios desde 2015 hasta 2025. Vale la pena aclarar que las cifras de la columna 7 están expresadas en millones de pies cúbicos, mientras que todo lo habíamos venido manejando en barriles de petróleo crudo equivalente. Para pasar a barriles las cifras de la columna 7, hemos considerado que cada 5,000 pies cúbicos de gas equivalen, en poder calorífico, a un barril de crudo. El resultado de dividir entre 5,000 las cifras de la columna 7 lo hemos anotado en la columna 8. La columna 9 expresa, finalmente, el consumo estimado de crudo, el cual obtuvimos después de restar a la columna 6 el contenido de la columna 8. Una política energética debe empezar por definir cuánto del total de hidrocarburos mostrado en la columna 6 queremos que sea gas natural y cuánto queremos que sea crudo. En el esquema presentado vemos que el consumo de crudo para el año 2025 sólo sería de 4.565 millones de barriles diarios porque además estaríamos consumiendo 10,000 millones de pies cúbicos diarios de gas natural. Sin embargo, si después de evaluar el alcance de nuestras reservas petroleras, como lo haremos en el capítulo 8, nos percatáramos de que no tenemos suficiente gas natural para apuntalar las intenciones de la Secretaría de Energía, y que por el contrario tuviéramos petróleo crudo en exceso, lo prudente sería modificar la estructura del consumo, cargándonos más al crudo que al gas natural. Un cambio así nos haría disminuir las cantidades de la columna 7 (y por lo tanto las de la 8) a condición de aumentar las cantidades de la columna 9. Cada vez que redujéramos en 1,000 millones de pies cúbicos el consumo de gas natural, tendríamos que aumentar en 200 mil barriles diarios el consumo de crudo. Sólo permanecerían sin cambio las cifras de la columna 6. En resumen, la tabla nos señala con mucha claridad que un crecimiento de 7% anual en el PIB elevaría progresivamente nuestro consumo de energía hasta alcanzar 4.6 millones de barriles diarios de crudo y 10,000 millones de pies cúbicos diarios de gas natural en el año 2025. Sin esta energía no podríamos sostener un crecimiento económico de ese tamaño. Ahora pasemos a revisar el alcance de nuestras reservas petroleras. Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 36
  37. 37. MÉXICO 2025 8. ¡PETRÓLEO HASTA P'AVENTAR P'ARRIBA! ¿De veras habrá petróleo hasta p'aventar p'arriba?... Muchos así lo creen, aunque los informes oficiales señalen lo contrario. Y es que, como ocurre con cualquier tema, que puede ser incomprensible para los no familiarizados con él, es seguro que en relación a las reservas petroleras muchos hablen de ellas sin conocer su verdadero significado. Sin embargo las reservas de hidrocarburos son algo muy sencillo de interpretar, como se verá a continuación. Primero comentemos que Petróleos Mexicanos clasifica los hidrocarburos que extrae del subsuelo en básicamente dos tipos de fluidos: petróleo crudo y gas natural. El petróleo crudo es una mezcla de hidrocarburos en estado líquido y el gas natural es también una mezcla de hidrocarburos pero en estado gaseoso. El petróleo y el gas natural al que se refieren las reservas, ya sea que estén mezclados, o separados, tienen su residencia natural en el subsuelo, dentro de los poros de aquellas rocas que por su geometría y otras características favorables llegan a formar una trampa o sea un recipiente natural que los mexicanos llamamos yacimiento, los franceses gisement, los gringos reservoir y otros reservorio. Estos receptáculos naturales pueden encontrarse lo mismo a mil que a cinco mil metros bajo tierra, aunque los hay más profundos como también muchísimo más someros. En una especie de ultrasonido que se practica al subsuelo, como esos estudios que permiten configurar objetivos particulares en el interior del cuerpo humano sin necesidad de abrirlo, los exploradores petroleros detectan la presencia de receptáculos naturales con probabilidades de estar almacenando petróleo. Si esas estructuras geológicas realmente contienen o no hidrocarburos sólo es posible saberlo mediante pozos que se perforen hasta las profundidades donde se ubiquen, a fin de que sean físicamente atravesadas. En el momento en que un pozo comprueba la presencia de hidrocarburos susceptibles de extraerse bajo condiciones económicas favorables, se puede afirmar que en esa porción del subsuelo hay un volumen que puede ser considerado reserva probada. El nombre de probada se le da en virtud de que la existencia de hidrocarburos ha quedado comprobada o confirmada con tal pozo. Por otra parte, dada la incertidumbre sobre el resto del yacimiento, al volumen de petróleo que pudiera existir en las cercanías del pozo comprobador se le llama probable, y a lo que pudiera estar algo más allá de donde se encuentra lo probable se le llama posible. Una reserva probable se convierte en reserva probada sólo cuando se confirma la presencia de hidrocarburos a través de pozos que llegan hasta esas porciones del subsuelo. Por poner un ejemplo, supongamos que el yacimiento se encontrara en el subsuelo del primer cuadro de la Ciudad de México y que el pozo descubridor estuviera ubicado en el zócalo, exactamente donde se iza la bandera nacional. En tal caso podríamos llamar Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 37
  38. 38. MÉXICO 2025 reserva probada al volumen de hidrocarburos que siendo susceptible de extraerse comercialmente, quedara comprendido bajo la plancha del zócalo. Por otro lado si, por la existencia de evidencias indirectas como las anteriormente comentadas, supiéramos que el yacimiento abarcara varias manzanas, extendiéndose hasta más allá de las instalaciones de la Cámara de Diputados en San Lázaro, y en el supuesto caso de que el único pozo disponible siguiera siendo el del zócalo, al volumen de hidrocarburos recuperable que probablemente pudiera existir bajo las manzanas que ocupa el Palacio Nacional le llamaríamos reserva probable, mientras que al volumen con probabilidades de ser recuperado que posiblemente pudiera existir bajo el bloque que ocupa la Cámara de Diputados se llamaría reserva posible. No viene al caso decir hasta qué distancia de un pozo productor se encuentra lo probable y dónde comienza lo posible; comprenderá el amable lector que de esos criterios técnicos no nos ocuparemos aquí. Lo que sí podemos afirmar es que mientras más alejada de un pozo productor está una porción del yacimiento, mayor es la incertidumbre de que contenga petróleo. Otra cosa fundamental: sólo con pozos se pueden convertir en probadas las reservas probables y posibles. "No hay mejor geólogo que una barrena", solemos decir los técnicos petroleros, con todo respeto, afecto y admiración para los profesionales de la Geología. Con estas explicaciones esperamos que esté claro que lo que llamamos reserva petrolera no es un volumen almacenado en tanques colocados sobre la superficie del suelo, sino un volumen a grandes profundidades del subsuelo contenido en los poros de las rocas de los yacimientos. Veremos ahora por qué las reservas no pueden ser extraídas al ritmo que nos plazca, sino al ritmo que su naturaleza física lo permite, lo que en general depende de las características de las rocas, que pueden facilitar o dificultar el flujo de hidrocarburos a través de ellas, de las profundidades de los yacimientos, de las propiedades de los fluidos y de las condiciones de presión y temperatura. Cuando comienza la explotación del yacimiento se puede sacar mayor volumen por día que cuando se ha agotado la energía natural que impulsa a los fluidos a salir de los yacimientos. La declinación natural de la producción petrolera es un fenómeno parecido al que observamos todos los días en otros casos de nuestra vida cotidiana. Veamos: Un tanque de altura considerable, lleno de agua, al que se le abre un agujero en su parte inferior, produce un chorro que alcanza una distancia horizontal significativa según sea el tamaño del orificio. Ese chorro va alcanzando menor distancia al paso del tiempo dado que la altura del agua dentro del tanque, que suministra la energía para el flujo, disminuye gradualmente al avanzar el vaciamiento. Cuando el tanque está casi vacío sólo vemos salir del orificio un hilito de agua, y ya no aquel chorrazo inicial. Así, mientras que al principio podríamos tener un flujo de varios litros por minuto, al final no llenaríamos ni un vaso en un día. El mismo fenómeno se observa en una llanta de automóvil inflada, que al quitarle la válvula produce un fuerte chorro de aire que se oye y se siente, y que a medida que la llanta se desinfla aquel chorro se va convirtiendo en un soplido apenas imperceptible. En el momento en que la presión del aire dentro de la llanta disminuye hasta el valor de la presión de afuera, que es la presión atmosférica, el aire deja de fluir. Lo mismo pasa con un yacimiento petrolero, que se "desinfla" un poco cada vez que le sacamos algo de fluido, y que al disminuir su presión conforme avanza la explotación aporta menos volumen por unidad de tiempo. Esa es la declinación de la producción. Especialidad: INGENIERiA PETROLERA 38
  39. 39. MÉXICO 2025 Reservas probadas De regreso al tema de las reservas de hidrocarburos, el Informe Estadístico de Labores 2005 de Petróleos Mexicanos señala que las reservas probadas de petróleo crudo al 1 de enero de 2006 son de 11,814 millones de barriles. Como ejemplo para entender mejor el significado de esta cifra supongamos que durante 2006 pudiéramos sostener diariamente la producción promedio que tuvimos en 2005, que fue de 3 millones 333 mil barriles por día, caso en el cual el volumen de todo el año sería de 1,217 millones de barriles: rbarriles 1(365)r días 1 = 1,216,545,000 barriles / año día1 [ano] Si cada año se pudieran producir estos 1,217 millones de barriles, bastarían 9.7 años para sacar del subsuelo todo el volumen reportado como reserva probada. Pero como no es técnicamente factible sostener constante la producción, dado el fenómeno de declinación natural, en la práctica esa reserva se llegará a extraer en más tiempo, aunque a ritmos mucho menores que decrecerán cada año. Con una declinación de por ejemplo 10% anual, la producción de todo el año 2007 sería lO% menor que la que supusimos para 2006, es decir de 1,095 millones de barriles (1,216,545,000 - 121,654,500 = 1,094,890,500). De mantenerse la misma tasa de declinación de 10%, la producción anual de 2008 ya sólo sería de 985 millones de barriles, la de 2009 de 887 millones, la de 2010 de 798 millones, la de 2011 de 718 millones, la de 2012 de 647 millones, etcétera. Con este comportamiento, el ritmo de producción al año 2025 habría bajado a 450 mil barriles diarios, ya muy por abajo de los 3 millones 333 mil barriles diarios iniciales. Por otra parte, al llegar el año 2025 se habría sacado el 90% de la reserva probada total. Un cálculo más preciso nos permitió construir la gráfica que presentamos abajo, la cual muestra un ritmo de producción que declina a razón de lO% anual y que nos conduce al paso de muchos años a la recuperación de exactamente 11,814 millones de barriles, que es la reserva probada. Cabe aclarar que a pesar de que esta producción provendrá de las llamadas reservas probadas, el obtenerla no será fácil, ni gratis, pues para conseguirla será forzoso dedicar importantes recursos a la vigilancia permanente del comportamiento de los yacimientos, al cuidado y rehabilitación de las instalaciones, y al mantenimiento y reposición de pozos. El monitoreo constante de los campos petroleros obligará, en muchos casos, a rediseñar los sistemas de explotación buscando siempre su optimización. Especialidad: INGENIERÍA PETROLERA 39

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