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Sermones Culto Adoración Joven

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Sermones utilizados para 24HM utilizados en el Culto Joven
Año 2015

Veröffentlicht in: Seele & Geist
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Sermones Culto Adoración Joven

  1. 1. índice Un hombre de confianza Frentes estratégicos 24 horas de mayordomía Sermonario de mayordomía para culto de adoración y culto joven Una vida destruida ¡Cristo es el líder! Creados para multiplicar Usemos lo que tenemos Nombrado para gobernar la vida Un pacto de oración Vida saludable en el siglo XXI Gimnasia espiritual Reflectores de su gracia Pacto de fidelidad a la Biblia A la sombra de su sabiduría ¿Cuál es mi salario? El dueño del mundo Cansados de esperar Una obligación mayor ¿Existe algún futuro en sus planes? Dueño de mi adoración Comprometidos con el reino Inmensamente ricos Un pueblo próspero Notas 3 5 5 6 8 13 18 23 28 33 39 44 50 55 61 66 70 75 80 85 91 96 101 106 111 1.- 2.- 3.- 4.- 5.- 6.- 7.- 8.- 9.- 10.- 11.- 12.- 13.- 14.- 15.- 16.- 17.- 18.- 19.- 20.- 21.- 22.- 23.- 24.- 25.-
  2. 2. El pueblo había experimentado una reforma espiritual extraordinaria reciente- mente a manos del nuevo joven rey. Las cosas comenzaron a funcionar más rápido de lo que ellos imaginaban, y se percibía un clima completamente diferente, positivo y reflexivo en cada habitante del pueblo. Sin embargo; pronto pasarían por una prueba durísima. El ejército enemigo era conocido por su crueldad y excesiva vileza al tratar con todos sus opositores. Nadie lo había derrotado hasta aquel momento. Todos preferían negociar y pagar pesados tributos a cambio de preservar sus vidas. El joven rey contaba con un pequeño ejército, pocas armas y muchas desventajas; no existía forma de equipararse con el ejército enemigo. Empero; había algo que tenía este rey que inspiraba. Sin mayor pérdida de tiempo reunió al pueblo y organizó a su ejército y les dijo: “Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él. Con él está el brazo de carne, mas con nosotros está Jehová nuestro Dios para ayudarnos, y pelear nuestras batallas. Y el pueblo tuvo confianza en las palabras de Ezequías rey de Judá” 2 Crónicas 32:7-8 Éste nuevo rey tenía algo que pocos tienen, pero que marca la diferencia: CONFIANZA. Ezequías confiaba en Dios. No tenía a nadie más. No contaba con un gran ejército, no contaba con sofisticadas armas, no contaba con dinero, y menos Unhombrede Confianza Apreciado Director de Mayordomía ________________________________ 3
  3. 3. aún contaba con experiencia. Pero Ezequías contaba con Dios. ¡Suficiente! Quien cuenta con Dios cuenta con todo. ¿Ya te preguntaste quién es un mayordo- mo? Te respondo. Un mayordomo es un HOMBRE DE CONFIANZA, es alguien que confía en Dios completamente. Es alguien que aunque la adversidad se muestre durísima, él confía y confía, y sigue confiando en Dios. Pero hay algo más. ¿Notaste cómo termina el versículo ocho? Dice: “Y el pueblo tuvo confianza en las palabras de Ezequías rey de Judá”. Un hombre que confía en Dios, también es un hombre de confianza para su pueblo. Si Ezequías decía que se podía, entonces el pueblo le creía. Un mayordo- mo es un hombre de confianza para Dios y para su pueblo. ¿Quieres otro ejemplo? ¿Recuerdas la historia de José? Nota lo siguiente: “Así halló José gracia en sus ojos, y le servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entre- gó en su poder todo lo que tenía” Génesis 39:4 José era un esclavo, un extranjero, un desconocido. Pero Potifar le entregó todo lo que tenía a él ¿Por qué? Porque Potifar confiaba en él, y porque José era un hombre de confianza. No se olvide: Un mayordomo es un hombre que confía en Dios y es un hombre de confianza para Dios y para su pueblo. La iglesia lo eligió a usted para liderar un área delicada y con mucho desafío porque cree que usted es un hombre de confian- za. Dios ha puesto sus ojos en usted porque confía en que usted hará un extraordinario trabajo. Dios confía que usted es la persona que faltaba para que todo resulte en su iglesia. Dios quiere utilizarlo poderosamente. Por favor; no deje de confiar en Dios, porque Dios ya colocó toda su confianza en usted. Bienvenido al equipo de Mayordomía Cristiana. Pr. DANIEL VILLAR E. Ministerio de Mayordomía Cristiana Unión Peruana del Sur 4
  4. 4. Estratégicos El 2015 continuaremos trabajando con cinco estrategias claras en mayordomía cristiana: 1. Seminarios de Enriquecimiento Espiri- tual. Después que una persona es bautizada inmediatamente debe realizar el SEE I y de esta manera consolidar su nueva vida espiritual. Además; daremos un énfasis especial para toda la feligresía con el SEE V “Comunión y Profecía”. 2. Probad y Ved. Cada sábado los testimonios “Probad y Ved” deben ser proyectados. Ninguna iglesia urbana tiene justificación para dejar de proyec- tarlos. Además; ningún programa de aniversario, ceremonia, u otra liturgia debe desplazar la visualización de estos testimonios. 3. 24 Horas de Mayordomía. Cada tercer sábado o según indique el calendario denominacional desarrollamos un sábado completo a la educación y promoción de la mayordomía cristiana por medio de la Recepción de Sábado, Estudio en Grupos Pequeños, Sermón del Culto de adoración y Sermón para Culto Joven. 4. Semana de Mayordomía. Durante el año tenemos 02 semanas de mayor- domía: Revive2.0 y el Impacto Mayor- domía. Revive es la semana de mayor- domía vía satélite; aquí un solo pastor Frentes Mayordomía 24 Horas de experimentado en mayordomía llega a todas las iglesias por medio del satélite durante las noches; mientras las familias son visitadas durante el día. Por otra parte; Impacto mayordomía tiene un predicador para cada iglesia durante las noches y un equipo especial de visitación durante el día. Además; cada campo selecciona una zona o ciudad para realizar el impacto durante la semana y cerrar con un programa estelar el sábado final por la tarde. 5. Equipo Distrital de Mayordomía. Los EDM ya comenzaron en un 30% a 40% de los distritos de cada campo. Los distritos con EDM tienen el desafío de llegar a la iglesia 1 a 2 veces al año con el programa “Un Día de Reaviva- miento”. Ahora permítame detallar en qué consiste 24 horas de mayordomía. Como mencio- namos anteriormente cada tercer sábado del mes, o según indicare el calendario denominacional, dedicamos 24 horas al estudio, promoción, y predicación del ministerio de mayordomía cristiana, por medio de devocionales, estudios interacti- vos y sermones a través de cuatro actividades básicas: a. Recepción de sábado. Cada viernes se recibe el sábado en Familia utilizando el libro “Meditaciones para la Recepción de Sábado”. 5
  5. 5. Sermonario de Mayordomía para Culto de Adoración y Culto Joven b. Estudio de Mayordomía en Grupos Pequeños. Cada tercer viernes del mes, o según indique el calendario denominacional, se desarrolla un tema de mayordomía en Grupos Pequeños utilizando el libro “Estudios para Grupos Pequeños”. c. Sermón de Mayordomía para Culto de Adoración. Cada tercer sábado del mes o según indique el calendario denominacional se predica el sermón de mayordomía para la iglesia utilizan- do el libro “Sermonario de Mayordo- mía para Culto de Adoración y Culto Joven”. d. Sermón de Mayordomía para Culto Joven. Cada tercer sábado del mes o según indique el calendario denomina- cional se predica el Tema de Mayordo- mía para el Culto Joven [antes llamada Sociedad de Jóvenes Adventistas]. Aquí nuevamente utilizamos el libro “Sermonario de Mayordomía para Culto de Adoración y Culto Joven”. Los sermones de mayordomía han sido seleccionados de diferentes fuentes como la Unión Mexicana Central, Union Colle- ge, División Euroafricana, Loma Linda University y Unión Peruana del Sur, en su mayoría y otros. Agradecemos la colabo- ración de quienes participaron de la producción de estos enriquecedores temas. A continuación presentamos algunas recomendaciones: CULTO DE ADORACIÓN a. El sermón de mayordomía debe ser predicado en el Culto de Adoración el sábado de mañana y según indique la fecha establecida. b. Puede ser predicado por el Director de Mayordomía de la iglesia local o por algún otro líder o hermano. Lo impor- tante es que quien predique se prepare cabalmente y con responsable anterio- ridad. c. Si ya existe un rol de predicadores para su iglesia local comparta el sermón correspondiente del mes con la perso- na responsable, y anímelo a predicar fervorosamente. d. Antes de los anuncios y después de la Escuela Sabática, el área de Tesorería podría dar un pequeño informe de diezmos, ofrendas y nuevos donantes. Este informe no debería durar más de 10 minutos. e. Antes de la recepción de diezmos y ofrendas no olvide proyectar los testimonios “Probad y Ved”. Nunca debe pasarse por alto esta sección. Hay hermosos e impactantes testimonios que visualizados en 3 a 5 minutos podrían ayudar a un hermano que está luchando por ser fiel. CULTO JOVEN a. El sermón de mayordomía para Culto Joven debe ser predicado como 6
  6. 6. mensaje central del Culto Joven el sábado por la tarde, y según indique la fecha establecida. b. Puede ser predicado por el Director de Mayordomía, Director de Jóvenes u otro líder o hermano de la iglesia local. Lo importante es que quien predique se prepare cabalmente y con responsa- ble anterioridad. c. Comparta el sermón correspondiente del mes con el Director de Jóvenes o la persona responsable, y anímelo a predicar fervorosamente. d. Inmediatamente después del Sermón debería proyectarse los testimonios “Probad y Ved”. Luego los diáconos pueden recibir las ofrendas. Cada sermón para el Culto de Adoración como Culto Joven es sugerente. Sin embargo; esperamos que quien predique en el día de 24 horas de Mayordomía predique también sobre mayordomía. Recuerde que es el único sábado que se habla de mayordomía durante el mes. A veces nos sorprenden visitas o predicado- res itinerantes; a veces también algún programa de la iglesia local compite con este sábado de mayordomía. Nuestro ruego es que usted como Director de mayordomía coordine previamente con el pastor distrital y el anciano de turno para que se cumplan los objetivos de mayordomía en cada sábado correspon- diente del mes. Que Dios lo bendiga ricamente. Desde la Unión Peruana del Sur estaremos orando por usted y su familia; por su vida espiritual y por su mejor desempeño en este ministerio. Pr. DANIEL VILLAR E. Ministerio de Mayordomía Cristiana Unión Peruana del Sur 7
  7. 7. INTRODUCCIÓN En poco tiempo Saúl olvidó de dónde había venido. Descendía de la tribu más pequeña, la de Benjamín; además, dentro de las tribus, su familia era una familia común. Aunque era el más alto de todos, su autoestima era pequeña. Sin embargo; pronto cambiaría su vida. Después de recibir de parte de Dios, los honores como rey y tener una posición, su vida dio un giro completo. De ser sencillo y humil- de se volvió en un hombre soberbio y petulante; de un ser tímido en un hombre amenazador; de seguro y tranquilo en un hombre celoso y desesperado. Demasia- do pronto se olvidó quién era y de dónde había venido; pero sobretodo se olvidó de Dios. Saúl no supo administrar las bendiciones y privilegios que Dios le había concedido. Dios le otorgó un nombre, un lugar, reconocimiento, y mucho más; pero él no supo ser un fiel mayordomo de todo lo que Dios le regaló. Dios le daría a Saúl repetidas oportunida- des para cambiar, repetidas ocasiones para comenzar de nuevo; lamentable- mente las desaprovechó todas. En su inmenso amor Dios le habló una y otra vez. Dios siempre habla, lamentablemen- te el hombre no siempre escucha. Escuchó la reprensión de Dios por medio del profeta Samuel, por medio de su hijo Jonatán, por medio de su hija Mical, por medio de su ejército israelita, por medio de batallas perdidas, por medio de su vida salvada por quien él consideraba su mayor enemigo, David; pero todo esto sólo trajo CULTO DE ADORACIÓN Sábado 24 de enero Unavida Destruida TEXTO BÍBLICO 1 Crónicas 10. 8
  8. 8. apenas un pequeño momento de reflexión, o quizá mejor un momento de remordimiento de unos cuantos días de duración; pero pronto ese sentido de reflexión fue ahogado por el sentimiento de celos irracionales, por un espíritu de persecución sin sentido a un hombre inocente. CONTENIDO El capítulo 10 de 1 Crónicas es muy similar al capítulo 31 de 1 Samuel. Existen apenas pequeños detalles que suman la historia; pero en su mayoría son casi idénticos. 1 Crónicas describe el ocaso de un rey que por sus malas decisiones, su testarudez, su obstinación, su rebeldía absurda, su resistencia al Espíritu Santo, y su persistencia en hacer su propia volun- tad, trajo ruina para su vida, para el pueblo de Israel y para su propia familia. Ojalá las consecuencias del pecado cayeran sólo sobre el pecador. Ojalá sólo el pecador afrontara con su desdicha; pero esto no es cierto. El pecado siempre arrastra conse- cuencias sobre otros; y muchas veces sobre quienes más amamos. Una mala administración o mayordomía de la vida misma trae grandes pérdidas. UN PUEBLO DESTRUIDO El v. 1 comienza describiendo la derrota de los israelitas a mano de los filisteos. Sólo ser derrotado ya es un gran motivo de tristeza; pero tener que huir del enemigo es más humillante. Parece que filisteos e israelitas protagonizaban una batalla clásica de sus tiempos. Perder ante su clásico rival duele más. Ahora; en aquellos tiempos la derrota de una nación no era apenas la derrota de un pueblo. En el Antiguo Cercano Oriente (ACO) las batallas significaban la lucha de los dioses mismos. Por lo tanto; aquí no se trataba apenas de filisteos e israelitas sino de Jehová versus Dagón. El texto bíblico narra que los israelitas fueron heridos y cayeron finalmente en el monte de Gilboa. El líder de Israel era Saúl. El responsable en gran medida de las victorias o derrotas de su nación era él mismo. El pueblo llega hasta donde el líder alcanza. Si tan sólo Saúl hubiera buscado a Jehová, entonces, Jehová lo hubiera librado de todas sus batallas. Pero quien decide alejarse de Dios queda a merced de sus enemigos. Estar lejos de Dios le costó la derrota de su misma nación. UNA FAMILIA DESTRUIDA El v. 2 registra de forma intencional que los filisteos no estaban contentos con ganar sólo la batalla, ellos querían al rey y sus hijos. No quedarían satisfechos sólo con ganar, ellos los seguirían hasta destruirlos. Aquél día morirían los tres hijos de Saúl: Jonatán, Abinadab y Malqui- súa. Seguramente al oyente le dolerá más la muerte de Jonatán ¿Por qué tuvo que morir un valiente y buen hijo? No podemos explicarlo. Pero la terca y oscura vida espiritual de Saúl trajo destrucción también para su familia. Así es el pecado. No sólo afecta al hijo consumidor de drogas, afecta también a la dignidad de sus padres; no sólo afecta al esposo borracho, afecta también a la salud de la esposa; no sólo a la mujer celosa, también a la estabi- lidad de los hijos; no sólo al feligrés con un mal testimonio, también al buen nombre de la iglesia. Las consecuencias de un pecado nunca son aislados. Un pecado puede destruir una familia, una empresa, 9
  9. 9. un equipo, una nación, una sociedad, el mundo entero. Por el pecado de Saúl sus tres hijos murieron en un mismo día. UN REY DESTRUIDO Los vv. 3-4 describen los minutos finales de la existencia del rey Saúl. El texto bíblico es ahora más enfático y declara que la batalla arreciaba contra Saúl mismo. Parece que los filisteos no descansarían hasta verlo muerto. Los flecheros lo alcanzaron a cierta distancia mientras él huía. Entonces una flecha atraviesa parte de su cuerpo. Ahora sólo queda pedir auxilio divino. Seguir huyendo es casi imposible. Sólo queda quebrantarse ante Dios, confesar todos los pecados y pedir la misericordiosa mano de Dios. Saúl al igual que Sansón, en la última oportunidad de su vida, pudo haber implorado el perdón de todos sus pecados y solicitar la ayuda divina, pero no lo hizo. Saúl no sería el único rey que registrase la Biblia que haya sido herido en batalla: Josías (2Crónicas 35:23), y Acab también pasaron la misma experiencia. Incluso Manasés; considerado el peor de los peores reyes de Israel después de ser capturado por los asirios y llevado a Babilonia con cadenas y puesto en angus- tias, se humilló y oró al Señor. Después de haberse humillado Jehová le restauró el reino y el rey comenzó una reforma completa en todo su gobierno. Por lo tanto; Saúl no estaba aún perdido. Dios le estaba concediendo una última oportuni- dad. Lamentablemente él no quiso aceptarla. Prefirió suicidarse que rendirse en el último momento a Dios. Prefirió quitarse la vida que entregarla a Jehová. UN SERVIDOR DESTRUIDO Es triste que aún en su misma muerte Saúl influyó en su escudero para morir también (v. 4). El suicidio de uno generó el suicidio de otro. Pareciera el noticiero de las 10:00 pm o la portada del diario principal de la ciudad: “Rey se suicida y su protector también”. La muerte de Saúl no acabaría allí. Aún muerto siguió trayendo muerte para otros. En vez de inyectar vida en otros ocasionó dolor, sufrimiento y muerte. UN TERRITORIO DESTRUIDO Aquella batalla no solamente terminaría en pérdida de hombres. Los israelitas se llenaron de miedo y huyeron al igual que su líder Saúl. El pánico se apoderó de ellos y abandonaron sus ciudades. El enemigo no sólo ganó la batalla, ganó también más territorio. Los filisteos se apoderaron de las ciudades fronterizas y habitaron en ellas (v. 7). Ésta batalla no fue una más. Esta batalla golpeó fuerte sobre el honor y dignidad de los israelitas ¡Cuántas cosas se perdieron por causa de un hombre terco e insensible a la voz de Dios! ¡Cuántas cosas perdemos por ser egoístas y autosu- ficientes! Cuando no le damos a Dios el lugar que le corresponde y lo que él nos pide siempre perdemos. Y a veces lo perdemos todo. UN TESTIMONIO DESTRUIDO Anteriormente mencionamos que en el contexto del ACO las batallas significaban la lucha de los dioses. Era la batalla entre Jehová y Dagón. Lamentablemente los filisteos, ahora, tenían la excusa perfecta para no creer en Jehová. Si su rey y su pueblo no nos pueden vencer, razonaban los filisteos, cómo vamos a creer en su 10
  10. 10. Dios. Saúl fue el hazmerreír de los filisteos. A Saúl le cortaron la cabeza, y juntamente con sus armas, fueron a parar en el templo de Dagón, como señal de quien es el más fuerte (vv. 8-10). Muchas veces nuestro Dios es cuestionado por los incrédulos por causa de nuestros actos. Saúl fue levantado por Dios para ser un testimonio poderoso para las naciones, pero terminó trayendo desgracia e incredulidad sobre ellos. Ahora; creer en Jehová como el único y verdadero Dios sería más objetable para los filisteos. Empero, los de Jabes de Galaad vindica- rían el nombre de Jehová al recuperar el cuerpo de Saúl y sus hijos (vv. 11-12). SÍNTESIS DE UNA VIDA DESTRUIDA Los vv. 13-14 resumen brevemente las causas del ocaso del rey Saúl. En primer lugar el cronista destaca la primera causa de muerte de Saúl: la Rebelión; y especifi- ca que esa rebelión fue a la palabra de Jehová, al no obedecerla. Algunas versio- nes traducen rebelión como infidelidad. Un hijo o hija de Dios necesita escuchar la voluntad divina cada mañana por medio de su Palabra. Pero no es suficiente escuchar, se necesita obedecer la Palabra, ser fiel a los preceptos del Señor. El profe- ta Samuel fue muy específico con las ordenanzas de Jehová para con Saúl. Samuel le reveló detalladamente qué quería Dios. Pero Saúl quiso hacer como a él le parecía, quiso que prevalezca su voluntad; y cuando su voluntad era descu- bierta, quiso justificar sus decisiones. La rebelión es un rechazo a la autoridad divina. Saúl no fue un fiel mayordomo porque desobedeció a Dios en su palabra. Hoy podemos cometer el mismo pecado de Saúl: establecemos nuestros propios horarios para guardar el sábado, y luego nos justificamos; devolvemos parte del diezmo o lo desviamos como ofrenda o simplemente no lo devolvemos, y luego nos justificamos; vamos a una fiesta sólo para “saludar” y luego terminamos bailan- do, y luego nos justificamos, ingerimos un poco de cerveza para no quedar mal socialmente, luego nos justificamos; nos comprometemos sentimentalmente con un hombre o mujer no adventista, y luego nos justificamos. Es la misma actitud de Saúl: Rebelión, hacer mi propia voluntad, lo que yo quiero. Como resultados somos hallados infieles mayordomos ante el Señor. La segunda causa de muerte de Saúl fue: no consultar a Jehová. Esta falta está íntimamente relacionada con la primera; quien se rebela a la autoridad no la consul- ta. Cuando no respetamos a alguien no le pedimos permiso. Si un hijo de Dios no consulta a Jehová ¿a quién consulta enton- ces? ¿A sus amigos? ¿A sus asociados? ¿Escuchó alguna vez la historia de Roboam? Salomón había muerto y en sus últimos años había sido muy duro con el pago de los impuestos. Entonces los líderes de las tribus israelitas pidieron que él sea más clemente. Entonces; Roboam consultó a los ancianos y ellos le aconseja- ron que accediera al pedido del pueblo y ganaría inmediatamente su corazón. Sin embargo; Roboam cometió el error de consultar también a sus amigos. Sus inexpertos amigos le recomendaron que fuera más duro todavía que su padre, para ganarse el respeto y autoridad. Resultado: Roboam perdió el reino y se quedó 11
  11. 11. solamente liderando a la tribu a la cual pertenecía. ¿A quién consulta usted sus decisiones? ¿Es Dios el principio de sus decisiones? ¿Prefiere consultar a quienes les dirán sí a todo lo que usted pide? Saúl fue más lejos. Saúl no sólo dejó de consultar a Jehová en varios episodios de su vida, sino que cuando Jehová no le quiso responder le consultó al enemigo de Dios. Aunque el profeta Samuel ya estaba muerto, y Jehová no contestaba por ningún sacerdote no era justificación para consultar a una adivina. La adivina le dijo todo lo que Dios ya había determina- do sobre él. No dijo nada nuevo. Pero su pecado consistió en recurrir al enemigo de Dios ¿Qué consejo puede dar el enemigo de Dios a un hijo de Dios? Hoy los enemigos de Dios te pueden aconse- jar: ¡Pero si es sólo un vaso! ¡Dios te va a perdonar! ¡Si se aman pueden tener relaciones sexuales! ¡Pero si en un mes ya estarán casados! ¡Es sólo un examen en sábado, Dios comprenderá! ¡Mejor entre- gue el diezmo a los pobres, ellos lo necesitan más! ¡Mejor utilicemos el diezmo para construir el templo, acaso no es lo mismo! Lea con cuidado el versículo catorce. La Biblia dice que Jehová mató a Saúl. Al repasar la historia vemos que Saúl se suicida solo ¿Qué quiso decir el cronista? Así como Dios proveyó oportunidades para que Saúl se arrepintiese, así también Dios determinó su fin para siempre. Es cierto el dicho que dice: “mientras hay vida hay esperanza”. Saúl no se humilló después de ser herido, tampoco lo haría si Dios lo salvaba. Por lo tanto; su muerte estaba determinada. Saúl en un mismo día perdió la batalla, perdió sus ciudades, perdió a su escudero, perdió a su familia, perdió su reino y perdió para siempre su vida. Saúl lo perdió todo en un mismo día. LLAMADO La vida de Saúl nos enseña que no podemos rebelarnos ante Dios impune- mente. Dios es bueno. Dios es misericor- dioso, y más de lo que imaginamos. Pero la gracia de Dios también tiene un límite. No podemos ser infieles a Dios todo el tiempo. Cuando la gracia de Dios se retira entonces los juicios caen inminentemen- te. Hoy podemos tomar una decisión definiti- va: terminar nuestra vida como la de Saúl, o comenzar una nueva vida al lado de Dios. Esto significa serle fieles, en todo. En el más mínimo detalle. En la comunión diaria cada mañana y durante el resto del día, en la observancia del día sábado, en la abstinencia de todo lo que dañe nuestro cuerpo, en la vigilancia de todo lo que ingresa por nuestros sentidos, en la devolución fiel del diezmo, en la entrega generosa de las ofrendas, en el cumpli- miento de la misión, en permanecer puros hasta el matrimonio, en mantener nos fieles dentro del matrimonio, etc… Mayordomía significa una vida de fidelidad completa a Dios. Mayordomía es agradar a Dios en todo. Entonces, nuestra vida no terminará destruida sino que será un claro y poderoso testimonio en favor de Dios, de la iglesia y de los hombres. Pr. DANIEL VILLAR E. Ministerio de Mayordomía Cristiana Unión Peruana del Sur 12
  12. 12. Líder! ¡Cristo esel TEXTO BÍBLICO 1 Corintios 1:12. «Yo sigo a Pablo; otros afirman: Yo, a Apolos; otros: Yo, a Cefas; y otros:Yo, a Cristo». CULTO JOVEN Sábado 24 de enero Un líder es aquel que tiene seguidores. De acuerdo al texto bíblico, Pablo, Apolos y Cefas, eran líderes, y sus seguidores se hallaban entre los miembros de la iglesia primitiva de hace unos dos mil años; pero es hasta finales del siglo XX que el tema del liderazgo adquirió renombre en el mundo de las organizaciones. Es hasta entonces que surgen los expertos en liderazgo, y con sus consejos inundaron el mercado con miles de libros, proponien- do enfoques de liderazgo capaces de conducir al éxito individual y organizacio- nal. El impacto de estos pensadores es tan poderoso, que los más influyentes fueron elevados a la categoría de «gurús», palabra de origen hindú que significa, «maestro», «guía». Una empresa llamada Leadership Gurus International, algo así como, «Gurús internacionales de liderazgo», se dedica a hacer encuestas mundiales para estable- cer quiénes son los 30 gurús del liderazgo más influyentes. Así es como John Maxwell, un experto en liderazgo que ha vendido unos 14 millones de sus libros, ha ocupado el primer lugar de la lista. Otros gurús en los primeros lugares son Robin Sharma,Tom Peters, Stephen Covey, Ken Blanchard y Warren Bennis. Estos hombres son tan influyentes en el mundo de las organizaciones, que por ejemplo, 13
  13. 13. Tom Peters, ha sido llamado, «gurú de gurús»; y a Warren Bennis, la revista Forbes, una publicación especializada en negocios y finanzas, lo describe como, «el decano de los gurús de liderazgo». Individuos y organizaciones, todos necesi- tamos de un líder a quien seguir, un líder que nos marque el rumbo, y en la iglesia de Corinto sus miembros no eran la excepción. Pero había confusión entre ellos, pues no estaban seguros del modelo a seguir. Por eso unos decían: «Yo sigo a Pablo»; y otros afirmaban: «Yo, a Apolos»; pero otros decían: «Yo, a Cefas»; y otros, acertadamente afirmaban: «Yo, a Cristo». Entonces, ¿a quién seguir? ¿Quién es mi líder? ¿Quién se ha ganado mi confianza y obediencia, para hacer todo cuanto me mande, a fin de triunfar en la vida? CRISTO ES EL MODELO Como cristianos es fácil decir que Cristo es nuestro líder, que obedeceremos los principios de su reino. Pero, antes de comprometernos, primero analicemos cuatro poderosas razones por las que en verdad Cristo es el modelo a seguir. Después de ser persuadidos por estas razones, entonces sí, podremos compro- meternos a obedecerle, y lo haremos porque habremos probado que no hay líder como él. Por cierto, son los mismos gurús del liderazgo quienes coinciden en señalar estas cuatro características que definen a un verdadero líder. Número uno: Visión; dos: generador de cambio; tres: trabajar en equipo, y cuatro: conocimiento de sí mismo. Ahora vamos a repetir estas características una por una, y a medida que lo vayamos haciendo veremos si se aplican al lideraz- go de Cristo. Si comprobamos que se aplican y si aún van más allá, entonces no habrá duda: él es el líder por excelencia, y es a él a quien debemos seguir. Vamos a la primera característica: visión. Los exper- tos enseñan, que el líder debe tener una visión más allá de sus fronteras y abarque el mundo entero. Entonces, si los gurús del liderazgo proponen una visión mundial, ¡la de Cristo es universal! Si la segunda característica es que el líder debe ser un generador de cambio, pues Jesucristo cambió la historia en antes y después de Cristo, y es más espectacular el cambio que genera en el corazón del hombre al hacerlo nacer a una nueva vida. ¡Qué líder humano podría generar un cambio así! Si en tercer lugar un líder debe saber trabajar en equipo, Jesús no solo armó un poderoso equipo de trabajo, sino que nos integró a ese equipo, orando para que fuéramos uno entre nosotros y uno con él. Y en cuarto lugar, si un líder debe tener conocimiento de sí mismo, Jesús lo tenía, sabía que era el Mesías, y cuando se presentaba como tal, ¡hasta los demonios temblaban! Allí tenemos las cuatro características aplicadas al liderazgo de Cristo. Desde el punto de vista de los expertos, ¿son suficientes para probar que Jesús es el líder incomparable? ¡Absolutamente! Queda demostrado: Jesús es el Líder. Cuando en 2008 la economía mundial entró en recesión, un perspicaz director de recursos humanos de cierta compañía hacía observar, que como por arte de 14
  14. 14. magia los gurús del liderazgo desaparecie- ron, y no había siquiera uno capaz de aportar soluciones para sacarnos de la crisis económica. Sarcástico agregaba, que en cuanto volviera la bonanza financiera, entonces los gurús volverían a aparecer. Este ejecutivo concluía su análisis con esta pregunta: «¿Es que no hay nadie capaz de guiarnos?». Cuando las grandes crisis de la vida aparecen, no hay ser humano que pueda resolverlas. Sólo Cristo tiene el poder para hacerlo. CRISTO, GARANTÍA DE ÉXITO Cuando elegimos a un ser humano como modelo de liderazgo, Pablo advierte que estamos «actuando con criterios huma- nos» (1 Corintios 3:4). Él mismo, sabien- do que era humano, se pregunta: «¿Qué es Apolos? ¿Y qué es Pablo?» (vers. 5). Con esta pregunta deja constancia de que Apolos, Cefas o él mismo, eran solo seres humanos, simples mortales incapaces de resolver nuestros grandes problemas. Por eso, para apartar nuestra mirada de los hombres y hacer que pongamos nuestros ojos en Jesús, nos hace saber, que «Dios ha dado el crecimiento», y que «no cuenta ni el que siembra ni el que riega, sino solo Dios, quien es el que hace crecer» (vers. 6, 7). Subrayemos dos conceptos básicos enseñados en estos versículos. Primero: Dios es el que hace crecer, no el hombre. Si afirmo que Jesús es mi líder, y luego obedezco su consejo, entonces el resulta- do será crecimiento, desarrollo, multipli- cación y bendición en las diferentes áreas de mi vida. Y todo esto es el resultado de una fiel mayordomía. Segundo: «no cuenta ni el que siembre ni el que riega, sino solo Dios, quien es el que hace crecer». Es decir, para que hubiera crecimiento, Apolos regaba, Cefas también; el mismo apóstol Pablo lo hacía, pero a pesar de sus influyentes liderazgos, eran solo instrumentos que Dios usaba para el crecimiento de su iglesia. Por lo tanto, Pablo concluye dándole todo el crédito a Dios: «no cuenta ni el que siembra ni el que riega, sino solo Dios, quien es el que hace crecer». El crecimiento individual u organizacional, la multiplicación, el desarrollo, eso lo da Cristo, el líder. Por eso la gloria es solo para él. Los expertos proponen varios modelos de liderazgo. Cada uno asegura, que si usted sigue sus principios, el éxito está asegurado. Entonces, ¿qué modelo seguir? ¿El del apóstol Pablo o el de John Maxwell, el de Stephen Covey o el de Cristo? Cuando una organización es establecida, sus fundadores lo hacen pensando en el éxito, jamás en el fracaso. Igual sucede con las personas; también vivimos pensando en el éxito, en lograr las metas de nuestras vidas. Para lograrlo, ¿los consejos de quién vamos a seguir? En 1989, Stephen Covey, uno de los gurús del liderazgo, publicó un libro titulado: Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva. Una de sus secciones lleva el siguiente título: Pensar en ganar/ganar. Con solo estos datos, ¿cuál se imagina usted es el propósito del libro? ¡Por supuesto! ¡Mostrarle a las personas cómo pueden llegar a triunfar en la vida, cómo ser exitosos! El mismo Covey ha tenido tanto éxito con esta publicación, que se ha 15
  15. 15. convertido en uno de los libros más vendidos de todos los tiempos: ¡unos 15 millones de ejemplares! ¿Por qué? Porque las personas anhelan triunfar, ser exitosas, y desean que alguien les enseñe cómo serlo, y cuando por ahí aparece un líder que sea convincente, multitudes están dispuestas a comprar sus secretos y obedecer sus consejos. OBEDECEMOS A UN MODELO Vivimos en un mundo dominado por la economía capitalista. Si no somos cuidadosos, podemos fracasar en el manejo de nuestras finanzas. ¿Hay conse- jo en Jesucristo, nuestro líder para librarnos de esta amenaza? ¡Por supuesto! Por ejemplo, si lo material te causa ansiedad, en Mateo 6:31 al 34, el líder Jesucristo dice qué debemos hacer para protegernos de ese mal: «No se preocu- pen diciendo: ¿Qué comeremos? o ¿Qué beberemos? o ¿Con qué nos vestiremos? Porque los paganos andan tras todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas». Si usted sigue el consejo de su líder, entonces vivirá confiado, sin ansiedad material. Otro ejemplo: si alguien siente compul- sión enfermiza por acumular riqueza, en Mateo 6:19 y 20 el líder Jesucristo dice qué hacer: «No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo». Si usted sigue este consejo, ¿dónde estará su corazón? ¡En el cielo! ¿Tiene problemas con deudas? Probable- mente no puso en práctica el consejo que en Romanos 13:8 su líder Jesucristo le da: «No tengan deuda pendiente con nadie, a no ser la de amarse unos a otros». Si usted sigue este consejo, las deudas no lo ahorcarán. ¿Ha sido fiador de alguien que le quedo mal? Posiblemente pasó por alto el consejo que en Proverbios 22:26 y 27 le da tu líder Jesús: «No te comprometas por otros ni salgas fiador de deudas ajenas; porque si no tienes con qué pagar, te quitarán hasta la cama en que duermes». ¿Es sabio este consejo? ¡Por supuesto! Entonces haga lo que su líder le aconseja. ¿No tiene ahorros, una provisión para hacerle frente a emergencias? En Prover- bios 21:20 el líder Jesús nos habla sobre la sabiduría de ahorrar: «En casa del sabio abundan las riquezas y el perfume, pero el necio todo lo despilfarra». En Proverbios 13:11 hay otro consejo: «El dinero mal habido pronto se acaba; quien ahorra, poco a poco se enriquece». Ponga en práctica este consejo, y luego cuénteme si le fue bien. ¡Le irá bien! ¿Experimenta conflictos en su conciencia relacionados con su fidelidad a Dios? Quizás no está practicando el siguiente principio enseñado por el líder Jesús en Lucas 20:25: «Denle al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios». Pruebe este consejo, devuelva el diezmo fielmente y podrá contar a otros el resulta- do. ¿Trabaja solo para usted, y se siente mal porque no comparte con otros? Seguro que está pasando por alto un principio financiero que en Deuterono- 16
  16. 16. mio 16:16-17 nos enseña nuestro líder Jesús. Dice: «... Y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacias; cada uno con la ofrenda de su mano, conforme a la bendición que Jehová te hubiere dado». Si usted practica este principio financiero, no solo será genero- so con otros, sino que tendrá paz en tu corazón. CONCLUSIÓN Y LLAMADO El liderazgo de Cristo como modelo a seguir; el obedecer sus principios y enseñanzas para triunfar en la vida; la multiplicación y el crecimiento que solo él pueda dar; la gloria y alabanza que solo a él corresponde por hacernos crecer y bendecirnos todo esto es principio y fundamento de la mayordomía. Si tomamos estos principios y los colocamos como pilares en la construcción de nuestra vida cristiana, estaremos edifican- do sobre la roca que es Cristo, ¡EL LÍDER! Podrán soplar vientos de destrucción, sobrevenir toda clase de crisis, pero su casa estará firme, sobre la Roca. Quién quiere venir a Cristo, el líder, y decirle: «yo te seguiré oh Cristo, donde- quiera que estés; donde tú me guíes sigo. Yo Señor, te seguiré.» ¿Quién quiere seguirlo? ¿Quiere pasar al altar? FUENTE: Unión Mexicana Central 17
  17. 17. CULTO DE ADORACIÓN Sábado 21 de febrero Creadospara Multiplicar TEXTO BÍBLICO Génesis 1:28 «Sean fructíferos y multiplíquense». Este día traigo conmigo dos exquisitas frutas (o algo saludable). Uno es para un niño y el otro para una niña. Se los van a ganar contestando dos preguntas fáciles. Veamos, levante la mano el niño y la niña que van a contestar las preguntas. Muy bien, ya tenemos a los dos. La primera pregunta es a la niña: ¿Cuánto es cinco más cinco? Ahora la pregunta para el niño: ¿Cuánto es cinco por cinco? Excelente: cinco más cinco es igual a diez, y cinco por cinco es igual a veinticinco. Observen la gran diferencia: ¡Cuando multiplicamos cinco por cinco obtenemos un 150 por ciento más que cuando sumamos cinco más cinco! Esta mañana queremos mostrar que el principio milagroso de la multiplicación es divino. Si en términos humanos la multipli- cación es una operación matemática, en términos bíblicos la multiplicación es una operación divina. Vamos a mostrar que en términos del reino de los cielos, el significado de la multiplicación difiere del significado que se le da en términos de la tierra. ¿En qué consiste esta diferencia? En que Dios multiplica para bendecir a otros, en tanto que el hombre multiplica para sí mismo. 18
  18. 18. ORIGEN DEL CONCEPTO DE MULTIPLICACIÓN Se dice que Pitágoras, un filósofo griego que vivió en el siglo VI antes de Cristo, fue el primer matemático puro de la historia. A él se le atribuye la invención de las tablas de multiplicación que todos aprendemos en la escuela primaria, y por eso, de alguna manera, se asocia su genio matemático con los orígenes de la multiplicación. Sin embargo, antes de Pitágoras, Dios ya era Dios, y al remontar- nos a la semana de la creación, lo encon- tramos dando origen al principio bíblico de la multiplicación. En efecto, en la semana de la creación, Dios ordenó que todo fuera multiplicado. La orden se cumplió, y efectivamente todo fue multiplicado. ¿Ha sido curioso en preguntarse por qué Dios ordenó que todo fuera multiplicado? ¿Será que lo hizo para beneficio de sí mismo, como tende- mos a hacer los seres humanos? ¡No! Dios multiplicó para bendición de todos los seres que poblarían la tierra, es decir, a favor de los demás. Por ejemplo, cuando usted lee Génesis capítulo uno, encuentra que en el tercer día de la creación Dios hizo la vegetación, que incluye hierba, plantas y árboles de toda especie, la cual debía producir semilla para multiplicarse: «Y dijo Dios: ¡Que haya vegetación sobre la tierra!; que esta produzca hierbas que den semilla, y árboles que den su fruto con semilla, todos según su especie» (Génesis 1:11). Pero toda esta creación vegetal, aún desde la humilde hierba, debían producir semilla para multiplicarse con un claro propósito: que animales y seres humanos tuvieran siempre alimento. Dios dijo: «Yo les doy de la tierra todas las plantas que producen semilla y todos los árboles que dan fruto con semilla; todo esto les servirá de alimento. Y doy la hierba verde como alimento a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo y a todos los seres vivientes» (Génesis 1:29, 30). En realidad, todos sin excepción, debían multiplicarse. Cuando en el quinto día Dios hizo las aves y los peces dijo: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen las aguas de los mares. ¡Que las aves se multipliquen sobre la tierra! (Génesis 1:22). Al día siguiente, el sexto de la creación, Dios hizo a los animales terres- tres según su especie, porque también debían multiplicarse: «Que produzca la tierra seres vivientes; animales domésti- cos, animales salvajes, y reptiles según su especie» (Génesis 1:24). Así que por donde se mire, el relato de la creación está saturado de un principio que es de origen divino: la multiplicación; y la abundancia que resulta por el efecto multiplicador del Dios Creador, es para beneficiar de una u otra manera a todas sus criaturas. ¡Alábenlo! Porque Dios es bueno. EL HOMBRE Y LA MULTIPLICACIÓN Pero el hombre no podía quedar fuera del efecto multiplicativo de la bendición del Creador. Por eso, después de crearlos, el relato bíblico nos dice que Dios «los bendijo con estas palabras: Sean fructífe- ros y multiplíquense» (Génesis 1:28). Entiéndase bien lo que acabamos de leer. El texto dice que Dios bendijo al hombre con dos palabras: fructificar y multiplicar; por lo tanto, la capacidad de fructificar, de 19
  19. 19. multiplicar, le ha sido dada al hombre como una bendición de su Creador. Es crítico y vital que este punto quede bien claro en nuestra mente: ¡Dios nos creó con la capacidad de fructificar y multiplicar! Por otro lado, debemos aclarar, que esta bendición multiplicativa no solo implicaba que el hombre y la mujer podían engen- drar hijos, sino que también incluía que fueran fructíferos en la administración de los vastos recursos que Dios recién había creado. La palabra de Dios dice, que él sometió al dominio del hombre todo lo creado, poniéndolo «en el jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara» (Génesis 2:15). Por eso es que Dios le dio la capacidad de fructificar y multiplicar, pues para que el hombre pudiera cultivar y cuidar aquellos vastos recursos, debía tener capacidad administrativa para hacer- los productivos. Por ejemplo, solo piense en la enorme capacidad que Adán y Eva debían tener para inventariar todos esos recursos. ¡Imagínelo! Como efecto del pecado, el principio bíblico de la multiplicación fue alterado en el hombre. A esto se debe que tendamos a multiplicar para nosotros mismos, en lugar de hacerlo para beneficiar a otros, como lo hace Dios. El hombre, ha tenido que reaprender los fundamentos de la multiplicación a lo largo de su historia. Por ejemplo, aunque los babilonios gozan del reconocimiento de haber sido grandes recopiladores de tablas aritméticas, y se les reconoce su mayor gusto por la multiplicación que por la división, su dominio de la ciencia de multiplicar era rudimentario. Los griegos gozan del prestigio de haber hecho de la multiplicación su guía para ordenar su conocimiento matemático. Pitágoras era griego, pero aun así, la multiplicación seguía en pañales. Si dejamos el viejo continente y nos traslada- mos a América, antes de que fuera coloni- zada por los españoles, es cierto que encontramos que entre los nativos del Perú y otros pueblos había dominio de ciertos conocimientos básicos sobre la multiplicación, pero también eran rudimentarios. En nuestro tiempo, es hasta que vamos a la escuela primaria, entre el segundo y tercer grado, que se nos enseñan los fundamentos de la multiplicación. Esto ocurre alrededor de los ocho años de edad. Ahora bien, todo este desarrollo del conocimiento sobre la multiplicación a lo largo de la historia, y luego el dominio de sus fundamentos en la escuela primaria, es cierto que es básico e importante, pero el principio de aprender a multiplicar como lo hace Dios, que multiplica para hacer crecer su obra redentora y para beneficiar a otros, es mucho más importante y básico, por lo que debe ser aprendido en cualquier etapa de la vida y practicado a lo largo de toda la vida. EL HOMBRE DEBE SABER MULTIPLICAR Cuidar y cultivar los recursos, es adminis- trarlos con eficiencia multiplicativa, fructífera. Dios mismo es fructífero en todo cuanto hace. Su plan para la creación del mundo fue fructífero. Su plan para la salvación del pecador es fructífero, pues cada día se siguen añadiendo a la iglesia los 20
  20. 20. nombres de los que serán salvos. A su hijo Jacob, que es Israel, su pueblo, le garanti- za diciendo: «Yo te haré crecer, y te multiplicaré » (Génesis 48:4). Por eso usted y yo somos parte del crecimiento y la multiplicación que da Dios. La capacidad de multiplicar, de hacer fructificar ya nos ha sido dada, pero no estamos solos para lograrlo, pues Dios ha empeñado su palabra de hacernos crecer y multiplicar- nos en todas las áreas del desarrollo humano y cristiano. Cuando Jacob bendice a su hijo José le dice: «Rama fructífera es José, rama fructífera junto a una fuente» (Génesis 49:22). Luego José trasladó esta bendi- ción multiplicativa a su descendencia por medio de su segundo hijo, a quien llamó Efraín, que significa « ¡fructífero!». Note, observe, que el ser fructífero sigue siendo una bendición, exactamente de acuerdo a la intención de Dios al bendecir al hombre dándole la capacidad de fructificar y multiplicar cuando lo creó. Jacob colocó sus manos sobre su hijo José para bende- cirlo diciéndole: «Rama fructífera es José, rama fructífera junto a una fuente.» ¿Se cumplió esa bendición? ¿Fue fructífero José? ¡La Biblia dice que «el Señor estaba con José y lo hacía prosperar en todo!» (Génesis 39:3). Pero José quiso asegurarse de trasladarle esta bendición a su hijo. Sabemos lo significativo que eran los nombres en la antigüedad, y José, al buscar un nombre para su hijo, encontró uno en el que iba la semilla de la multiplicación: Efraín, «fructí- fero ». Esa fue la herencia que había recibi- do de su padre; esa fue la herencia que le legó a su hijo. Es que la consigna de ser fructíferos y multiplicativos, se transmite de generación en generación, desde Adán y hasta nuestros días. Por eso, a los que vivimos en esta generación, se nos ha heredado la capacidad de fructificar y multiplicar que Dios le dio al hombre al crearlo, y esto, con un claro propósito: cuidar y cultivar con efecto multiplicativo todo lo que Dios ha puesto bajo nuestra mayordomía. Usted es Efraín, «fructífero», porque esa es la herencia que le ha legado su padre que está en los cielos. Lo hizo desde los días de la creación. CONCLUSIÓN Y LLAMADO Jesús, en cuyo nombre Dios redime a su pueblo, nació en una pequeña aldea llamada «Belén Efrata». ¿De dónde viene lo de «Efrata»? Le viene de Efraín, «fructí- fero », lo cual indica que de su seno, no pudo nacer nada más fructífero que Jesús, el Autor de nuestra salvación. ¿Puede haber algo más fructífero que esto? Cuando José fue nombrado gobernador de Egipto, bajo la bendición del Dios multiplicador, la Biblia dice que «juntó alimento como quien junta arena del mar, y fue tanto lo que recogió que dejó de contabilizarlo. ¡Ya no había forma de mantener el control!» (Génesis 41:49). ¿Puede usted creerlo? Solo Dios puede multiplicar de tal manera que ya no haya forma de contabilizar tanta abundancia. En otra ocasión, Jesús tuvo que echar mano de su capacidad multiplicativa, para alimentar a una multitud de cinco mil hombres hambrientos, sin contar las mujeres y niños. 21
  21. 21. Estos dos eventos ilustran, que cuando Dios multiplica lo hace de manera geomé- trica. ¡Hace sobreabundar! Sí, Dios está empeñado en fructificarnos y multiplicar- nos, porque somos parte de la descen- dencia que él prometió hacer crecer y multiplicar; y ya sabemos que lo que él promete, lo cumple. «Yo te haré crecer, y te multiplicaré», dice el Señor en Génesis 48:4. Uno de los requistos bíblicos que Dios exige para multiplicar su benciones en usted y para otras personas, es el diezmo. Dios lo bendice a usted dándole un trabajo, una pensión, o alguna otra bendi- ción. Luego usted al diezmar multiplica la bendición de Dios para otros; porque con el diezmo se sustenta el avance del evangelio en muchos lugares; y aún en zonas remotas e inaccecibles, y si alcanza a personas que nunca conocieron de Jesús. ¿Quién desea que el Señor lo haga crecer? Levante su mano por favor. ¿Quién quiere que el Señor le multiplique? Diga, «yo quiero», levantando su mano. Ahora bien, hay alguien que quiera decirle al Señor: «Señor, sé que me has bendecido con la capacidad de fructificar y multiplicar. Por favor, te ruego que me ayudes a ser como Jacob, como José, como Efraín. Ayúdame a ser fructífero, a ser multiplicador de bendición, para beneficiar a tu iglesia y a los demás.» ¿Hay alguien que quiere hacerle esta oración al Señor? Por favor, póngase en pie y acérquese al altar todo aquel que quiera hacerle esta oración al Señor. Vamos a orar. Fuente: Unión Mexicana Central 22
  22. 22. CULTO JOVEN Sábado 21 de febrero Usemosloque Tenemos TEXTO BÍBLICO Mateo 25: 14-30. Suena como jactancia, ¿verdad? El primer siervo contestó: «¿Qué he estado hacien- do? Bien, tú me diste cinco y yo gané cinco más». El segundo siervo, de modo semejante, informó: «Me diste dos y conseguí dos más». Es como si estos dos hombres vinieran a su amo y quisieran que él notara sus realizaciones. «Mira lo que hemos hecho. ¿No estás orgulloso de nosotros?». Pero eso no es lo que realmente ocurrió. La historia es la siguiente: Un hombre salió de viaje y dejó sus bienes a sus siervos más leales. Sencillamente dividió su riqueza entre ellos. No les dijo que volve- ría. No les dijo que invirtieran el dinero. No les dijo que iban a ser juzgados por lo que hicieran con lo que les daba. No les dijo que quería el dinero cuando regresa- ra. Sin embargo, en alguna forma ellos sabían estas cosas. Tal vez estaba implícito que el amo «más grande» diera sus bienes a los siervos «más pequeños». Tal vez se debió a que conocían su personalidad y sabían lo que implicaban sus dones. Cuando regresó, estaban preparados para devolverle lo que les había dado. El primer siervo regresó con sus cinco talentos y cinco más. El amo estaba satisfecho. El siguiente siervo volvió con dos talentos adicionales además de los que el amo le había dado. La felicitación 23
  23. 23. «bien hecho» sonó en sus oídos. El tercer siervo, sin embargo, volvió con un solo talento. No había hecho nada con lo que el amo le había dejado. El amo se disgustó mucho, no simplemente porque necesitaba el interés sobre su dinero, sino porque este siervo, por temor; no había hecho nada. Así que el amo dio ese talento al que tenía diez y despidió al tercer siervo. No podía aceptar el servicio de alguien que le temiera. CONTEXTO DEL JUICIO Al contar este relato, Jesús lo puso en el contexto del juicio y de la preparación. Estaba diciéndonos que no sabemos cuándo ocurrirá el juicio, de modo que debemos estar preparados. Entonces explicó cómo hemos de estar preparados. Nos recuerda que debemos estar prepa- rados, no prepararnos. Prepararse es para los no cristianos. Los que no conocen a Cristo y su salvación necesitan prepararse. Pero los cristianos que conocen la fuente de su salvación reciben la instrucción de estar preparados, lo que implica un estado de preparación. En Colosenses 1: 12 nos habla acera del «Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz». Esto no implica negligencia ni letargo. Al contrario, somos vigorizados con alegría ante la perspectiva de nuestro futuro: un futuro asegurado en el Padre y el Hijo por medio del ministerio del Espíritu Santo. Por causa de esto, permitiremos que Dios termine la obra que comenzó en nosotros cuando nos convertimos. Nues- tros caracteres son transformados, el pecado es atacado y vencido en su fuente y el amor se expresa mediante nuestras acciones y reacciones. LA FIGURA DE UN ESCLAVO Jesús usa tres palabras descriptivas en esta historia para transmitir la verdad que quería enseñar. El primer cuadro que pinta es el de un siervo. En realidad, esta persona es un esclavo. Es propiedad total de su amo. De todo lo que podamos imaginar respecto de qué es ser un esclavo, el aspecto más fundamental es que un esclavo es impotente. Y tal vez éste es el punto crucial del relato de Jesús. Estos tres esclavos, aunque impotentes, reciben suficiente riqueza para cambiar sus vidas completamente. El uso que cada uno de ellos hizo de su riqueza reveló su carácter. Algunos psicólogos dicen que uno de los impulsos básicos de nuestra humanidad es el ansia de poder. Luchamos por el poder; porque con el poder podemos proteger- nos a nosotros y a nuestros amados, y también influir sobre nuestro ambiente de modo que podamos controlar a otros. No podemos escapar del trato con el poder. O estamos sufriendo los intentos de otra persona para obtener poder, o tratando de obtener poder nosotros mismos. Pero ser un esclavo significa ser impotente. Si, usted y yo, estamos descri- tos en este relato, nuestra impotencia llega a ser un principio fundamental. No es extraño que muchos cristianos quieran apartarse del llamamiento de Dios al servicio. A nadie le gusta ser impotente. Sin embargo, esto es lo que se necesita. Un esclavo no tiene poder propio, pero tiene el poder de su amo a su disposición, 24
  24. 24. si va a realizar la obra de su amo. John R. W. Stott, en la página 106 de su libro The Preacher´s Portrait [Retrato del predicador], dice que «el primer paso hacia una dotación de poder es el humilde reconocimiento de nuestra falta de él. Necesitamos poder –escribe- no sólo en nuestras vidas sino en nuestro ministerio. Nunca comenzaremos a buscar el poder de Dios hasta que lleguemos a ver la inutilidad de intentar proclamar la Palabra de Dios sólo con la debilidad del hombre». EL MENSAJE DE LOS TALENTOS El segundo cuadro que Jesús pinta es el de los talentos. No importa de qué manera calculemos la cantidad de dinero que recibieron, percibimos que aún un talento es mucho más de lo que los esclavos alguna vez poseyeran. El amo fue verda- deramente generoso. Dio a cada uno una cantidad que excedía por mucho sus cálculos más grandes. Siendo esclavo usted no tiene derecho a nada. Del mismo modo, Dios, al compar- tir los talentos con nosotros, nos otorga un espectro amplio de talentos y habilida- des que cada creyente puede desarrollar. Y cada uno de nosotros puede compartir entusiastamente a un Dios que nos da algo que excede nuestros sueños más inalcanzables. Si él no nos diera los talentos, no tendríamos nada de valor en nosotros mismos, Si añadimos nuestra inutilidad a nuestra impotencia, podemos comenzar a entender el estado de un esclavo. Pero para el cristiano hay una diferencia. Nuestro amo es generoso, amable, y nos conoce tanto que nos da en armonía con lo que nos hará más comple- tos y felices. A algunos les da cinco talentos; a otros les da dos; y a algunos les da uno. Pero no importa qué nos dé, nos hace increíblemente felices, o por lo menos debería hacerlo. RETRATO DEL AMO El cuadro importante es aquí el del amo. Demasiado a menudo vemos la autoridad como un cargo elegido o designado. Nuestros «amos» tienden a ser seres humanos que de alguna manera tienen autoridad sobre nosotros. Esto no es bíblico. ¿Quién posee autoridad de acuer- do con la Biblia? ¿Quién es el «Amo»? De acuerdo con la Escritura, usted y yo no tenemos autoridad. Hay sólo una autori- dad: Jesucristo. Nosotros somos esclavos que nacimos sin poder ni valor. Es el amo el que nos da poder y valor. Nuestro problema es la dificultad que tenemos en saber cómo permitirle ser la cabeza de todo. En forma equivocada, pensando que él nos ha señalado como cabeza, intentamos conducir nuestro ministerio mediante nuestros propios dones y habilidades. Sin embargo, lo que se nos ha llamado a hacer es someternos a él, percibiendo que los talentos que tenemos son de él. Los dones que tenemos son de él. Cuando comprendemos este principio comenzamos a entender la verdadera libertad. Mientras Jesús nos habla de la respuesta de los esclavos a su generosi- dad, vemos otra vez la libertad en acción. Los primeros dos esclavos informaron al 25
  25. 25. amo en términos que al principio parecen jactancia: «Tú me diste cinco talentos. Tú me diste dos talentos. Y mira lo que hemos hecho con ellos. Los hemos duplicado». ¿Realmente los duplicaron? No. Porque solamente Dios da la ganan- cia. Entonces, ¿por qué dieron un informe tan entusiasta? Ellos sabían que el amo quedaría contento. COMPARTIR LAS BUENAS NUEVAS ¿Recuerda usted la ocasión en que compartió buenas noticias con sus padres o con alguna persona significativa en su vida? Tal vez fue una libreta de calificacio- nes de primer grado, un éxito en los deportes, o el ingreso a la Universidad. Su gozo sería fortalecido solamente si sus padres o amigos se unían con usted. Y al compartir con ellos su buena suerte, sus sonrisas le demostraban que ellos le asignaban valor y que todos estaban participando de su gozo. «Dios es el que nos da diferentes dones y habilidades basados en su propio poder y valor. Un Dios entusiasta y sonriente espera ansiosamente que compartamos su gozo». Estos dos esclavos sintieron lo mismo para con su amo. Ellos sabían que podían compartir su entusiasmo por las ganancias con él, porque sabían que él sonreiría con aprobación y se uniría a ellos en la celebración. Todo el cielo se uniría en su gozo. El máximo gozo de Cristo es que su pueblo comparta su gloria (véase Testimo- nios para los ministros, págs. 20, 21). Pero el tercer esclavo nunca conoció esta libertad. Escondió su talento en el suelo con estas palabras: «Tuve miedo» (Mat. 25: 25). Sintió que no podía compartir su entusiasmo con el amo. El temor al fracaso y al amo le impidió experimentar el gozo resultante de usar los talentos al servicio del amo. El temor es el mayor inhibidor del servicio. Dios nos provee abundantemen- te con dones y capacidades. Pero en la medida en que tenemos miedo o estamos inseguros de él, dejamos de usar esas capacidades y dones. Podemos entender que como cristianos se nos llama para usar nuestros dones como puentes hacia todos los segmentos de nuestra sociedad. Podemos entender que todo proviene de Dios. Podemos reconocer a Jesús como nuestro Señor y amo. Podemos tener muchos dones, más que uno o dos. Podemos saber que no hemos de quedar ociosos mientras esperamos el regreso de Cristo. Podemos reconocer que hay personas a quienes Dios ha puesto en nuestra esfera de influencia y a quienes podemos alcanzar para Cristo con más facilidad que ninguna otra persona. Pero si tenemos temor, nos esconderemos y rehusaremos arriesgarnos por miedo al fracaso. El llamamiento a hacer algo con nuestros talentos y dones es primero un llamamiento para conocer al amo. Por esto Jesús dijo, durante todo su ministerio, que si conocíamos la verdad, la verdad nos haría libres (Juan 8: 32). Una y otra vez, Jesús dice a sus discípulos: «No temáis». Y en 1 Juan 4: 19 nos recuerda que «el perfecto amor echa fuera el 26
  26. 26. temor». La revolución del servicio y el reaviva- miento que esperamos se basa sobre la búsqueda de la verdad, la verdad de que como esclavos somos impotentes y sin valor. Dios es el que nos da los diferentes dones y habilidades, basados en su propio poder y valor. Un Dios entusiasta y sonriente espera ansiosamente que compartamos su gozo. ¿Necesitamos hacer algo? Primeramente, busquemos la verdad acerca de Dios con renovado vigor y determinación. Entonces él nos dará dones y talentos, con los cuales pueda realizarse una revolución de servicio. _______________________________ BOV BRETSCH, al escribir este mensaje era pastor de la iglesia de College View en el campus del Union College, Nebraska, Estados Unidos. Su esposa Bev comparte con él su ministerio. 27
  27. 27. CULTO DE ADORACIÓN Sábado 14 de marzo Nombradopara gobernarla Vida TEXTO BÍBLICO Daniel 2:48. «Luego el rey puso a Daniel en un puesto prominente… lo nombró gobernador de toda la provincia de Babilonia». Según el Salmo 90, nuestro promedio de vida es de 70 años. No queremos alarmar, pero cuando una persona cumple 35 años, de acuerdo al promedio, le quedaría el 50 por ciento de vida. Al cumplir 50 años habrá vivido el 71 por ciento, restándole un 29 por ciento por vivir. Lo cierto es que sin importar los años vividos, solo usted puede dar cuenta de la manera cómo se vivieron. Esto es porque a lo largo de su vida, usted es el único responsable de sus decisiones. Como escribiera el gran poeta Amado Nervo: «Porque veo al final de mi rudo camino, que yo fui el arquitecto de mi propio destino». La toma de decisiones es un proceso administrativo que consiste en elegir una alternativa entre varias. El libre albedrío que Dios nos dio, la libertad de elegir, lo ponemos en acción cada vez que tomamos una decisión, individual o empresarial, familiar o financiera, o de cualquier otro tipo. No creemos en el destino, esa idea de que lo que somos, que las cosas que nos ocurren, han sido determinadas por un poder sobrenatural que nadie puede evitar ni modificar. Dios nos dio la libertad de administrar nuestras vidas tomando nuestras propias decisio- nes, pero sin olvidar, que al final del rudo 28
  28. 28. camino, cada uno como arquitecto de su propio destino, verá los resultados de lo que en vida construyó. Debido a esta verdad, el autor del Salmo 90 ora al Señor suplicando: «Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría» (Versículo 12). Si los días de nuestra vida son 70 años, cada uno de ellos debe ser contado y administrado con sabiduría. Así vivió el profeta Daniel, consciente, desde muy joven, de que sus decisiones deter- minarían el éxito o fracaso de su vida. Así es como llegó a ser un triunfador. ¿Cuál fue su secreto para tomar buenas decisio- nes? ¿Cómo adquirió la sabiduría para contar y administrar sabiamente los años de su vida? ¿Qué nivel de éxito alcanzó como resultado de sus acertadas decisio- nes? LA DECISIÓN DE SER FIEL Cuando Daniel llegó a Babilonia tenía unos 14 años de edad, apenas un adoles- cente. Había sido arrancado con violencia de su hogar en Jerusalén, y ahora era un prisionero de guerra. Cuando el rey Nabucodonosor pidió que se llevara ante su presencia a algunos de los israelitas traídos como cautivos, indicó el perfil que debían tener. Daniel 1:4 presenta las cuatro características exigidas: Uno: «debían ser jóvenes apuestos y sin ningún defecto físico»; dos: que «tuvieran aptitu- des para aprender de todo»; tres: «que actuaran con sensatez»; y cuatro: debían ser «sabios y aptos para el servicio.» Si observamos, la primera característica tiene que ver con el parecer físico, pero las otras tres están relacionadas con el carácter. Hay una palabrita que hace la gran diferencia entre estas características: decisiones. ¿Por qué? Porque Daniel no tuvo que decidir ser apuesto y no tener ningún defecto físico, pues así había nacido, pero tener aptitud para aprender de todo sí exigió de él una decisión; comportarse con sensatez fue una decisión, y su disposición para el servicio también fue el resultado de una decisión. Daniel llegó a Babilonia como esclavo, pero esta condición no impidió que llegara a ser un triunfador. Sus decisiones construyeron ese éxito. Había decidido aprovechar toda oportunidad para apren- der; había decidido actuar con sensatez, y había decidido hacer del servicio una misión en la vida. Decisiones como estas lo convirtieron en el arquitecto de su propio destino. Cuando en Daniel 1:8 leemos que el jovencito «se propuso no contaminarse con la comida y el vino del rey», tan solo estaba reafirmando una decisión que ya había tomado, la de ser fiel a Dios, la más grande decisión que se pueda tomar en la vida. Daniel nació con buen parecer físico, pero no nació siendo fiel a Dios; tuvo que decidirlo. Esa fidelidad dio los resultados que a continuación vamos a mostrar. DANIEL, EL PROFETA TRIUNFADOR En Daniel 2:48 leemos, que «el rey puso a Daniel en un puesto prominente»: Nabucodonosor «lo nombró gobernador de toda la provincia de Babilonia». Sin embargo, antes de este nombramiento, otro Rey ya lo había nombrado para un puesto todavía más prominente: El Rey de reyes lo nombró gobernador de su propia 29
  29. 29. vida, responsable de sus propias decisio- nes, administrador diario de una empresa llamada vida. Cuando Daniel decidió ser un fiel mayordomo ante Dios, al no conta- minarse con la comida de Nabucodono- sor, tan solo estaba dando evidencia de que había aprendido a administrar su vida con sabiduría. Estaba preparado para triunfar. De principio a fin y contra toda oposición, la vida de Daniel siempre fue exitosa. Enfrentó adversidad, pero su decisión de ser fiel le aseguró la continua bendición del Señor. Cuando Nabucodo- nosor murió, Daniel fue marginado por el nuevo rey, Belsasar; pero en Daniel 5:29 leemos que este mismo rey terminó ordenando, «que se vistiera a Daniel de púrpura… y que se le nombrara tercer gobernante del reino». ¿Es esto éxito? Después de la caída del imperio babilóni- co, Daniel 6:1, 2 nos dice que el rey Darío «consideró prudente nombrar a ciento veinte sátrapas y tres administradores, uno de los cuales era Daniel». Ahora gobernaban los reyes medo persas, y la decisión de Daniel de seguir siendo fiel a Dios continuo asegurándole éxito total; tanto, que en el versículo 3 leemos, que «tanto se distinguió Daniel por sus extraordina- rias cualidades administrativas, que el rey pensó en ponerlo al frente de todo el reino». La vida de Daniel contiene grandes leccio- nes relacionadas con la administración, tanto de la vida pública, como también de la vida privada. Los varios reyes que le conocieron se dieron cuenta de sus «extraordinarias cualidades administrati- vas», y por ello le confiaron altas respon- sabilidades públicas que Daniel desempe- ñó con fidelidad. Pero Daniel también fue siempre fiel en la administración de su vida privada. Cuando vivía en Jerusalén, antes de su cautiverio, había decidido ser fiel. En la época de los babilonios, siguió siendo fiel. En el periodo de los medos persas, reafirmó su decisión de ser fiel; y cuando llegó al final de sus días, su vida fue sellada como un monumento a la fidelidad. DANIEL Y SU SECRETO PARA TRIUNFAR Así de eficiente fue Daniel en la adminis- tración de su vida. ¿Cuál fue el secreto de su éxito? ¿Qué lo calificaba para tomar buenas decisiones? En el capítulo 6 de su libro hay un acontecimiento que nos ayuda a encontrar la respuesta. Resulta que, debido a las «extraordinarias cualida- des administrativas» que había en Daniel, un grupo de funcionarios que administra- ban el reino junto con él, celosos de su éxito, tramaron asesinarlo. Hicieron que el rey Darío firmara un decreto, según el cual, durante treinta días, nadie podía adorar a ningún otro dios sino solo al gran rey Darío. Por supuesto, Daniel se dio cuenta de que todo aquello era un complot para asesinarlo. ¿Qué decisión tomó Daniel al enterarse de semejante amenaza? El versículo 10 contiene la respuesta: «Cuando Daniel se enteró de la publicación del decreto, se fue a su casa y subió a su dormitorio, cuyas ventanas se abrían en dirección a Jerusalén. Allí se arrodilló y se puso a orar y alabar a Dios, pues tenía por costumbre orar tres veces al día». 30
  30. 30. Daniel llegó a Babilonia siendo un adoles- cente. Posiblemente vivió hasta un poco más de los cien años de edad. Durante su larga vida enfrentó toda clase de amena- zas, celos, envidias, complots; pero nunca pudieron hacerlo fracasar. Siempre fue un triunfador. ¿A qué se debe ese éxito? ¿A sus «extraordinarias cualidades administra- tivas»? ¿O será que se debe a la total dependencia de su hábito de orar tres veces al día? ¡Por supuesto! Lo primero en lo que Daniel era eficiente y exitoso era en la administración de su vida espiritual. El desarrollo de sus «extraordinarias cualidades administrativas», lo sabio que era para tomar decisiones correctas, todo era consecuencia de su hábito de orar tres veces al día. Su eficiente relación con Dios le aseguraba el éxito en todo lo demás. En el año 2009 Sergio Marchionne fue nombrado presidente de Chrysler, una empresa automotriz al borde del fracaso financiero. Lo nombraron por el éxito que había tenido como presidente del Grupo Fiat, otro fabricante de autos en Europa. Esto significa que poseía extraordinarias cualidades administrativas. Así que, basado en estas cualidades ya probadas en Fiat, cuando fue nombrado para administrar Chrysler, seguro que Marchione analizó todo lo que debía hacer para repetir en Chrysler el éxito que había tenido en Fiat. Tenía que tomar grandes decisiones. Su prestigio de buen administrador estaba en juego. ¿Qué fue lo primero que hizo el señor Marchione al enfrentar el nuevo reto? ¿Será que se fue a orar para pedir sabiduría al Dios del cielo? Y usted, ¿qué es lo primero que hace cada día del año para enfrentar sus propios desafíos? Durante 365 días tiene que administrar su estilo de vida, sus hijos, su ministerio en la iglesia, su dinero, sus estudios, su matrimonio, sus bienes. Usted y yo hemos sido nombrados mayordomos o administradores, no necesariamente para administrar un reino como Daniel, ni una compañía como Chrysler, pero si para administrar una empresa que se llama vida. El éxito o fracaso de esta empresa, dependerá de la sabiduría que usted muestre en la toma de decisiones. Puede decidir administrarla como el señor Marchionne, usando su habilidad humana, o puede hacerlo como Daniel, orando tres veces al día y usando todo el poder de Dios. CONCLUSIÓN Y LLAMADO La empresa de la vida es más grande que el reino de Babilonia; infinitamente más grande que Chrysler. Por eso exige, para administrarla con éxito, la más grande entrega espiritual al Señor. Si el éxito es el objetivo buscado por cualquier empresa, la vida se administra con el mismo fin. ¿Cómo lograrlo? Decidiendo caminar por la senda de la fidelidad a Dios, como lo decidió Daniel. Haciendo de la oración un hábito de todos los días, para recibir sabiduría y tomar decisiones acertadas en toda circunstancia, buena o mala. Este es el secreto de una vida triunfadora. Lo vivió Daniel, y quedó probado para que en nosotros se repita el mismo éxito, si lo imitamos. Daniel fue un triunfador, un gran hombre; pero más grande fue su inquebrantable decisión de ser fiel a Dios. Un foso lleno de leones hambrientos no pudo quebran- 31
  31. 31. tar aquella decisión. A lo largo de su vida en esta tierra fue muy bien recompensado por reyes y monarcas, pero a lo largo de la eternidad el Rey y Soberano del univer- so le cumplirá esta promesa: «Al final de los tiempos te levantarás para recibir tu recompensa» (Daniel 12:13). ¿Puede haber éxito más grande? Y todo como resultado de una decisión. ¿Qué decisión? La que leemos en Salmo 119:30: «He optado por el camino de la fidelidad». Por lo tanto, «sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida», promete el Señor en Apocalipsis 2:10. ¿Quieres hacer tuya esa promesa? Entonces opta, decide, «por el camino de la fidelidad». ¿Cuántos desean alcanzar del éxito de Daniel? ¿Puedo ver las manos? Entonces «sé fiel hasta la muerte» en gobernar tu vida, y sin duda, «al final de los tiempos te levantarás para recibir tu recompensa». Fuente: Unión Mexicana Central 32
  32. 32. Oración Unpacto de TEXTO BÍBLICO 1 Timoteo 5:8. «Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo» CULTO JOVEN Sábado 14 de marzo Si la misión de la iglesia es evangelizar al mundo, el propósito de la vida cristiana es alcanzar una estrecha relación con Dios. En la medida que el cristiano profundice su relación personal con el Señor, se fortalecerá su compromiso con el cumpli- miento de la misión de la iglesia y de cualquier otro deber. Por supuesto para profundizar nuestra vida espiritual hemos de cultivar una vida de oración y estudio diario de las Escrituras. Estas son las dos principales herramientas que el Señor nos ha proporcionado para fortalecer nuestra vida espiritual. En este sermón vamos a ver, que en términos estrictamente bíblicos, la mayor riqueza a la cual un cristiano puede aspirar es mantener una íntima relación con Dios; y vamos a conocer los grandes beneficios de entrar en una relación de pacto con el Señor. En realidad vamos a conocer tres pactos: En primer lugar, un Pacto de Oración, que lo haremos hoy al final del tema. En segundo lugar, un Pacto de Fidelidad al estudio de la Biblia, que lo haremos en un próximo mes. En tercer lugar, un Pacto de Compromiso Total con la causa del establecimiento del Reino de los cielos. Iniciemos pues con nuestro Pacto de Oración, mediante el cual usted decidirá cuánto tiempo diario le dedicará a la oración, a fin de adueñarse de una 33
  33. 33. riqueza contra la cual no hay devaluación ni crisis económica. ¿El uno por ciento para orar? La vida es un período de tiempo extrema- damente breve. Job dice que «pocos son los días, y muchos los problemas que vive el hombre» y que «es como las flores, que brotan y se marchitan» (Job 14: 1, 2, NVI). Una imagen todavía más impactante es la de la sombra, en efecto, para Job la vida «es como efímera sombra que se esfuma» (vers. 2, NVI). Lo efímero de la vida se hace evidente cuando el hombre «muere y pierde su fuerza; exhala el último suspiro, y deja de existir. Y así como del mar desaparece el agua, y los ríos se agotan y se secan, así los mortales, cuando se acuestan, no se vuelven a levantar» (vers. 10-1 2, NVI). De hecho, para el Salmista la vida es tan fugaz, que «se esfuman nuestros años como un suspiro» (Salmo 90: 9, NVI). Según este Salmo, «algunos llegamos hasta los setenta años, quizás alcancemos hasta los ochenta, si las fuerzas nos acom- pañan » (vers. 10, NVI). Debido a esta increíble brevedad, asombrado el Salmista suplica al Señor: «Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría» (ver. 12, NVI). Es justo lo que el apóstol Pablo dijo usando otras palabras: «Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos» (Efesios 5: 16). Debido a la extrema brevedad de la vida lo más importante es cultivar una estrecha relación con el Señor, el apóstol Pablo invita con esta solemne amonestación: «Despiértate, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo » (Efesios 5: 14). Administrar con sabiduría ese breve tiempo es una obliga- ción primordial de todo ser humano consciente. Por eso Pablo nos aconseja: «Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios» (ver. 15, NVI). Si de acuerdo con el Salmo 90 el prome- dio de vida son setenta años, al calcularlo en minutos el total sería 36.792,000. Si ya los años son breves, ¡no digamos los minutos! ¿Cómo vivirlos sabiamente y no como necios? Vamos a echar un vistazo a una tabla que compendia de las activida- des básicas que realizamos todos los días y el total de minutos que le dedicamos a lo largo de nuestra vida. Así podremos tomar conciencia de la facilidad con que se nos puede escapar el poco tiempo de vida que nos toca, en actividades que son necesarias, pero poco productivas. Estas actividades poco productivas son como una especie de impuesto que tenemos que pagar por el derecho de vida. Son inevitables, y hay que deducir estos impuestos del total de minutos de vida que nos toca. Para que la idea de la tabla quede clara, pensemos por ejemplo en los primeros tres años de vida, de los cuales nadie conserva recuerdo por sí mismo. Son indispensables, pero poco o nada productivos. Es un impuesto que hay que pagar por vivir. El cálculo matemático de nuestra tabla quedaría así: 34
  34. 34. Expectativa de vida (70 años) 36,792,000 minutos Porcentaje del total del tiempo Primeros tres años 1.576,800 4.28% Dormir 11.738,400 31.90% Necesidades biológicas 2.934,600 7.97% Pausa y movilidad 2.934,600 7.97% Vacaciones 1.728,000 4.69% Tiempo restante 15.879,600 43.16% El día tiene 1,440 minutos, si los multipli- camos por 365 días del año, tenemos un total de 525,600 minutos. Si multiplica- mos estos minutos por los primeros tres años de vida, nos da 1.576,800 minutos. • Las horas diarias de sueño hemos considerado que son: 8 horas • Las necesidades biológicas cotidianas (comer, aseo, vestirse, etc.): 2 horas • El tiempo diario de pausa y movilidad: 2 horas • Vacaciones anuales durante 40 años de trabajo: 30 días Los cálculos son aproximados, pero suficientemente representativos para nuestro propósito. Así que el tiempo que nos queda para dedicarlo a la vida produc- tiva es el 43%. Ahí tendríamos que colocar las horas de trabajo, el tiempo de estudio y otras actividades productivas. Como puede verse, no es mucho. Por eso Dios nos aconseja vivir, «aprovechan- do al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos» (Efesios 5: 16, NVI). Ahora usemos toda esta información y preguntémonos ¿cuánto tiempo vamos a dedicar al cultivo de nuestra vida espiri- tual?, puesto que no puede haber actividad más productiva que esta; que si nos hemos fijado, en la tabla, todavía no la hemos incluido. Cultivar la vida espiritual exige tiempo, y de calidad. Tiempo para orar, para la lectura y meditación de la Biblia, el estudio de la lección de la Escuela Sabática, la matutina, leer el Espíritu de Profecía. Por ejemplo, de los 36.792,000 minutos de la vida que nos toca, ¿cuántos minutos dedicaremos a la oración? Sabemos que la oración es el aliento del alma, el oxígeno que nos tiene que revitalizar durante setenta años de comunión con el Señor. Pero, ¿cuánto tiempo de nuestra vida dedicaremos a respirar dicho oxígeno? La oración nos introduce en la atmósfera celestial, y de esa atmósfera debemos respirar para no morirnos de asfixia espiri- tual. ¿Cuánto tiempo respiramos oxígeno de esa atmósfera celestial? Supongamos que decidiéramos diezmar el tiempo diario para respirar ese vital oxígeno llamado oración, Si aplicamos el diez por ciento a las veinticuatro horas que tiene el 35
  35. 35. día, dedicaríamos a la oración unas dos horas media (exactamente 2 horas y 24 minutos). Recordemos que vamos a hacer un Pacto de Oración, y eso significa que debemos comprometernos con el Señor en la cantidad de tiempo que vamos a dedicar diariamente a la oración. Si decidimos un cinco por ciento y no el diez, eso sería más de una hora. Pero hagamos un ejerci- cio con el mínimo tiempo que podríamos dedicar para orar. Digamos que sea solamente el uno por ciento. ¿Cuánto es el uno por ciento de veinticuatro horas? Es algo así como un cuarto de hora (exacta- mente 14 minutos y 24 segundos). Analicemos bien este asunto. El día tiene 1,440 minutos, de los cuales dedicaría- mos solo quince a la oración. ¿Oramos al menos ese tiempo? No se puede pedir menos, pues por debajo del uno ya no hay otro número entero. Uno es el mínimo de lo contable en número natura- les. Ahora notemos lo siguiente. Si dedicára- mos el uno por ciento de nuestro tiempo diario a orar, y si llegamos a vivir los seten- ta años, habremos orado únicamente 410,625 minutos de los 36.792,000. Comparemos ese uno por ciento con los porcentajes dedicados a otras actividades que son poco o nada productivas. Es muy poco el uno por ciento para orar, pero es algo bueno para comenzar. Así que empecemos a respirar el oxígeno para el alma al menos el uno por ciento del día. Luego podemos subir al dos por ciento, o quizás al momento de hacer nuestro pacto alguno se decida orar el tres por ciento, o más. CONCLUSIÓN Y LLAMADO «Aprovechando al máximo cada momen- to oportuno, porque los días son malos», nos dijo el apóstol Pablo en Efesios 5: 16. Sí, nuestros días son pocos, y llenos de problemas, hasta que finalmente llega el día en que todo ser humano «muere y pierde su fuerza; exhala el último suspiro, y deja de existir. Y así como del mar desaparece el agua, y los ríos se agotan y se secan, así los mortales, cuando se acuestan, no se vuelven a levantar» (Job 14: 10-12, NVI). Mucho nos afanamos en nuestra breve vida. Corremos de acá para allá, y en tanto afán se nos van los minutos, los días, los escasos setenta años que nos toca vivir. A pesar de que la comunión con Dios es lo más importante, es la actividad a la que menos tiempo le dedicamos. Pasamos más tiempo durmiendo, vacacio- nando, comiendo, aseándonos, que orando. ¿Nos parece lógico? Por eso esta es nuestra oportunidad para tomar la decisión de dedicar más tiempo a la oración, y lo podemos hacer firmando un Pacto de Oración. Hagamos una oración silenciosa, individual; digámonosle al Señor qué clase de Pacto de Oración haremos con él; si vamos a orar el uno, el dos o el tres por ciento de nuestro tiempo. Es un pacto entre nosotros y Dios únicamente. Reparta las tarjetas “ Mi pacto de oración” Espere unos minutos para que la feligresia realice su compromiso. Termine con una oración de compromiso Fuente: Unión Mexicana Central 36
  36. 36. Mi Pacto de Oración «Muy de mañana me levanto a pedir ayuda; en tus palabras he puesto mi esperanza» (Salmo 119: 147, NVI). Yo,__________________________________ _______________________ el día ______ de ___________________________ de 2015 me comprometo delante de mi Dios a encontrarme con él cada mañana por medio de la oración. Si el día tiene 1,440 minutos, de todo ese tiempo, mi Pacto de Oración será: ___________ minutos Basado en mi plan de oración podré exclamar gozoso: «Yo, en cambio, estoy lleno de poder, lleno del Espíritu del Señor, y lleno de justicia y de fuerza» Miqueas 3: 8, NVI. Mi Pacto de Oración «Muy de mañana me levanto a pedir ayuda; en tus palabras he puesto mi esperanza» (Salmo 119: 147, NVI). Yo,__________________________________ _______________________ el día ______ de ___________________________ de 2015 me comprometo delante de mi Dios a encontrarme con él cada mañana por medio de la oración. Si el día tiene 1,440 minutos, de todo ese tiempo, mi Pacto de Oración será: ___________ minutos Basado en mi plan de oración podré exclamar gozoso: «Yo, en cambio, estoy lleno de poder, lleno del Espíritu del Señor, y lleno de justicia y de fuerza» Miqueas 3: 8, NVI. Mi Pacto de Oración «Muy de mañana me levanto a pedir ayuda; en tus palabras he puesto mi esperanza» (Salmo 119: 147, NVI). Yo,__________________________________ _______________________ el día ______ de ___________________________ de 2015 me comprometo delante de mi Dios a encontrarme con él cada mañana por medio de la oración. Si el día tiene 1,440 minutos, de todo ese tiempo, mi Pacto de Oración será: ___________ minutos Basado en mi plan de oración podré exclamar gozoso: «Yo, en cambio, estoy lleno de poder, lleno del Espíritu del Señor, y lleno de justicia y de fuerza» Miqueas 3: 8, NVI. Mi Pacto de Oración «Muy de mañana me levanto a pedir ayuda; en tus palabras he puesto mi esperanza» (Salmo 119: 147, NVI). Yo,__________________________________ _______________________ el día ______ de ___________________________ de 2015 me comprometo delante de mi Dios a encontrarme con él cada mañana por medio de la oración. Si el día tiene 1,440 minutos, de todo ese tiempo, mi Pacto de Oración será: ___________ minutos Basado en mi plan de oración podré exclamar gozoso: «Yo, en cambio, estoy lleno de poder, lleno del Espíritu del Señor, y lleno de justicia y de fuerza» Miqueas 3: 8, NVI. Nota: Fotocopiar la sufieciente cantidad para todos los participantes
  37. 37. 2.0 La vida que Dios bendice 18 al 25 ABRIL
  38. 38. CULTO DE ADORACIÓN Sábado 16 de mayo Vidasaludableenel SigloXXI TEXTO BÍBLICO 3 Juan 2 «Y que tengas salud, así como prospera tu alma». Muchas veces equivocadamente creemos que la vida cristiana sólo tiene que ver con oración, estudio de la Biblia y testificación. También erróneamente creemos que Mayordomía sólo tiene que ver con Diezmos y Ofrendas. Sin embargo; una correcta visión bíblica de la vida cristiana y mayordomía incluye también el bienestar físico. Si llevamos una vida ordenada, tranquila, temperante; entonces se manifestará en una vida saludable. Cuando Dios bendice; bendice integral- mente. VIDA SALUDABLE DESDE EL PUNTO DE VISTA BÍBLICO Existen más de 1000 textos bíblicos que se pronuncian sobre salud. El salmista afirmó “Él es quien perdona todas tus iniquidades; el que sana todas tus dolen- cias” (Salmos 103:3). Incluso; Dios mismo se autonombró como “Jehová tu sanador” (Ex 15:26). La obra misional de Jesús en esta tierra incluía el restablecimiento de la salud (Marcos 6:55,56). Bíblicamente podemos decir que la salud es el resultado de la obediencia a las leyes de Dios; y la enfermedad es el resultado de la desobe- diencia a las leyes divinas. Por esta razón; Jesús le dijo al paralítico de Betesda: “Mira has sido sanado; no peques más para que no te venga una cosa peor” (Juan 5:14). Aunque la Biblia declara que la enferme- dad es producto del pecado: también, pueden encontrase múltiples factores como en el caso del ciego de nacimiento (Juan 9:3). 39
  39. 39. LOS 8 REMEDIOS NATURALES El Espíritu de Profecía manifiesta que: “La salud es un gran tesoro. Es la más rica posesión que los mortales tienen. Si se adquiere riqueza, honor o conocimiento a costa de la salud, se está pagando un precio muy alto. Ninguno de estos logros puede dar felicidad si se carece de salud. Abusar de la salud que Dios nos ha dado es un pecado terrible, porque cada vez que abusamos de ella, nos incapacitamos para hacerle frente a la vida, aunque hayamos obtenido una educación esme- rada” Elena G. White, Consejos sobre Salud, 182. Dios en su sabiduría proveyó 8 remedios naturales que; de ser practicados, preser- varían la salud de cada persona y conser- varían un buen estado de ánimo. “El aire puro, el sol, la abstinencia, el descanso, el ejercicio, un régimen alimen- tario conveniente, el agua y la confianza en el poder divino son los verdaderos remedios. Todos debieran conocer los agentes que la naturaleza provee como remedios, y saber aplicarlos…” Consejos sobre salud, 89 1. AIRE PURO El oxígeno es fundamental para una vida saludable y representa un Elemento vital para el buen funcionamiento del cerebro; tales como la facultad de pensar, razonar, leer, almacenar información y memorizar. Recomendaciones: - Los ambientes de trabajo y de descan- so deben estar ventilados. - Una vez a la semana procure visitar lugares de campo alejados del tráfico y el bullicio. - Realice ejercicios de inspiración profunda por las mañanas. - Procure realizar ejercicios de respira- ción con el diafragma y no con el tórax. 2. LUZ SOLAR Nuestro cuerpo produce vitamina D cuando es estimulado por la Luz solar. La vitamina D es responsable por asimilar calcio; el cual es importante para el fortalecimiento de los huesos. También la Luz solar produce un estado de ánimo positivo; lo cual ayuda en el tratamiento contra el stress. Recomendaciones: - Procure pasear, jugar, caminar, trotar en lugares donde aproveche el sol. - Tome baños de sol hasta las 10:00 horas y después de las 16:00 horas. De lo contrario podría causar daños a la piel. 3. ALIMENTACIÓN SALUDABLE Desde el principio el plan de Dios para el hombre fue una alimentación saludable compuesta por frutas, oleaginosas, legum- bres, cereales y verduras (Génesis 1:29; 3:18). Actualmente, 2.7 millones de muertes anuales son atribuibles a una baja ingesta de frutas y verduras. En todo el mundo (sobre todo en países desarrolla- dos y también en países en vías de desarrollo) tenemos como principales desafíos para la salud pública al sobrepeso y la obesidad en todo el mundo. Recomendaciones: - Consuma por lo menos 400 gr diarios 40
  40. 40. de frutas y verduras para prevenir enfermedades crónicas como cardio- patías, cáncer, diabetes y obesidad. - Reducir el consumo de grasas satura- das, productos industrializados, la ingesta de azúcar y sal. - Controle la obesidad abdominal de su cintura. En los varones no mayor a 95 cm y mujeres no mayor a 80 cm. - Controle su Índice de Masa Corporal (IMC). El rango normal de una persona sería entre 18.5 a 24.9. Si su IMC es de 25 a 29.9 usted tiene sobrepeso. Si su IMC es mayor a 30 mucho cuidado; usted tiene obesidad. Calcule su IMC personal dividiendo su peso exacto entre dos veces su estatura. Ejemplo: Antonio pesa 80 kilos y mide 1.60. Primero multiplicamos 1.60x1.60 = 2.56 Ahora dividimos 80/2.56 = 31,25. Como resultado notamos que Antonio tiene Obesidad Grado I. 4. EJERCICIO El ejercicio físico crea endorfinas. La endorfina es una hormona o sustancia química natural muy poderosa que tiene la capacidad de fortalecer el estado de ánimo, maximiza la actitud positiva, y crea una sensación de bienestar y satisfacción. Además; fortalece el corazón, reduce el colesterol malo y los triglicéridos, fortale- ce los huesos, alivia la ansiedad y el stress, y mejora notablemente el sueño y/o descanso. Recomendaciones: - Antes de comenzar una rutina de ejercicio consulte con un profesional en el área; quien considerará su peso y edad - El mejor ejercicio es aquél que a usted más le agrada - La caminata es uno de los ejercicios más sencillos y completos. - Una rutina de 20 a 30 minutos por día, de 3 a 4 veces por semana le resulta- rán en gran beneficio. 5. AGUA El cuerpo humano está compuesto en promedio de un 70% de agua. Por esta razón; el agua es necesaria para cada célula de nuestro cuerpo. La sangre es 83% agua; los músculos son 75% agua; el cerebro es 85% agua; y los huesos son 22% agua. Se calcula que durante el día se puede perder de 10 hasta 12 vasos de agua. Al tomar agua se benefician los riñones, se oxigena el cerebro, se protege el corazón, se hidrata la piel, ayuda al movimiento intestinal, lubrica las articula- ciones y músculos previniendo calambres, da mayor energía y regula la temperatura de tu cuerpo. Recomendaciones: - Tome de 8 a 10 vasos de agua por día. Sin embargo; esta cifra puede variar según la actividad física y mental de la persona. - Reemplace los refrescos, gaseosas u otros por agua. - Consuma agua hervida o purifíquela con pastillas u otros elementos. - Utilice el agua como factor curativo (Hidroterapia) CATEGORÍA IMC Debajo del Peso Normal - De 18 Peso Normal 18.5-24.9 Sobrepeso 25 – 29.9 Obesidad Grado I 30 – 34.9 Obesidad Grado II 35 – 39.9 Obesidad Grado III 40 a + 41
  41. 41. - Las mujeres embarazadas necesitan más agua para producir mayor sangre y apoyar al bebé en crecimiento. También necesitan beber más agua cuando dan de lactar; de lo contrario podrían deshidratarse. 6. DESCANSO Cuando una pila o batería se descarga necesita recargarla; de lo contrario, no funcionará. Sin embargo; pareciera que nosotros no comprendemos esta ley tan simple. No dormir o dormir sólo unas horas no cargará suficientes energías. Un buen y completo descanso alivia el stress, también ayuda a mantener un corazón saludable, disminuye la depresión, ayuda a perder peso y mejora la capacidad de atención y memoria. Recomendaciones: - Duerma de 7 a 9 horas diarias según su edad. - Realice una pequeña siesta de 10 a 15 minutos a medio día o cuando su organismo lo necesite - Si usted no bosteza durante el día y se levanta sin despertador; entonces descansó lo suficiente. 7. TEMPERANCIA El consumo nocivo de alcohol causa 2,5 millones de muertes cada año. De esta cifra; 320 000 son jóvenes entre 15 y 29 años. Además; el alcohol está relacionado con problemas sociales, en particular la violencia, el descuido y maltrato de menores y el ausentismo laboral1 . En diciembre del 2009; el periódico Perú21 publicó el ranking de fumadores en América Latina. Esta lista es encabezada por argentina con 1014 cigarrillos al año por habitante mayor de 15 años. Le sigue Paraguay con 968 cigarrillos anuales y Chile con 909. Felizmente Perú es el país de la región en el que menos se fuma; con 129 cigarrillos por habitante al año.2 Ser temperante significa abstenerse de todos los alimentos y tóxicos que dañen nuestro cuerpo como evitar el fumar, las bebidas alcohólicas, uso de drogas y otros tóxicos como el café, el té y todo tipo de condimentos. Sin embargo; aún lo bueno en cantidades excesivas puede resultarnos perjudicial. Por lo tanto; Temperancia también significa autocontrol y modera- ción. Ya es conocido que comer, trabajar, ver TV y aún jugar; y todo lo que exceda lo suficiente traerá complicaciones a nuestra salud. Recomendaciones: - Realice un análisis personal de lo que usted está consumiendo y que podrían ser tóxicos como condimentos, café, té, etc. Luego deséchelos por comple- to. Es posible que usted necesite ayuda profesional; si éste fuera el caso busque ayuda urgentemente. - Analice concienzudamente cuánto tiempo invierte en sus horas libres como ver TV, jugar, etc y compárelos con Devoción Personal, Tiempo en familia, ejercicios, etc. Luego reflexio- ne. - Tenga un horario equilibrado para sus actividades diarias y semanales. 8. ESPERANZA 1 de cada 4 personas sufre un trastorno mental o neurológico a lo largo de toda su vida. 121 millones sufren depresión y 50 millones epilepsia. 24 millones sufren 42
  42. 42. Esquizofrenia. Cada año se suicidan 1 millón de personas; y entre 10 y 20 millones intentan suicidarse.3 En Lima la depresión clínica es el trastorno psiquiátri- co más frecuente; seguido por el trastor- no de ansiedad generalizada.4 Debemos recordar que el enojo, el miedo, el resen- timiento, y la desconfianza debilitan el sistema inmunológico. Por el contrario; el amor, la alegría y la confianza producen substancias protectoras que fortalecen el sistema inmunológico. Dios es el médico de los médicos; y al mismo tiempo el remedio en sí mismo. Confiar en Dios es fundamental para una vida con salud en los aspectos físicos, mentales y espiritua- les. Recomendaciones: - Descanse o duerma lo suficiente. - Realice ejercicios regularmente. - Reúnete con amigos de antaño para comer o pasear juntos - Escucha música cristiana o clásica selecta; o toca un instrumento musical. - Sonríe “aunque no tengas dientes” - Mantén una actitud positiva. No tomes todos los comentarios como algo personal. Si la gente habla de ti es porque importas. - Camina por la orilla de la playa o en el pasto descalzo. - Pero sobretodo mantén una comunión diaria con Dios por medio del Estudio de la Biblia, la oración y la alabanza. Está científicamente comprobado que leer la Biblia, orar y alabar crea endorfinas y llena de energía al organismo. “Muy íntima es la relación entre la mente y el cuerpo. Cuando una está afectada, el otro simpatiza con ella. La condición de la mente influye en la salud mucho más de lo que generalmente se cree. Muchas enfermedades son el resultado de la depresión mental. Las penas, la ansiedad, el descontento, remordimiento, sentimiento de culpabilidad y desconfian- za, menoscaban las fuerzas vitales y llevan al decaimiento y a la muerte” Consejos sobre Salud, 341. “Encomienda a Jehová tu camino; confía en él; y él hará” Salmos 37: 5 CONCLUSIÓN • Hagamos un repaso de los 8 Remedios Naturales ¿Cuáles son? Aire, Descanso, Ejercicio, Luz Solar, Agua, Nutrición, Temperancia, Esperanza. Puede notar que como resultado tenemos la palabra ADELANTE. • Aquí sería bueno entregar detalles de la Campaña ADELANTE que se realizará del 23 al 31 de mayo. • Comprometa a la iglesia a participar del programa ADELANTE y a realizar cambios de hábitos en la vida personal. Fuente: Pr. André Jantas, Unión Norte Brasilera Adaptado por Pr. Daniel Villar, Unión Peruana del Sur _______________________________ 1 http://www.who.int/mediacentre/facts- heets/fs349/es/ 2 http://peru21.pe/noticia/381099/pe- r u - p a i s - a m e r i c a - l a t i n a - d o n - de-se-fuma-menos-tabaco 3 http://www1.paho.org/Spanish/DD/PIN/- saludmental_005.htm 4 http://www.insm.gob.pe/investigacion/ar- c h i v o s / e s t d i o s / 2 0 1 0 - A S - M/files/res/downloads/book.pdf 43
  43. 43. Espiritual Gimnasia CULTO JOVEN Sábado 16 de mayo TEXTO BÍBLICO 1Timoteo 4:7-8. “…Ejercítate para la piedad; porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera”» INTRODUCCIÓN En el año 2002 la OMS decidió que se tomara un día para recordarle al mundo la necesidad de moverse. Se recomendó a la población mundial ir al trabajo caminan- do o en bicicleta, o bajarse una o dos paradas antes, subir las escaleras en vez de usar el ascensor, caminar alrededor de un parque, sacar a pasear al perro, realizar trabajos de jardinería y muchas otras ideas y sugerencias; pero todas con el mismo mensaje: moverse, hacer ejercicio, no importa qué, lo importante es desarrollar una actividad física permanente. Posterior- mente, en el año 2008 la OMS publicó una guía para incrementar los niveles de actividad física; considerando que 1.9 millones de muertes son atribuibles a niveles bajos de actividad física hoy todos concordamos que es necesario hacer ejercicios para mantenernos sanos y prevenir enfermedades. Entonces; ¿por qué, aparentemente, el apóstol Pablo menospreció la actividad física? O ¿qué quiso decir realmente con estas palabras? Veamos. GIMNASIA CORPORAL Pablo comienza el capítulo cuatro compartiendo varias recomendaciones para Timoteo acerca de la apostasía, 44

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