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Socialismo vs capitalismo

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un breve trabajo acerca del capitalismo vs el socialismo sus diferencias entre otros

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Socialismo vs capitalismo

  1. 1. República Bolivariana de Venezuela Ministerio del Poder Popular para Educación Universitaria Ciencia, Tecnología Colegio Universitario de Caracas Cátedra: Formación critica Turno: Noche EL SOCIALISMO VS EL CAPITALISMO Alumno: Edward Yepez CI: 24205264 Caracas, marzo de 2019
  2. 2. Introducción: Por medio de la elaboración de este trabajo vamos a poder llegar a conocer un poco más acerca de ciertos acontecimientos de la historia general de la economía, que son de gran importancia. En este trabajo hablaremos de temas basados en la economía, conociendo a fondo varios aspectos q tiene que ver con ello, como lo es el capitalismo, el socialismo, características del comunismo, las ventajas y desventajas de los antes mencionados, llevando a conocer también las escuelas del pensamiento económico, y sus principales participantes. La elaboración de este trabajo nos servirá para ampliar nuestros conocimientos acerca de la historia de la economía, de los pensamientos que se tenían en las diversas épocas que ha cruzado la historia mundial, y como estos acontecimientos han afectado de manera directa o indirecta a la educación de los diversos países, constituyendo de esta manera la educación que poseemos en la actualidad. Al conocer los diversos antecedentes que preceden del tema basados a la economía, aprenderemos con mayor facilidad cuales fueron los hechos y características primordiales que se dieron en los temas de los cuales les hablaremos a continuación. Con el conocimiento de sus principales representantes veremos cuáles fueron los aportes de mayor importancia. Por último veremos, de igual manera, cuáles fueron los principales cambios que se vivieron para esa época, y cuál fue la trascendencia e importancia de los mismos.
  3. 3. El capitalismo es un sistema económico y social basado enque los medios de producción deben ser de propiedad privada, el mercado sirve como mecanismo para asignar los recursos escasos de manera eficiente y el capital sirve como fuente para generar riqueza. A efectos conceptuales, es la posición económico-social contraria al socialismo. Un sistema capitalista se basa principalmente en que la titularidad de los recursos productivos es de carácter privado, es decir, deben pertenecer a las personas y no una organización como el Estado. Dado que el objetivo de la economía es estudiar la mejor forma de satisfacer las necesidades humanas con los recursos limitados que disponemos, el capitalismo considera que el mercado es el mejor mecanismo para llevarlo a cabo, por ello cree necesario promover la propiedad privada y la competencia. Los factores fundamentales de producción son el trabajo y el capital. El capitalismo propone que el trabajo se proporciona a cambio de salarios monetarios y debe ser aceptado libremente por parte de los empleados. La actividad económica se organiza de manera que las personas que organizan los medios de producción puedan obtener un beneficio económico y aumentar su capital. Los bienes y servicios se distribuyen mediante mecanismos de mercado, promoviendo la competencia entre empresas. El aumento de capital, por medio de la inversión ayuda a la generación de riqueza. Si los individuos persiguen el beneficio económico y la competencia en el mercado, aumentará la riqueza. Y con el aumento de riqueza, aumentarán los recursos disponibles. Las economías capitalistas se caracterizan principalmente porque empresas e individuos producen e intercambian bienes y servicios en el mercado por medio de transacciones económicas a través de determinados precios. De este modo, puede señalarse que es el individuo el que por medio de organizaciones empresariales o financieras lleva la iniciativa económica y toma decisiones. El sistema opuesto en términos de propiedad privada al capitalismo es el socialismo, que básicamente defiende el concepto de propiedad social de los elementos de producción o de los bienes. De este modo, a raíz de la defensa de la propiedad privada surgen el resto de características capitalistas: defensa de intereses propios e individuales, los sistemas de precios y la existencia de competencia en el mercado. Con el paso de los años, las posturas socialistas han ido evolucionando desde sus premisas más clásicas hasta una postura más abierta y aceptante del libre comercio. Bajo ciertas premisas básicas como el control de los gobiernos en el ámbito económico y financiero y la protección del ciudadano para evitar situaciones de desigualdad o abuso social. Se trata de sistemas económicos mixtos conocidos como socialismo de mercado o socialdemocracia.
  4. 4. Origen del capitalismo Otros nombres con los que se denomina al capitalismo desde su origen son “economía de libre mercado” o “economía libre”. Aunque tanto los mercaderes y el comercio existen desde que surgieron las primeras civilizaciones, el capitalismo como sistema económico no apareció hasta el siglo XIII en Europa. El capitalismo fue el sistema económico que sustituyó al feudalismo en gran parte del mundo. Antes del capitalismo, el trabajo era una obligación que derivaba de vínculos de servidumbre señorial, de la esclavitud o como obligación socio-moral de uno mismo hacia su comunidad. El capitalismo surgió para proponer el trabajo a cambio de capital (sueldos), en vez de por servidumbre o esclavitud, de ahí su nombre. Tradicionalmente, el socialismo es una doctrina que exige la sustitución de la propiedad privada por la colectiva en los medios de producción, cambio y distribución; del mismo modo, pide la distribución igualitaria de la riqueza y la eliminación de las clases sociales. Los antecedentes del socialismo son tan antiguos como la propia Historia de la Humanidad, pero el término “socialismo” fue acuñado a principios del siglo XIX. De hecho, en las aportaciones de los socialistas utópicos y, sobre todo, en los escritos de Karl Marx (1818- 1883) y Friedrich Engels (1820-1895) se hallan los antecedentes más inmediatos del socialismo moderno. En la actualidad, el socialismo se identifica con posturas ideológicas que aceptan el libre mercado en lo económico, aunque con una significativa intervención del Estado para corregir diferencias sociales. Primeras críticas al capitalismo Con los socialistas utópicos o pre-marxistas aparecieron las primeras críticas radicales al capitalismo, principalmente dirigidas a las bases de un sistema que consideraban causante de la miseria en que se hallaban sumidas grandes masas de la población. Estos llamamientos por parte de los primeros socialistas tenían procedencias y orientaciones bien distintas; sin embargo, había en todos ellos una idea central común: hacer desaparecer los motivos que determinaban que unos hombres explotaran a otros. Robert Owen (1771-1858) fue la figura más destacada del primer socialismo inglés, quien propugnaba la creación de ciudades de tipo cooperativo; por su parte, los socialistas ricardianos esbozaron las teorías de la explotación y la plusvalía, argumentando que el sistema de salarios privaba al trabajador de una parte del producto de su labor. Asimismo, el socialismo francés tuvo una gran influencia durante todo el siglo XIX. Henri de Saint-Simón (1760-1825) trató de instaurar una nueva ética social que regulara las relaciones entre ricos y pobres. De forma paralela, Charles Fourier (1772-1837) se propuso reorganizar la sociedad de tal modo que llegara a la armonía por medio de la formación de asociaciones cooperativas; y, finalmente, Joseph Proudhon (1809-1865) fue el primer
  5. 5. reformador social que se dio a sí mismo el nombre de anarquista: fue defensor de la teoría del valor-trabajo y expuso una reforma del sistema monetario que acabara con la escasez de crédito. Marx y Engels Tanto para Marx como para Engels, el socialismo es un estadio intermedio entre el capitalismo y el comunismo, un tipo de formación que sucederá al capitalismo, del mismo modo que éste sucedió al feudalismo. Según la interpretación marxista, el capitalismo será derrotado y el socialismo surgirá como consecuencia de la lucha de clases y las consiguientes revoluciones proletarias que las contradicciones internas del propio sistema capitalista generan. Es más, para ambos autores, el fin del socialismo es satisfacer las necesidades materiales y culturales de toda la sociedad y de cada uno de sus miembros, atendiendo al desarrollo de manera planificada de la economía nacional e incrementando la productividad del trabajo social. Bajo esta perspectiva, la economía socialista se apoya en la propiedad estatal, que pertenece al pueblo a través del Estado, y en la propiedad cooperativa, que define la que corresponde a un conjunto de grupos, a una colectividad. Es decir, la primera comprende las empresas del Estado relacionadas con la industria, el transporte, las comunicaciones, la agricultura y el comercio; mientras, el sector cooperativo se compone de las formaciones de consumo. La sociedad capitalista es un sistema político, social y económico; se basa en la producción e intercambio de mercancías, esto significa que para adquirir cualquier servicio u objeto necesario para vivir hay que tener el dinero para comprarlo. Dentro de esta se da una división de clases que no es homogénea, en principio se podría pensar que esas diferencias se dan según la forma en la que obtienen el dinero: los trabajadores reciben un salario y los capitalistas una parte de la plusvalía que aquellos generan, un beneficio. En dicha división se destacan:  La burguesía: propietaria de los medios de producción necesarios para reproducir esta sociedad.  El proletariado: se define como aquel que está desposeído de todo medio de producción que no sea su propia capacidad para trabajar. Las sociedades capitalistas están determinadas por un sistema económico caracterizado por:  En primer lugar, los medios de producción —tierra y capital— son de propiedad privada. En este contexto el capital se refiere a los edificios, la maquinaria y otras herramientas utilizadas para producir bienes y servicios destinados al consumo.
  6. 6.  En segundo lugar, la actividad económica aparece organizada y coordinada por la interacción entre compradores y vendedores (o productores) que se produce en los mercados.  En tercer lugar, tanto los propietarios de la tierra y el capital como los trabajadores, son libres y buscan maximizar su bienestar, por lo que intentan sacar el mayor partido posible de sus recursos y del trabajo que utilizan para producir; los consumidores pueden gastar como y cuando quieran sus ingresos para obtener la mayor satisfacción posible. Este principio, que se denomina soberanía del consumidor, refleja que, en un sistema capitalista, los productores se verán obligados, debido a la competencia, a utilizar sus recursos de forma que puedan satisfacer la demanda de los consumidores; el interés personal y la búsqueda de beneficios les lleva a seguir esta estrategia.  En cuarto lugar, bajo el sistema capitalista el control del sector privado por parte del sector público debe ser mínimo; se considera que si existe competencia, la actividad económica se controlará a sí misma; la actividad del gobierno sólo es necesaria para gestionar la defensa nacional, hacer respetar la propiedad privada y garantizar el cumplimiento de los contratos. Las relaciones sociales capitalistas se caracterizan porque en ellas las relaciones entre personas son mediadas por cosas (mercancías, medios de producción, billetes, monedas), de forma que dichas cosas adquieren unas propiedades que realmente pertenecen a las relaciones que median. Por ejemplo, las cosas tienen un precio, un valor, por ser producidas en una sociedad en la que una serie de productores y consumidores privados socializan la producción a través del mercado. Igualmente, un dinero en el banco produce un interés, pero lo hace porque el banco se encarga de convertirlo en capital (lo que implica invertirlo en alguna empresa para obtener una cuota determinada de la plusvalía arrancada a sus trabajadores), no porque sea dinero. Esto es lo que tradicionalmente se ha llamado ‘fetichismo’ de la mercancía, y por extensión, del dinero, del capital, etc. Características del socialismo 1. Medios de producción socializados En el socialismo, el conjunto de los medios de producción le pertenece a toda la sociedad, representada en la figura del Estado, de modo que son empresas estatales o empresas gerenciadas por el Estado las que se ocupan de motorizar la economía. A veces estas organizaciones asumen la forma de cooperativas, con autogestión por parte de la clase obrera.
  7. 7. 2. Planificación central La administración económica y la producción se centralizan en el Estado. En teoría se planifica y se gestiona en salvaguarda del interés del bien común y de la equidad. 3. Intervencionismo El Estado interviene permanentemente en las actividades económicas y sociales y en la distribución de los bienes, a fin de garantizar la equidad que sostiene en su ideario. 4. Diferencias entre socialismo y comunismo  El socialismonace desde el senodelcapitalismoyporestarazónnose oponealapropiedad privada. En cambio, el comunismo busca terminar con el capitalismo y con la propiedad privada.El socialismopretende quetodaslaspersonasde lasociedad esténinvolucradasen la administración de los medios de producción.  El comunismobusca controlar los medios de producción a través de un grupo selecto de personas que actúen en representación del Estado.  El socialismo busca principalmentedistribuir todos los recursos de acuerdo al trabajo de cada persona. En cambio, el comunismo es un sistema político y económico que busca distribuir todos los recursos de acuerdo a las necesidades de las personas. 5. Se opone al capitalismo El sistema socialista nació como una reacción a las desigualdades sociales que fueron surgiendo de la mano del capitalismo, que se desarrolló más que nada a partir de la Revolución industrial. 6. Eliminación de la explotación del hombre por el hombre En el ideario socialista está la intención de suprimir toda asimetría de poder económico en perjuicio de otros que pasan a ser los explotados. 7. Abolición de clases sociales En el ideario socialista está la intención de que no existan clases sociales con intereses antagónicos, como ocurre en los sistemas capitalistas. La única clase social legitimada es la del proletariado. 8. Puede convivir con la democracia A diferencia del comunismo, que se basa en la dictadura del proletariado, el socialismo, al menos desde lo teórico, puede funcionar bajo un régimen democrático. 9. Subordinación del individuo a la sociedad
  8. 8. El socialismo puede funcionar en la medida que el sujeto deje en un segundo plano sus necesidades personales para ponerse al servicio del proyecto social. 10. Burocracias administrativas La planificación centralizada y el manejo de tan amplia gama de unidades productivas va a menudo creando pesadas estructuras burocráticas administrativas, propensas a la ineficiencia o incluso a la corrupción. 11. Monopolio del Estado Ya que los medios de producción son del Estado, los servicios pasan a estar en manos de un único proveedor, por lo que el sistema asume un modelo monopólico. Quien no se siente satisfecho por el servicio obtenido no tiene otra opción. Las principales diferencias entre capitalismo y socialismo giran en torno al papel del gobierno y a la igualdad de economía. A continuación, se presentan las principales diferencias: Capitalismo Socialismo Definición Una teoría o sistema de organización social basado en el mercado libre y en la privatización, donde la propiedad se atribuye a las personas individuales. El sistema capitalista defiende la libertad económica, la elección del consumidor y el crecimiento económico. Una teoría o sistema de organización social basado en la exploración de la mayoría de los bienes en común, con propiedad atribuida a los trabajadores. En el socialismo, el estado controla la economía, y es responsable de reducir la desigualdad social, a través de programas que benefician a los pobres. Filosofía Los medios de producción son de propiedad privada, siendo operados y negociados para generar ganancias para propietarios o accionistas privados. Tiene énfasis en el lucro individual y no en los trabajadores o en la sociedad como un todo. Idea de transformación de la sociedad a través de la distribución equilibrada de propiedades y riquezas, disminuyendo la diferencia entre ricos y pobres. Las ganancias se distribuyen entre la sociedad para complementar los salarios. Ideas El capitalismo se opone a la intervención del gobierno en la economía, porque los Todos los individuos deben tener acceso a artículos básicos de consumo y bienes públicos.
  9. 9. Capitalismo Socialismo capitalistas creen que introduce ineficiencias. Un mercado libre produce el mejor resultado económico para la sociedad. Las industrias a gran escala son bienes colectivos y, por lo tanto, el retorno de esas industrias debe beneficiar a la sociedad como un todo. Principales defensores Richard Cantillon, Adam Smith. Karl Marx, Friedrich Engels, Lenin. Sistema político Puede coexistir con una variedad de sistemas políticos, incluyendo dictadura, república democrática, anarquismo y democracia directa. La mayoría de los capitalistas defiende una república democrática. Puede coexistir con diferentes sistemas políticos. La mayoría de los socialistas defienden la democracia participativa. Sistema económico Economía basada en el mercado con propiedad privada o corporativa de los medios de producción. Los bienes y servicios son producidos para lucrar y ese lucro es reinvertido en la economía para alimentar el crecimiento económico. Los medios de producción son propiedad de empresas públicas o cooperativas, y los individuos son compensados con base en el principio de la contribución individual. La producción puede ser coordinada a través de una planificación económica o de mercado. Estructura social Las clases existen de acuerdo con su relación con el capital: los capitalistas poseen parte de los medios de producción y obtienen sus ingresos de esa forma, mientras que la clase trabajadora depende de los salarios. Las diferencias de clase se disminuyen. El estatus deriva en las distinciones políticas, más que en las distinciones de clase. Religión Libertad de religión. Libertad de religión. Propiedad privada La propiedad privada del capital y de otros bienes es la forma dominante de propiedad. La propiedad pública y la propiedad del Estado desempeñan un papel secundario, y también puede haber cierta propiedad colectiva en la economía. Hay dos tipos de propiedad: la propiedad personal (casas, ropa, etc.) y propiedad pública, que incluye fábricas y medios de producción de propiedad del Estado, pero bajo el control de los trabajadores.
  10. 10. Capitalismo Socialismo Libre elección Todos los individuos toman decisiones por sí mismos, y deben vivir con las consecuencias de sus acciones. La libertad de elección permite a los consumidores impulsar la economía. La religión, el empleo y el matrimonio dependen del individuo. La educación es obligatoria. Coordinación económica El mercado determina las decisiones de inversión, producción y distribución. Los mercados pueden ser mercados libres, mercados regulados, o pueden combinarse con un grado de planificación económica dirigido por el Estado dentro de empresas privadas. El socialismo depende de una planificación para determinar decisiones de inversión y producción. La planificación puede ser centralizada o descentralizada. Ejemplos La economía mundial moderna opera en gran medida de acuerdo con los principios del capitalismo. Estados Unidos son ampliamente considerados el bastión del capitalismo, sin embargo, todo país desarrollados tiene algunos programas que son socialistas. Países socialistas son aquellos cuyas constituciones incluyen declaraciones sobre la protección de la clase obrera, como Cuba, Corea del Norte, China, Laos y Vietnam Estructura de propiedad Los medios de producción son de propiedad privada y operan para el beneficio privado. Esto alienta a los productores a involucrarse en actividades económicas. Las empresas pueden ser propiedad de individuos, cooperativas de trabajadores o accionistas. Los medios de producción son de propiedad social con la ganancia producida para toda la sociedad (en modelos de propiedad pública) o para todos los funcionarios miembros de la empresa (en modelos de propiedad cooperativa). Movimientos políticos El liberalismo clásico, el liberalismo social, el libertarianismo, el neoliberalismo, la socialdemocracia moderna y el anarquismo. Socialismo democrático, comunismo, socialismo libertario, anarquismo social y sindicalismo.
  11. 11. Capitalismo Socialismo Variaciones Capitalismo de mercado libre (también conocido como capitalismo del laissez faire), capitalismo de Estado (también conocido como neomercantilismo). Mercado de socialismo, comunismo, socialismo de Estado, anarquismo social. Primeros exponentes Las ideas de comercio, compra y venta, existen desde el inicio de la civilización. El capitalismo de libre mercado o laissez faire fue traído al mundo durante el siglo XVIII por John Locke y Adam Smith, buscando una alternativa al feudalismo. En 1516, Tomás Moro escribió en Utopía sobre una sociedad basada en la propiedad común de los bienes. En 1776, Adam Smith defendió la teoría del valor del trabajo, ignorando la visión de Kant de que los precios se derivan de la oferta y la demanda. Visión del mundo Los capitalistas ven las sociedades basadas en el mercado como símbolos de la libertad, enorgulleciéndose de permitir las libertades sociales y económicas no experimentadas en el ámbito del comunismo y del fascismo. El enfoque es el individualismo en oposición al nacionalismo. El socialismo es un movimiento del trabajador y de la clase media, todos por un objetivo democrático común. Modo de producción capitalista El modo de producción capitalista es uno de los modos de producción que Marx definió como estadios del devenir histórico, definidos por un determinado nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y una forma particular de relaciones de producción. Según la teoría marxista, es el siguiente al feudalismo y, en la predicción del futuro que implicaba el compromiso político de algunos marxistas, su lógica interna le conducirá a su desaparición y sustitución por el comunismo.1 Mientras que en la bibliografía no marxista el capitalismo suele definirse como un sistema económico, para el materialismo histórico, el capitalismo es un modo de producción, es decir, un régimen social o totalidad social. Modo producción socialismo: Según Marx, el modo de producción socialista se basa en un régimen de propiedad colectiva, lo que supone la abolición de la propiedad privada de los
  12. 12. medios de producción. En consonancia con ello, las relaciones de dominio y sometimiento se sustituyen por las de cooperación recíproca. Fundamentos del socialismo: El socialismo es, ante todo, un conjunto de ideas que conduce a una sociedad ideal. En tal sociedad, se supone, todo funcionará armónicamente. Dejarán de existir los conflictos entre los distintos seres humanos debido a la óptima planificación de los recursos y la producción. Para llevar a cabo esa sociedad ideal, se parte de la creencia de que “no existe la naturaleza humana intrínsecamente”, en la expresión de Adolfo Zerboglio, es decir, se supone que es el sistema de producción el que determina los pensamientos y acciones humanas, y no a la inversa. De ahí que sería cuestión de buscar el mejor sistema de producción y los seres humanos se adaptarán al mismo en cierto lapso de tiempo. Esta vez no deberíamos adaptarnos a la voluntad de Dios, o al orden natural, sino a la planificación social hecha por un hombre. Es por ello que la libertad no es considerada como algo esencial para el socialista, por cuanto se considera que la libertad es un valor dentro de la sociedad capitalista, y que no ha de ser esencial en la sociedad comunista. El socialismo presenta dos fases que es necesario tener presentes. Una es la etapa de transición desde el capitalismo al socialismo, en la que se hacen severas críticas al primero sin tratar de mejorarlo, sino que se busca reemplazarlo a través de la revolución, que puede adquirir características violentas. La segunda fase comienza con la “dictadura del proletariado” y sigue con la consolidación de la sociedad planificada y la adaptación mencionada. Mientras que, para el pensamiento liberal, es prioritario el individuo antes que la sociedad, para el socialista es prioritaria la sociedad antes que el individuo, de ahí que, para él, la vida individual tiene poco valor, y menos aún la tendrá la de los opositores. En cierta forma suponen constituir una especie de “clase elegida” o “pueblo elegido”, por cuanto atribuyen al capitalismo estatal (socialismo), y a la dictadura del proletariado, características de pleno humanismo, mientras que observan a los empresarios, comerciantes y profesionales (la burguesía) como personas carentes de aquellos atributos.
  13. 13. Describen la sociedad capitalista en una forma negativa, que no admite mejoras, sino que proponen su total derrumbamiento. Sostienen que existe una lucha entre opresores y oprimidos, que culmina con la explotación de estos últimos. Por el contrario, pueden verse en sociedades reales muchos “burgueses” que no presentan tales características, mientras que la competencia se da entre distintos empresarios, siendo los empleados y accionistas aliados de aquél para quien trabajan o en cuya empresa invierten su capital. Así como muchos alemanes, luego de haber escuchado una, diez, mil, un millón de veces, que la culpa de todos sus males, y de Alemania, la tenían los judíos, lo que provocó el holocausto, los marxistas repiten una, diez, mil, un millón de veces, que la culpa de todos los males la tienen los burgueses explotadores, lo que también llevó al mayor genocidio del cual se tenga noticias (especialmente en la ex URSS y China). Ante esa prédica, no es extraño que la “dictadura del proletariado” sea ejercida por gente llena de odio contra la clase burguesa (en general, la gente decente) y cuyas acciones estén motivadas por cierta necesidad de venganza. Al promover la expropiación y estatización de los medios de producción, se concentra el poder económico en un partido, o en una persona, situación altamente riesgosa para los opositores, que son considerados “enemigos”. En la sociedad ideal, existe igualdad de derechos, pero no de obligaciones, ya que se adopta aquella expresión de Marx: “De cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad”. De ahí que los más capaces para trabajar deban hacer mayores aportes que los menos capaces, pero todos recibirán beneficios en forma igualitaria. Parece ser, sin embargo, que a pesar de los muchos años de comunismo en varios países, la población simplemente optó por trabajar al menor ritmo posible. Mientras que el empresario, en una sociedad libre, debe innovar y aumentar la productividad, para no verse desplazado del mercado, el empresario, en el socialismo, no tiene esas necesidades, ya que sólo debe adaptarse a lo que viene planificado por los políticos a cargo de la planificación central. De ahí las grandes diferencias entre calidades en productos destinados a una misma utilidad. En la sociedad libre han de ser los aspectos afectivos, es decir, netamente humanos, los vínculos de unión entre los hombres, mientras que en el socialismo han de serlo los medios
  14. 14. de producción y el trabajo. En lugar de proponer una gran familia, el socialista propone una gran sociedad anónima. Como los marxistas se consideran un sector “iluminado”, poseedor de la “verdad”, están deseosos de “liberar” a otros pueblos de la opresión capitalista, de ahí que en ellos surgen ambiciones imperialistas, especialmente cuando poseen cierto nivel de armamento. No es fácil convencer a quienes siempre tienen en la mente una sociedad ideal, planificada, el socialismo, al cual se le opone una sociedad real e imperfecta. De todas formas, para ejemplificar las ventajas de la propiedad privada respecto a la propiedad estatal, considérese el caso de los elefantes y las jirafas, que no son de nadie (o son del Estado) estando en vías de extinción, mientras que los animales domésticos y el ganado, crecen en número por cuanto tienen dueños que los cuidan adecuadamente. La muralla de Berlín, y otros aspectos carcelarios, no presentan inconvenientes a quienes aspiran a ocupar los puestos altos en la sociedad comunista que promueven. También es vista con agrado por quienes tienen muy pocas aspiraciones y que, en una sociedad igualitaria, se verán liberados de tener que envidiar a aquéllos que tienen proyectos, ambiciones y capacidad suficiente para hacerlos realidad. El físico Andrei Sajarov, respecto de la sociedad soviética, expresó: “Atrincherada en su bienestar la minoría satisfecha…..”, haciendo referencia a la etapa en la que siempre queda estancada la utopía socialista, es decir, en la dictadura del proletariado y en el capitalismo estatal. Podemos decir que el mayor enemigo de esta utopía es la propia naturaleza humana. Fundamentos capitalistas: En tiempos en que mucha gente (incluidos intelectuales de izquierda y dirigentes sindicales) se empeña en “dar las gracias” al gobierno por tal o cual concesión, y en que otra mucha gente nos llena de promesas electorales, es conveniente subrayar que la sociedad capitalista es una sociedad asentada en la explotación. Esto significa, entre otras cosas, que lo que reciben los trabajadores como salario no es más que una parte del producido por ellos mismos. Por supuesto, ésta es una idea intragable para los defensores del orden existente. Es que si existe explotación, los explotados no tienen nada que agradecer, ya que siempre están recibiendo una pequeña parte de lo que generan. Y si esta idea se generalizara, los trabajadores terminarían considerando a sus gobernantes y a los políticos del sistema, no como almas caritativas preocupadas por el bienestar del pueblo, sino como lo que son, defensores del orden social explotador. De ahí el empeño de los ideólogos del sistema en negar validez a la teoría marxista. A fin de aportar elementos al debate, reproduzco (con ligeras modificaciones) una nota que escribí en noviembre de 2008. Es una
  15. 15. argumentación sencilla a favor de la tesis que dice que en la sociedad capitalista el trabajo asalariado es explotado. Fue presentada por Marx (en El Capital) y aquí me limito a exponerla con cierto detalle, y a establecer sus conexiones con la llamada superestructura, así como sus consecuencias para lo que usualmente se enseña en economía. El argumento no sólo es lógico, sino también histórico. Situación A : una sociedad feudal ideal Partimos de un modelo de pequeña sociedad feudal. Hay un señor feudal que posee una extensión de tierra. Esta extensión de tierras se divide en dos partes. Una parte es tierra del señor ; otra parte, de igual extensión que la del señor, está ocupada por 20 familias campesinas. Cada una de las 20 familias posee un lote de tierra. Con el trabajo en el lote, cada una obtiene (descontada la semilla para volver a sembrar) una unidad neta de cereal, que consume íntegramente, elaborando el pan. Los campesinos no son propietarios de los lotes ; pero los poseen “de hecho”, así como sus herramientas de trabajo. Legalmente los lotes son propiedad del señor. Por ese motivo los campesinos están obligados a pagar un tributo al señor, que consiste en trabajar la tierra del señor ; y no pueden abandonar las tierras. Propiamente, son siervos campesinos. Los siervos campesinos trabajan 6 días ; 3 en sus lotes, y 3 en la tierra del señor ; los domingos descansan. En la tierra del señor producen (también descontada la semilla para volver a sembrar) 20 unidades netas de cereal que, naturalmente, van para el señor. El señor y su familia consumen 7 unidades de cereal (están mejor alimentados que los campesinos). El señor utiliza otras 1,5 unidades de cereal para mantener a un intelectual, quien explica a los campesinos que el orden social deriva de la voluntad de dios, y no tiene sentido intentar cambiarlo. También emplea 7,5 unidades de cereal para alimentar a 5 soldados (los soldados también consumen un poco más que los campesinos) que cuidan que los siervos campesinos no se rebelen, y cumplan con sus obligaciones. Por último, vende las 4 unidades de cereal restantes a un comerciante que viene de lejos. Éste le provee de armas para sus soldados ; de algún libro para el intelectual ; y de bienes de lujo (por ejemplo, a la señora del señor feudal le encantan las sedas). Cómo se juzga : Un marxista dirá que los campesinos no reciben remuneración alguna por los 3 días semanales que trabajan en la tierra del señor. El señor se apropia de un excedente por el que no ha trabajado, y del que vive él mismo, su familia, los soldados y el intelectual. Por lo tanto los campesinos son explotados. Un intelectual economista neoclásico acordará en esto. Situación B : trabajo asalariado y capitalismo El modo de producción capitalista se ha instalado. El señor se las ha ingeniado para despojar –violencia mediante, pero esto apenas es un “detalle histórico”– a los campesinos de sus lotes de tierra y sus instrumentos de trabajo. Los campesinos han dejado de ser siervos, y pasaron a ser trabajadores libres. Son libres porque han sido “liberados” de los medios de producción y de la tierra, y pueden vender su fuerza de trabajo. La tierra, los instrumentos de trabajo y la semilla son propiedad privada del señor. Pero éste ya no es “señor”, sino “empresario capitalista”.
  16. 16. Los 20 campesinos trabajan toda la tierra (la que antes propiamente era del señor y la que conformaba sus lotes) y producen 40 unidades netas de cereal. A cambio reciben una masa salarial en dinero, que equivale a 20 unidades de cereal. Lo suficiente para que cada familia se mantenga. El empresario lleva las 40 unidades de cereal al mercado más cercano. Los campesinos asalariados concurren a ese mercado y compran 20 unidades de cereal con el salario que han recibido. Con el dinero recibido el empresario paga el siguiente salario a los campesinos ; que éstos gastarán comprando de nuevo cereal ; con lo que el dinero volverá a manos del empresario, y así de seguido. El salario es una asignación dada a los campesinos para participar del producto que ellos mismos reproducen constantemente con su trabajo. Pero además en cada ronda al empresario le queda el equivalente de 20 unidades de cereal, que realiza en dinero al vender el producto en el mercado. Ese excedente en dinero es la plusvalía. Ahora, como antes, emplea el equivalente de 7 unidades para el consumo. Le quedan 13 para impuestos y otros gastos. Paga impuestos por una suma de dinero equivalente a 9 unidades del cereal que vendió. Con esto pueden mantenerse 5 soldados y un intelectual, que están contratados por el Estado. El intelectual, que ahora es economista, explica que los campesinos reciben una paga por su trabajo, y que la ganancia se debe al sacrificio que realiza el capitalista al postergar su consumo ; esto es, la ganancia proviene de su abstinencia. Después de consumir y pagar impuestos, al empresario le queda el equivalente a otras 4 unidades. Pero en lugar de gastarlo en lujos, ahora está dispuesto a invertir ese dinero productivamente, arrendando tierras vecinas y contratando más campesinos para trabajar. Ya habrá tiempo para disfrutes. Está a un paso de convertirse en una máquina dedicada a acrecentar el capital que adelanta en cada ciclo de producción. De manera que tiene razón el economista. Su ganancia es un premio por su abstinencia. Nadie se sacrifica como él por el avance del progreso humano. Su lema pasa a ser “acumular y acumular”. Cómo se juzga : Un marxista dirá que con respecto a la situación A, donde la explotación aparecía de manera diáfana, sólo se modificó la forma social, esto es, la relación social. En A los campesinos producían 20 unidades de cereal que consumían directamente ; y 20 unidades de cereal que entregaban al señor. En B los trabajadores campesinos siguen produciendo 20 unidades de cereal para su consumo. Y otras 20 unidades por las que no se les paga. Ahora, como antes, los productores entregan trabajo sin recibir nada a cambio. Éste es el secreto de la plusvalía, o ganancia del capitalista. Tampoco desapareció la coerción sobre los campesinos. Antes los campesinos estaban sujetos a la tierra y eran obligados por los soldados a trabajar en la tierra del señor. Ahora son libres ; pero si no trabajan como asalariados del empresario, se mueren de hambre. Por lo tanto están obligados a contratarse como asalariados. Se ve que la ganancia no proviene de que el empresario se abstenga de consumir (¿alguien ha hecho la prueba de dejar de consumir para ver si lo ahorrado crece por sí mismo ?). Muy distintas serán las conclusiones del economista neoclásico moderno. Heredero de aquel viejo intelectual que teorizaba sobre la abstinencia, dirá que aquí no hay explotación alguna. Provisto de sus correspondientes funciones de utilidad y producción, explicará que lo que gana el empresario se debe al “rendimiento marginal de la tierra y del capital” (el “capital” es el arado y demás herramientas, que parecen “rendir” sin que haya trabajo humano). Y dirá también que lo que gana el campesino es igual a la productividad marginal de su trabajo. ¿Explotación ? ¿Lucha de clases ? ¿Relaciones sociales de producción ? Palabrería marxista para confundir a los jóvenes y desviar a la ciencia de su recto camino. Queda sin embargo
  17. 17. por responder la pregunta clave : Si no hay explotación en la sociedad capitalista, ¿qué diferencia de fondo se establece entre la situación A y B descritas ? Éste es el problema a resolver por quienes impugnan la teoría de la explotación de Marx. Evolución del capitalismo: Los inicios del capitalismo moderno normalmente se hacen coincidir con la revolución industrial, que se inició en la Inglaterra de mediados del siglo XVIII. Según la tesis más extendida, en aquella época se habría producido una mutación, que conllevaría una tendencia gradual, en el paso de la fase de acumulación originaria del capital a la del desarrollo, es decir, del crecimiento sostenido. Por crecimiento sostenido se entiende el desarrollo de las actividades productivas -industriales, agrícolas, comerciales, financieras y de servicios- tanto en términos de volumen de negocios como de progreso científico y tecnológico aplicado a los procesos productivos, aparte de incrementos, diferenciaciones y especializaciones de las actividades empresariales. A estos cambios vienen generalmente asociadas las mejoras en la calidad de vida y en la disponibilidad de bienes y servicios. En otros términos, el desarrollo de las actividades productivas, de negocios y financieras iría acompañado del progreso civil y social, si bien gradualmente y con contradicciones y retrocesos temporales. No habría grandes dificultades para asumir en grandes líneas tal visión de la evolución histórica del capitalismo moderno, siempre que se eviten las exageraciones, aparte de la omisión de numerosos y consistentes aspectos que contrastan de forma patente con tal reconstrucción del proceso histórico, en muchos puntos excesivamente optimista y parcial. Existe el riesgo, entre otras cosas, en caso contrario, de dar por descontado un poco apresuradamente que haya habido una suerte de auténtico cambio en la naturaleza del sistema socioeconómico. Resulta indudable el paso de una fase, en la que la característica principal era la expansión física y la conquista de territorios y recursos, a otra de autodenominado desarrollo, o crecimiento sostenido, en la que el papel más importante era interpretado por las aplicaciones en las actividades productivas de las invenciones y descubrimientos científicos y tecnológicos. Está claro que a favorecer y apoyar tal paso han contribuido el incremento de la demanda de bienes de consumo, inducido por una distribución menos desigual del rédito y de la riqueza, el ya indicado progreso científico y tecnológico y las innovaciones en las técnicas y en las instituciones monetarias, crediticias y financieras.
  18. 18. El hecho de que, por un tiempo insólitamente largo, el incremento de la capacidad productiva haya superado la dinámica demográfica europea, ha hecho que se determinase alguna mejora en las retribuciones y en las condiciones de vida de los trabajadores, capaz de implicar una expansión de la demanda de bienes de consumo y un incremento de las inversiones para su producción. En medida ciertamente relevante, esta evolución del sistema socioeconómico parece ir pareja a un incremento de la oferta de trabajo por parte de las empresas recién nacidas, en las que se intentaba afrontar las demandas de la clase trabajadora en formación en las diferentes naciones europeas, sobre todo como consecuencia de las migraciones hacia el nuevo y novísimo mundo. En un cierto periodo, en el paso del mercantilismo al capitalismo moderno, las leyes de la oferta y la demanda, sin ahorrar sufrimientos, angustias y represiones, de alguna forma han funcionado a favor de la clase trabajadora. Tal situación favoreció la formación y el incremento de las clases trabajadoras y de las medias, o sea, sobre todo funcionarios y directivos de empresas y administraciones públicas, y trabajadores autónomos, generalmente en posesión del necesario título académico. A esto se añadió, como efecto y causa derivada, una cierta mejora en las condiciones económicas de esta componente de la sociedad, sin que, en términos absolutos, fueran perjudicados réditos y niveles de riqueza de las clases aristocráticas y burguesas. En sentido relativo, en la tendencia general al incremento de la riqueza en su conjunto, se produce alguna atenuación de los niveles de desigualdad a favor de las clases trabajadoras y de las clases medias, con el consiguiente incremento para ellas de la posibilidad y propensión de la compra de bienes de consumo. El incremento de la demanda y, por ello, de las oportunidades de beneficio, constituyó, por otra parte, el estímulo para la aceleración de las inversiones en las actividades productivas, comerciales y financieras, y para la búsqueda de posteriores innovaciones científicas y tecnológicas susceptibles de aplicarse en los procesos productivos. Pero todo esto no quiere decir que la fase expansiva, con sus características de agresión, opresión, explotación, represión y sus consecuencias criminales y corruptas o ilegales, cese o se reduzca en términos numéricos y de valor monetario. Parece incluso que habría que admitir que ha ocurrido exactamente lo contrario. De hecho, es innegable que en gran parte del planeta, la perteneciente a los considerados como países emergentes, perduran todavía sustancialmente inalteradas las prácticas de sobre- explotación, represión y falta de respeto hacia el medio ambiente, típicas del capitalismo primitivo y de la acumulación originaria. En resumen, las transformaciones del capitalismo moderno, en el sentido de una “civilización” o “edulcoramiento” y de la pérdida de sus características de una mayor crudeza, no han implicado los aspectos de la vida, ni todo el
  19. 19. planeta ni toda época y no sin involuciones y vueltas atrás al crimen y a la barbarie de los tiempos de la esclavitud, de los negreros y de las guerras del opio. Si admitimos que se puede hablar de una pérdida tal -lo que resulta controvertido- no sería ni total ni definitiva, ni siquiera global. Los últimos acontecimientos del capitalismo moderno, a partir de la segunda gran crisis de 2008, aparte de sacar a la luz los aspectos a la vez fraudulentos e irracionales, han demostrado como una constante, como su misma condición de existencia, la necesidad de expandirse continuamente, preferiblemente a ritmos cada vez más rápidos. La historia reciente parece haber enseñado sin ningún género de duda que, cuando resulta imposible la adquisición de nuevos territorios por estar ocupado todo el planeta, la expansión del capitalismo moderno ha asumido sobre todo la forma del incremento estratosférico de los valores monetarios y los instrumentos financieros. Todo esto aparece cada vez más en contraste no solo con los principios, las reglas y las ideologías consideradas como fundamentales en el sistema socioeconómico imperante, sino también con el sencillo sentido común. Parece que se deba afirmar, a la luz de los hechos, que el capitalismo moderno en su arco de vida ha cambiado ciertamente en la forma, pero no gran cosa en su naturaleza y sustancia. La “mano invisible” del capitalismo El enunciado más completo del concepto de “mano invisible” de Adam Smith se encuentra en la Teoría de los sentimientos morales, publicada en 1759, diecisiete años antes de su más famosa Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones: Los ricos no hacen más que escoger en gran cantidad lo que es más precioso y agradable. Consumen poco más que los pobres y, a despecho de su natural egoísmo y de su natural rapacidad, no piensan en otra cosa que en su propia conveniencia; el único fin que se proponen dando trabajo a millares de personas es la satisfacción de sus vanos e insaciables deseos, no obstante comparten con los pobres el producto de todas sus mejoras. Son guiados por una mano invisible a hacer casi la misma distribución de las cosas necesarias para la vida que se haría si la tierra estuviera dividida en partes iguales entre todos sus habitantes, y así, sin quererlo, sin saberlo, hacen progresar el interés de la sociedad, y ofrecen medios para la multiplicación de la especie.
  20. 20. Poco antes, el autor se había expresado en los siguientes términos: No sirve para nada que el soberbio e insensible propietario agrícola inspeccione sus vastos campos y que, sin pensar en las necesidades de sus hermanos, en la imaginación consuma él todo el grano que recolecta. El conocido refrán popular que dice que el ojo es más grande que la panza nunca ha sido tan certero como en este caso. La capacidad de su estómago no se corresponde con la inmensidad de sus deseos, y no es mayor que la del más humilde campesino. No tiene más remedio que distribuir el resto entre quienes preparan, del mejor modo posible, lo poco que él mismo utiliza, entre quienes cuidan el palacio en donde ese poco será consumido, entre quienes consiguen y mantienen en orden las bagatelas y naderías que se usan para administrar la grandeza. Todas esas personas, así, reciben de su lujo y de su capricho esa parte de cosas necesarias para la vida que en vano habrían esperado de su humanidad y de su justicia. La producción del terreno mantiene en todo momento casi el mismo número de personas que está en grado de mantener. No hace falta subrayar cómo las argumentaciones de Smith sobre la acumulación y reparto de la riqueza se refieren exclusivamente a los bienes de consumo y, sobre todo, a los artículos de alimentación. Es, por otro lado, transparente, una suerte de disparate, unido a bastante desprecio, la pretensión del rico de acumular riqueza y poder. El autor saca a la luz la sustancial impotencia, en cuanto que el mismo ejercicio del poder obtenido a través de la acumulación y la concentración tiene como consecuencia, directa o indirecta, la ampliación de los frutos de la riqueza acumulada a los otros miembros de la colectividad. Los ricos, de hecho, acumulan riqueza y poder, que en el fondo consisten en la posibilidad de usar a los otros, o sea, de servirse de su capacidad de trabajo, de su fuerza-trabajo. Asimismo, en instituciones como la servidumbre de la gleba o la esclavitud, es el mismo cálculo de conveniencia del rico el que le obliga a mantener en vida y en eficiencia física a quien le debe servir. Ni por casualidad y no de forma manifiestamente infundada, el jurista Guido Rossi, en una entrevista publicada el 6 de junio de 2008 en el diario italiano La Repubblica sostenía que la metáfora de Smith de la mano invisible debe considerarse como algo más que una exaltación de la doctrina liberal del laissez faire; de alguna forma se puede interpretar como todo lo contrario: “Uno de sus conceptos más equívocos es el de la mano invisible. Se ha impuesto la idea de que Smith ha querido decir que el mercado se debe dejar a sí mismo porque alcanza automáticamente un virtuoso equilibrio. La mano invisible se ha convertido en el argumento principal de los neoliberales. En realidad, Smith toma prestada la imagen de la mano invisible, con mucha ironía, del tercer acto del Macbeth de Shakespeare. Macbeth habla de
  21. 21. la noche y de su mano sangrienta e invisible, que le quitará la palidez del remordimiento antes del asesinato. Smith se burla de los capitalistas que creen poder gobernar los mercados”. Obviamente, también los hombres de negocios y las clases dirigentes del tiempo de Smith, como en cualquier otro tiempo y lugar, estaban interesados en la acumulación de poder económico, financiero y político, mucho más que en el consumo de bienes y alimentos. Y es sobre el consumo de bienes alimentarios, mucho más que de bagatelas y naderías, donde se centra la atención, el buen sentido y la ironía de Smith. La antipatía de Smith por las clases ricas y su propensión a la acumulación y a la concentración de riqueza es cualquier cosa menos casual; a tal fin, los párrafos reproducidos no constituyen una excepción sino la regla del pensamiento del autor. Por lo demás, para Smith solo el trabajo presente o pasado constituye una justificación aceptable de la propiedad y, como es notorio, incluso la base y la unidad de medida de su valor. A diferencia de otros autores precedentes y posteriores, Smith no manifiesta ninguna predilección ni se empeña en defensa alguna de la renta, de la exención del trabajo y del consumo abundante. Del mismo modo, es notorio y manifiesto su desprecio y aversión hacia las actividades financieras y, de modo especial, hacia las maniobras monetarias. No por casualidad el pensamiento económico clásico, del que Smith es considerado universalmente como el precursor, se funda en la condena sin paliativos del mercantilismo y de sus políticas basadas en los monopolios, los privilegios, las concesiones y las restricciones al comercio y a la industria, aparte de las maniobras monetarias y cambiarias tendentes a favorecer el flujo y la acumulación de metales preciosos. Smith era un niño cuando murió John Law, economista y financiero también escocés como él, que había embarcado a Francia en la loca aventura de la compañía del Mississippi, basada sobre todo en la creación de papel moneda en cantidades estratosféricas para la época, además de títulos accionariales Especulación, burbuja, crisis financiera eran también entonces fenómenos nada raros, con los habituales aspectos irracionales, que a veces asumían tintes sorprendentes que llegaban al paroxismo, como en el caso de la llamada fiebre de los tulipanes, que afectó a Holanda en los años treinta del pasado siglo. Estos fenómenos eran ajenos a Inglaterra, que incluso había sido, por decirlo de algún modo, la cuna de los primeros desastres financieros de gran calado desde 1296, con la quiebra de la
  22. 22. banca Riccardi de Lucca (Italia), y cincuenta años después con la caída de los Bardi, los Peruzzi y otros banqueros de Florencia. En relevante o decisiva manera, la ruina de aquellas multinacionales financieras ante litteram fue debida a la insolvencia del rey inglés y a su megalomanía. Con toda certeza, estas lecciones del pasado reciente y remoto no fueron olvidadas por Smith, cuyo pensamiento, al contrario, fue constantemente caracterizado por la prudencia, el equilibrio y el sentido común. Y por tanto es improbable, si no imposible, que él aprobara o recomendara las políticas monetaristas y proteccionistas actualmente en auge, que no son otra cosa que una reedición de las prácticas mercantilistas condenadas por Smith pero puestas en práctica por gente que, al menos de palabra, no hace más que citar sus ideas y principios. Evolución del socialismo: El socialismo se inicia a partir de la Revolución francesa en 1789, que causó el derrocamiento de la clase feudal francesa y la ascensión al poder de la burguesía. En el siglo XVIII y XIX los principales países de Europa desarrollan el proceso de sustitución del feudalismo por el capitalismo como sistema económico, y los estados feudales se unen para formar las modernas Naciones-Estado. Inglaterra fue la cuna del socialismo utópico. Existen dos causas importantes que dan al socialismo utópico inglés su carácter peculiar: la revolución industrial, con su cortejo de miserias para el naciente Proletariado, y el desarrollo de una nueva rama de la ciencia: la economía política. Recordemos entre los socialistas utópicos a Robert Owen (1771-1858), quien fue el primero en considerar al proletariado como clase independiente con intereses comunes. En Francia tuvo un carácter más filosófico que en Inglaterra. Su primer representante fue el conde Henri de Saint-Simon. Propuso la Federación de Estados Europeos, como instrumento político para evitar las guerras y asegurar la paz mundial. Al mismo tiempo Carlos Fourier, concibió los falansterios --comunidades humanas regidas por normas de libre acuerdo y economía socializada. De la inspiración de los principios fourieristas se constituyeron algunos falansterios. Poco después aparece la teoría marxista que desde una teoría crítica del capitalismo, desarrolla una propuesta política: el socialismo científico. Karl Marx postula en su obra "El Capital" la diferenciación entre «valor de uso» y «valor de cambio» de una
  23. 23. mercancía y la definición de plusvalía, siendo éstas sus mayores contribuciones a la economía política; no obstante, los economistas modernos no utilizan estos conceptos del mismo modo que lo hacen los seguidores de la escuela marxista del pensamiento económico. Entre los socialistas hubo una temprana división entre marxistas y anarquistas. El marxismo como teoría recibió muchas interpretaciones, algunas de ellas constituirán durante muchas décadas la base ideológica de la mayoría de partidos socialistas europeos. Más tarde, a raíz de la Revolución rusa y de la interpretación que le dio Lenin, el marxismo-leninismo se convertiría en el ideario de los partidos comunistas, agrupados bajo la III Internacional. La teoría marxista se construye en debate con el anarquismo. El anarquismo se podría inscribir dentro de los debates tempranos del socialismo, que como ideal busca que las personas decidan sobre sus vidas directamente. Propugna la abolición del Estado y de toda autoridad. Es la corriente con un trasfondo de respeto y valoración al sujeto o individuo, y que considera a la libertad como el camino y el objetivo del socialismo y que propone la horizontalidad en las asociaciones humanas voluntarias, la autonomía local junto con la autoorganización de los movimientos sociales frente a las instituciones del Estado y a las multinacionales y monopolios propios del capitalismo. La meta del socialismo libertario es construir una sociedad basada en las libertades civiles, la equidad social, la iniciativa personal, la cooperación moral de un individuo, eliminando las clases sociales estratificadas, promoviendo estructuras políticas y económicas autogestionarias, descentralizadas o distribuidas. El socialismo alcanza su apogeo político durante el siglo XX en el bloque socialista de Europa, la URSS, estados socialistas de Asia y del Caribe. Cartel propagandístico soviético, ilustra a Lenin "limpiando" simbólicamente el mundo de los reyes, ricos e imperialistas , glorificando así el socialismo. Durante la segunda mitad del siglo XX fue de gran importancia para el llamado bloque socialista, que la Unión Soviética liberara a los países ocupados del Tercer Reich en el frente oriental durante la Segunda Guerra Mundial, pues estos mismos posteriormente adoptaron sistemas de gobierno socialistas que hicieron que el campo socialista alcanzara un amplio dominio. Indicadores del auge socialista durante el siglo XX son por ejemplo, los grandes avances en la tecnología, como por ejemplo en los programas espaciales, así como la gran tecnología militar, principalmente en la Unión Soviética.
  24. 24. Tras la Segunda Guerra Mundial, la tensión militar-ideológica entre el bloque socialista, encabezado por la URSS, y el capitalista, encabezado por Estados Unidos, desembocó en un enfrentamiento político que se conocería como Guerra Fría. Se conoció de ella extraoficialmente y fue la competencia por la superioridad en todos los aspectos y lograr así el dominio completo (pero no directo) de la mayor cantidad de países. Culminó con la desintegración de la URSS por fuertes presiones internas y externas y seguida de una repentina crisis en los demás estados socialistas, principalmente los europeos.
  25. 25. Conclusión: Gracias a la elaboración de este trabajo hemos podido llegar a conocer mucho más acerca de los temas relacionados con la economía, entre ellos conocimos que hay un sistema económico dominante en el mundo actual el cual comenzó en la baja edad media, hacia los siglos XIII y XIX, a esto es conocido como capitalismo, también pudimos conocer que el capitalismo tiene varios tipos, entre los cuales tenemos: el capitalismo mercantil, industrial y financiero. Los filósofos o científicos estudiantes del capitalismo dieron a conocer que muchas personas piensan que no hay una alternativa al capitalismo, que lo mejor que podemos hacer es tratar de mejorarlo un poco de un lado y un poco de otro, y que podemos extraer lecciones de las experiencias del siglo XX; ahora sabemos que el deseo de desarrollar una sociedad que sea buena para la gente no es suficiente, para poder crear un mundo mejor debemos estar preparados para romper la lógica del capital. También aprendimos que hay una ideología política que designa aquellas teorías y acciones políticas que defienden el sistema económico y político, esto es llamado socialismo, el cual continua siendo un termino de fuerte impacto político, que permanece vinculado con el establecimiento de un orden socioeconómico construido por, para, o en función de, una clase trabajadora organizada originalmente sin un orden económico propio; conocimos también una ideología política cuya principal consecución de una sociedad en la que los principales recursos y medios de producción permanezcan a la comunidad y no a los individuos, esto se hace llamar comunismo, el cual surgió a principios del siglo XIX, una de las características del comunismo es que debe luchar por medio de la revolución para lograr la abolición de la propiedad privada, ya que la responsabilidad de satisfacer las necesidades publicas recaen en el estado. Por otra parte, aprendimos que los temas anteriores poseen ventajas y desventajas como todas las cosas. Y por último estudiamos las escuelas del pensamiento económico, la cual es la que estudia la historia de los esfuerzos intelectuales por entender y explicar los fenómenos económicos; en esta escuela también se encuentran personajes o autores de gran relevancia o importancia, alguno de ellos es: Francois Quesnay, Adam Smith, Thomas Robert Mathus, David Ricardo, John Stuart Mill, Claude Henri de Rovroy, Robert Owen, Karl Marx, Alfred Marshall, Wassily Leontief, entre otros. Estos conocimientos nos sirvieron de mucho para conocer más a fondo sobre cada tema establecido y planteado en este trabajo, por otra parte será de gran ayuda en un presente o futuro debido a que esta información llegara a manos de otras personas y conocerán más sobre la historia de la economía y todo lo referente a ello.

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